El camaleón Marco Rubio -por Joaquín Rábago

 

El camaleón Marco Rubio

Por Joaquín Rábago

Algunos le llaman “camaleón del poder” en alusión a la capacidad que ha tenido para convertir su radical hostilidad a Donald Trump cuando se enfrentó a él en las primarias republicanas de 2016  en actual complicidad con el  Presidente.

RUBIO Y TRUMP EN 2016

Puede calificarse esa capacidad camaleónica de Marco Rubio bien de pragmatismo, bien de oportunismo o simplemente de falta de principios, pero así son muchas veces los políticos, sobre todo en estos tiempos líquidos.

Así cuando era sólo miembro de la Cámara de Representantes por el Estado de Florida, Rubio defendió los derechos de los inmigrantes “irregulares”, pero más tarde, ya en el Senado adoptó la línea más dura para posteriormente apoyar la reforma antimigratoria.

También atacó Rubio en su día la reforma sanitaria de Obama, conocida como el Obamacare, que ampliaba el seguro de salud a los ciudadanos de Estados Unidos, pero que muchos criticaron porque creaba un mercado seguro a base de subsidios mientras aumentaba el costo de las pólizas en beneficio exclusivo de las aseguradoras.

Rubio es un enemigo radical del aborto y del matrimonio entre personas del mismo sexo, pero si el secretario de Estado tiene una auténtica obsesión es acabar con los “regímenes” de izquierdas del hemisferio, sobre todo con el de Cuba, la isla de la que salieron sus antepasados, y el de la República Bolivariana de Venezuela.

Para lo cual defiende la utilización por Washington no sólo del arma tan poderosa de las sanciones  para estrangular económicamente a esos países sino que,  como se ha acaba de ver con Venezuela,  sino también el eventual recurso al poder militar secuestrar a un jefe de Estado.

Esto le distingue de los más fieles al movimiento original MAGA (Make America Great Again), impulsado por Donald Trump cuando denunciaba las guerras sin fin de Estados Unidos para cambiar regímenes y que luego él mismo ha traicionado con su intervención en Venezuela y sus constantes amenazas a Colombia, México y Cuba.

“Siempre fue Rubio partidario de la política de cambio de régimen en Cuba. Está en el núcleo de su identidad”,  explicó al New York Times Ben Rhodes, quien fue vice consejero de Seguridad de Obama e influyó en su decisión de normalizar las relaciones con La Habana.

BEN RHODES

Mientras que muchos cubanos del exilio acabaron flexibilizando su postura haca el régimen castrista, Rubio se ha mantenido en sus trece, y considera la  aventura militar emprendida en Venezuela solo el paso necesario para “liberar” por fin a la isla.

El presidente Trump, inconstante como nadie, parece confiar en quien fue su rival hasta el punto de haberle encomendado junto a una cartera de tanta responsabilidad como la secretaría de Estado el puesto de consejero de Seguridad Nacional. Solo Henry Kissinger ha ejercido en la historia de EEUU esa doble función.

TRUMP Y RUBIO

La pregunta que se hacen hoy muchos en Estados Unidos a propósito de sus ambiciones políticas es si osará enfrentarse al actual vicepresidente , J.D. Vance, en las próximas presidenciales si es que Trump, violando una vez más la Constitución, no decide presentarse de nuevo al cargo.

 
JOAQUÍN RÁBAGO