CANARIAS: El Comité de Empresa del Cabildo de Gran Canaria denuncia privatización de servicios públicos - reporta Javier Marrero
CANARIAS
El Comité de Empresa del Cabildo de Gran Canaria denuncia privatización de servicios públicos
reporta Javier Marrero
Privatizar lo público: el Cabildo de Gran Canaria juega con el patrimonio de todos.
En Gran Canaria llevamos demasiado tiempo viendo el mismo guion repetirse: abandono deliberado de servicios públicos, recortes de personal y, finalmente, la “solución mágica” de siempre: entregarlo a manos privadas o a empresas públicas de otras instituciones como GESPLAN. Lo que hoy está ocurriendo con San José del Álamo y la Finca del Galeón es otro capítulo de ese libreto.
El Cabildo de Gran Canaria intenta justificar la externalización alegando supuestas “limitaciones de gestión interna” y promesas de “mayor eficiencia operativa y económica”. Es el mismo discurso de siempre: disfrazar la renuncia a gestionar lo público como una decisión responsable. Pero no es cierto. Lo que se puede hacer mediante una empresa externa se puede y se debe hacer desde el propio Cabildo, siempre que exista voluntad política y una gestión seria.
El problema no es la falta de capacidad, sino la falta de personal. Y eso tiene solución: crear plazas, cubrir las vacantes, reforzar los equipos de trabajo. Sin embargo, en lugar de apostar por fortalecer lo público, se amortizan plazas de personal laboral, se convierten en plazas funcionariales sin reposición real y se destruyen puestos en áreas clave como las recreativas.
La propuesta del Cabildo no solo supone expulsar a 18 personas de sus puestos en San José del Álamo y el Galeón, forzando su reubicación, sino también un aumento de gasto cuya cuantía ni siquiera se ha concretado. Y con un riesgo añadido: si se agota el presupuesto, el servicio podría cerrarse definitivamente.
Tampoco cuela el argumento de que la gestión externalizada garantiza mejor eficiencia y rentabilidad social. Los datos y la experiencia demuestran lo contrario: más costes a largo plazo, pérdida de control público, precarización laboral y una calidad que, en el mejor de los casos, se mantiene… hasta que ya no es rentable para la empresa adjudicataria.
Lo que aquí está en juego no es solo un par de instalaciones, sino un modelo de gestión que amenaza con extenderse a otros espacios: Osorio, La Granja, el Jardín Canario, viveros y áreas recreativas. El abandono deliberado del Jardín Canario es el ejemplo perfecto: dejar morir lo que funciona, para justificar después la privatización.
El Cabildo de Gran Canaria tiene personal cualificado, medios y competencias para gestionar estos espacios. Lo único que falta es voluntad política para dejar de favorecer intereses partidistas y empresariales.
Por todo ello, dicen:
- No a la privatización de la Finca del Galeón y San José del Álamo
- Sí a la contratación pública y a la creación de plazas
- Sí a la defensa de lo público y a la dignidad laboral de quienes han sostenido estos servicios durante años
La ciudadanía no puede permitir que, bajo el disfraz de la eficiencia, nos arrebaten lo que es de todos. Porque cuando un servicio público se privatiza, no se recupera fácilmente… y lo que hoy es un área recreativa, mañana puede ser un negocio privado con entrada de pago.