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viernes, 19 de julio de 2024 08:56h.

AMÉRICA LATINA ARGENTINA: VUELTA ATRÁS Y RESPUESTA POPULAR AL ROBO ULTRANEOLIBERAL DE MILEI

Argentina: temprano hartazgo LA JORNADA / Millón y medio de argentinos repudian en las calles a Milei - por Stella Calloni

 

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Francisco Morote, de Attac Canarias, señala estos textos y aporta el antetítulo

Argentina: temprano hartazgo

LA JORNADA

Cientos de miles de personas salieron a las calles en las principales ciudades de Argentina en rechazo a la “terapia de shock” que el presidente Javier Milei pretende aplicar con el supuesto propósito de controlar la inflación y desregular todos los ámbitos de la economía. La concurrencia a los actos de ayer y las protestas que se han sucedido de manera ininterrumpida desde que el asistente a tertulias televisivas devino presidente ponen en duda la viabilidad de un gobierno al que le han bastado menos de dos meses para traicionar casi todas sus promesas de campaña. En el contexto de la primera huelga general convocada por las centrales sindicales durante el gobierno de este extremista neoliberal, los ciudadanos expresaron su malestar con una serie de medidas que en sólo 45 días han empobrecido a las mayorías, coartado libertades fundamentales, convertido en prohibitivos derechos como la vivienda o la salud, disparado la corrupción, favorecido a un puñado de magnates y llevado al país al borde del abismo financiero y social.

El centro de la discusión se encuentra en dos iniciativas de reforma conocidas como Mega DNU (decreto de necesidad y urgencia) y ley ómnibus, con las cuales la administración ultraderechista busca hacer del país un paraíso para los dueños de grandes capitales y un infierno para 99 por ciento de los habitantes. Con más de mil artículos, estos paquetes de modificaciones a la Constitución y a leyes secundarias contemplan exterminar los derechos laborales (por ejemplo, haciendo casi imposibles las huelgas, habilitando los despidos injustificados y extendiendo hasta nueve meses el periodo de prueba previo a la contratación); entregar a capitales privados todas las empresas públicas, sin importar que sean rentables y altamente estratégicas; eliminar todas las regulaciones, incluso cuando son necesarias para evitar desastres financieros o industriales; quitar todas las restricciones para que los extranjeros adquieran tierras, entre muchas otras propuestas que han terminado en catástrofe donde se han aplicado, incluida la propia Argentina durante la década de 1990. Si todo lo anterior no fuera de suficiente gravedad, dichas leyes otorgan al Ejecutivo poderes extraordinarios para legislar sin el Congreso y gobernar sin ningún contrapeso durante dos años. Es decir, suspenden la democracia e instauran una dictadura mediante decreto.

Por todo lo dicho, y por muchas más anomalías que es imposible reseñar en este espacio, el Mega DNU y la ley ómnibus han sido calificadas de inconstitucionales por los más destacados juristas, pese a que casi todos ellos son reconocidos personajes de la derecha. Es lamentable que diputados y senadores de la oposición no las rechacen en su totalidad y que se enreden, en cambio, en componendas politiqueras como las que promueve el ámbito de Milei, cuyo gabinete ha negociado con gobernadores y bloques parlamentarios el retiro o la rescritura de algunos pasajes para ganar votos. A sabiendas de que el oficialismo sólo controla 13 de 72 bancas en el Senado y 79 de 257 en la Cámara de Diputados, sería una vergüenza para la oposición y para los llamados independientes (que tienen entre sus filas a personas proclives a entenderse con el mileísmo) que el presidente se imponga a una abrumadora mayoría que decidió no otorgarle respaldo legislativo.

Es cierto que gobernantes provinciales y representantes se encuentran sometidos a una enorme presión porque desde la Casa Rosada se usa el presupuesto como un mecanismo de extorsión, poniéndolos en la disyuntiva de transigir o encarar la total falta de recursos para cumplir sus funciones, pero han de entender que lo que está en juego trasciende las dificultades coyunturales y representa el punto de inflexión entre salvar al país o entregarlo a los buitres que llevan largo tiempo asediándolo. Por ello, gobernantes y legisladores no adscritos al mileísmo debieran evitar flaquezas y mezquindades y atender al clamor de las calles, que llama a frenar el proyecto de transferencia masiva de capitales desde la base hacia la cumbre de la pirámide social.

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Millón y medio de argentinos repudian en las calles a Milei - por Stella Calloni

LA JORNADA

 

Foto

Con un paro general de 12 horas y marchas, los argentinos rechazaron las reformas del presidente Javier Milei. 

 

Buenos Aires. En una movilización multitudinaria en esta capital, que se replicó en el resto del país, al comenzar el paro general de 12 horas , con la adhesión de diversos sectores de la sociedad que respondieron a la convocatoria de la Confederación General del Trabajo (CGT), las dos Centrales de Trabajadores Argentinos (CTA), gremios, organizaciones sociales, políticas y otros, los dirigentes sindicales Héctor Daer y Pablo Moyano pidieron a diputados y senadores no aprobar el decreto de necesidad y urgencia (DNU) y la ley ómnibus, que derogan y modifican más de mil leyes constitucionales, que de manera ilegal impulsa el gobierno del presidente ultraderechista Javier Milei.

Más de un millón 500 mil personas marcharon en Argentina, y el cosecretario general de la CGT, Héctor Daer, al hablar ante la multitud, reclamó a los diputados nacionales que no actúen agazapados en la oscuridad, miren al pueblo a la cara, y advirtió que desde la central obrera vamos a seguir la lucha y no vamos a dar un paso atrás hasta que caigan esas medidas.

