CANARIAS SANTA LUCÍA DE TIRAJANA: Francisco García: El arte de resistir (o el miedo a la intemperie) - por Fernando Álvarez Ruano
CANARIAS SANTA LUCÍA DE TIRAJANA:
Francisco García: El arte de resistir (o el miedo a la intemperie)
Fernando Álvarez Ruano
En política, la lealtad suele ser un concepto elástico, pero lo que sucede hoy en Santa Lucía de Tirajana roza la contorsión profesional. Francisco García, quien fuera el rostro de Nueva Canarias en el municipio, hoy camina bajo unas siglas de nuevo cuño, Primero Canarias, tras un divorcio traumático que ha dejado heridas abiertas y un Ayuntamiento fracturado.
Crónica de una ruptura forzosa
La descripción de los hechos es nítida: García no solo abandonó la formación que le dio el sustento electoral, sino que lo hizo aferrándose al sillón. La respuesta fue inmediata y quirúrgica: la expulsión de tres concejales leales a NC, a quienes despojó de sus áreas de gobierno en un movimiento que muchos califican de purga política.
Este escenario no es una simple discrepancia ideológica; es un ejercicio de transfuguismo de manual donde la institución se pone al servicio de la supervivencia personal. García sabe que, sin el paraguas de un partido consolidado, su única moneda de cambio es la propia Alcaldía.
El valor estratégico del "Corte de Cinta"
La pregunta que flota en el aire no es técnica, sino de pura supervivencia electoral: ¿Podría Francisco García sobrevivir a 2027 sin la vara de mando? La respuesta, probablemente, sea un rotundo no
La diferencia entre presentarse como alcalde o como oposición es abismal por varias razones críticas:
La liturgia del poder: En los meses previos a las elecciones, el calendario se llena de inauguraciones de plazas, asfaltados y centros culturales. El alcalde es el protagonista de cada foto. En la oposición, García sería un espectador más, viendo cómo sus rivales capitalizan proyectos que él mismo pudo haber iniciado.
El "voto de gestión" vs. el "voto de castigo": Como alcalde, García puede intentar diluir su imagen de tránsfuga con la de "buen gestor". Fuera del cargo, solo le queda el estigma de haberse ido de su partido, sin posibilidad de compensarlo con obras o favores institucionales.
El acceso a la estructura: Estar en la oposición significa perder el control de la comunicación oficial y el contacto diario con las asociaciones y colectivos que dependen de la firma del alcalde.
El fantasma de la censura:
La moción de censura que hoy ronda el ayuntamiento es mucho más que un cambio de gobierno; es una amenaza de muerte política para García. Si la censura prospera, el actual alcalde llegaría a 2027 con el "desgaste de la oposición": sin presupuesto, sin visibilidad y con el relato de haber sido expulsado por la puerta de atrás.
"En política municipal, el que se mueve no sale en la foto, pero el que se queda sin despacho antes de tiempo, suele desaparecer del álbum familiar."
Conclusión:
La apuesta de Francisco García es a todo o nada. Su mudanza a "Primero Canarias" es un experimento de riesgo. Si logra aguantar hasta 2027, usará todo el aparato propagandístico de la alcaldía para lavar su imagen. Si la censura lo envía al banquillo de la oposición, descubrirá que, sin el brillo de las inauguraciones, el desierto político es un lugar demasiado frío para un candidato que ya no tiene un partido fuerte que lo respalde.