1 de septiembre: Día Mundial contra la Guerra - por Joaquín Rábago
1 de septiembre:
Día Mundial contra la Guerra
Por Joaquín Rábago
En recuerdo de la invasión alemana de Polonia de 1939, que dio lugar a la Segunda Guerra Mundial, el 1 de septiembre se celebra en Europa todos los años desde 1957 el Día Mundial contra la Guerra.
El 22 de agosto de aquel año fatídico, el Führer proclamó: “Para desencadenar un conflicto basta emplear la adecuada propaganda. La credibilidad no importa, el derecho lo da la victoria”.
De modo consecuente con aquella sentencia de Hitler, los medios de manipulación alemanes, la radio, la televisión y la prensa, trabajaron a pleno rendimiento para hacerla realidad.
El jefe de las SS, Reinhard Heydrich, organizó un supuesto ataque polaco a la emisora de Gliwice, entonces ciudad alemana, lo que hoy llamaríamos una operación de falsa bandera, para tener un casus belli que justificase la invasión del país vecino.
El ataque alemán fue además facilitado por los “acuerdos de Múnich” firmados en septiembre del año anterior por los jefes de Gobierno del Reino Unido, Francia, Italia y Alemania, que, sin contar con Praga, dieron luz verde a la incorporación al Reich del territorio checoslovaco de los Sudetes.
Al mismo tiempo se rechazaron en la capital bávara los intentos de la Unión Soviética de Stalin de crear un sistema de seguridad colectiva en el continente europeo.
Hoy las circunstancias son distintas, el partido nazi está prohibido constitucionalmente en Alemania aunque la ultranacionalista Alternativa para Alemania se muestra cada vez más fuerte, y hay ramalazos neofascistas en Italia, en Ucrania y las pequeñas repúblicas bálticas, entre otros países.
Pero lo que está en pleno auge, sobre todo gracias a la guerra de Ucrania, es la fobia antirrusa, alimentada por los políticos y los medios europeos.
Todos ellos se niegan a reconocer que ese conflicto no comenzó con la invasión ilegal rusa del país vecino en 2022, sino con los ataques también ilegales de las fuerzas de Kiev contra las regiones rusófonas del este de Ucrania, que no aceptaron el golpe contra el Gobierno constitucional del presidente Víktor Yanukóvich.
Como no quieren tampoco admitir que la paz en Ucrania habría sido posible en marzo/ abril de 2022 con las negociaciones de Estambul entre Kiev y Moscú si no hubiera intervenido en el último momento el entonces primer ministro británico, Boris Johnson, para frustrarlas.
En un libro escrito al alimón entre el veterano socialdemócrata Klaus von Dohnanyi y el general jubilado Erich Vad, titulado “Guerra o Paz: Alemania tiene que decidir”, ambos advierten de que cualquier nueva guerra en Europa supone un peligro para la existencia de este país en el centro de Europa. Pero hay quien todavía se niega a creerlo.