Estimó que esas propuestas destruyen los derechos individuales de los trabajadores, los derechos colectivos, los sindicatos y la libertad de acción sindical, y recordó que habían advertido sobre esta situación antes de las elecciones y ahora el gobierno apunta a todo lo popular.

Además de la CGT, las CTA y todos los sindicatos y organizaciones obreras del país, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, también marcharon los científicos, la cultura, el deporte, los inquilinos, los jubilados, los socialistas, los de izquierda, los peronistas y los políticos de la Unión Cívica Radical (UCR, que no olvidan a los ex presidentes Hipólito Yrigoyen (1916-1922 y 1928-1930), ni a Raúl Alfonsín (1983-1989).

Entre otros conceptos, Daer dijo que los gobernantes vienen por la ciencia y no les importa regalar las empresas que son fruto de los científicos argentinos; no les importa la educación; no les importan los compañeros del empleo público ni los docentes.

Agradeció el acompañamiento de centrales sindicales internacionales, y a los argentinos en el exterior que se manifestaron en varios países, incluido México. “Vamos a seguir la lucha hasta que lleguemos al éxito, hasta que caigan el DNU y la ley ómnibus; no vamos a dar un paso atrás. Viva el pueblo argentino, viva el movimiento obrero, la patria no se vende”, concluyó Daer.

A su vez, Pablo Moyano instó a los diputados a no traicionar a los trabajadores y les sugirió que digan públicamente si están con los trabajadores o con las corporaciones y el modelo económico que lleva adelante el presidente Milei, al recordar que el DNU está en contra de los trabajadores y la soberanía nacional, y que no se pueden privatizar las empresas del Estado como Aerolíneas Argentinas, Télam, Banco Nación, Radio Nacional. Van a dejar a millones en la calle y se las van a entregar a sus amigos.

Alentó a los peronistas a cumplir con los principios partidarios, y a la multitud con la frase: la patria no se vende, la patria se defiende, y advirtió al ministro de Economía, Luis Caputo: si sigue con estas medidas, los trabajadores lo van a llevar en andas, pero para tirarlo al Riachuelo, refiriéndose al río que marca el límite sur de Buenos Aires.

Moyano hizo alusión a Milei, que asumió el pasado 10 de diciembre y había dicho que, si la inflación en enero resultaba menor a 30 por ciento, había que sacar a pasear en andas a Caputo, quien ahora demandó que la justicia tome cartas en el asunto, por el comentario del sindicalista.

Es destacable la disciplina con que transcurrió la marcha, a pesar de las provocaciones típicas de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien saturó de policías el lugar del acto, y de gendarmes las rutas. Miles de vecinos y asambleístas marcharon desde temprano con banderas argentinas, desde todos los puntos de la ciudad, colmando calles y avenidas, y se apostaron frente al Congreso, llenando la plaza, antes de que arribaran las columnas sindicales, mientras gran cantidad de comerciantes cerraron en solidaridad con el paro.

La marcha fue pacífica en todo momento, pero cuando de repente llegó la infantería, comenzaron a empujar a los manifestantes con los escudos, pero muy rápido los dirigentes hablaron con los jefes policiales y tranquilizaron a todos. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, marchó como un ciudadano más, al igual que otros ex ministros del Frente de Todos. Muchos manifestantes se quedaron hasta la noche rodeados siempre por un despliegue policial inaudito.

Otros miles de manifestantes se congregaron en Corrientes, Rosario, Córdoba, Mendoza, Tucumán y Mar del Plata, entre otros puntos.

En medio del multitudinario acto se conoció que la jueza laboral de Feria, Liliana Rodríguez Fernández, declaró la invalidez de seis artículos del DNU, de desregulación económica, dando parcialmente lugar a la acción de amparo de la CGT contra el Estado. Esto significó otro golpe de la justicia al proyecto del gobierno, considerando que esos artículos afectan de modo directo los intereses de la CGT por perjudicar derechos colectivos de los trabajadores.

La madrugada de ayer, en medio de amenazas cada vez más duras contra los gobernadores de las provincias y los diputados opositores, el oficialismo logró que se firmara un dictamen de mayoría apoyado por la oposición dialoguista, sin ocultar la cantidad de reuniones secretas entre legisladores y funcionarios del gobierno para convencerlos de signar el dictamen.

Incluso firmaron algunos diputados de la UCR que tiene su bloque fuera de Juntos por el Cambio, pero divididos internamente de los históricos militantes de ese partido centenario, que no se prestan a esto. De esta manera obtuvieron 51 votos, de los cuales 34 de los que apoyaron el dictamen gubernamental están divididos porque cuestionan muchos de los artículos del DNU y la ley ómnibus enviados por el gobierno.

Lo más grave es que en ese dictamen le darían todo el poder a Milei por un año (pedía dos de suspensión del Congreso), pero entonces en un mes ya podría gobernar con base en decretos, con lo que aplicaría en forma directa todo lo que hoy se está discutiendo.

Lo más lamentable es que tres diputados de la opositora y peronista Unión por la Patria, de la provincia de Tucumán, firmaron el dictamen, mientras el ministro Caputo amenazó en forma directa con no enviar el dinero que se debe a las provincias, en una evidente extorsión. El próximo martes se debatirá todo en el pleno.

Entre los funcionarios de Milei que se refirieron a la movilización, la canciller, Diana Mondino, publicó en la red social X que el paro no tiene justificación; convocado por la oligarquía de millonarios con autos blindados y chofer.

A esta declaración se sumó el ministro Caputo, en la misma red social, donde sentenció: estamos frente a un paro político por tocarles privilegios.

* Gracias a Stella Callioni y LA JORNADA y a la colaboración de Francisco Morote

https://www.jornada.com.mx/2024/01/25/mundo/020n1mun

https://www.jornada.com.mx/2024/01/25/edito

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