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martes, 16 de abril de 2024 08:01h.

AMÉRICA LATINA "EL VIEJO MUNDO SE MUERE. EL NUEVO TARDA EN APARECER. Y EN ESE CLAROSCURO SURGEN LOS MONSTRUOS" (A. GRAMSCI)

El pasado y futuro de América Latina - por Emir Sader / Democracias de Sudamérica, en doble peligro - Editorial de LA JORNADA

 

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Francisco Morote, de Attac Canarias, recomienda a la vez este artículo de Emir Sader, que constata la reacción popular lationoamericana al neoliberalismo y el editorial de LA JORNADA que advierte de que la respuesta neoliberal no se hace esperar

El pasado y futuro de América Latina - por Emir Sader *

 

América Latina ha vivido en el siglo XXI, el periodo más importante de su historia, hasta el presente. Después de haber sido la región del mundo con más y los más radicales gobiernos neoliberales, el continente ha reaccionado, a punto de volverse el continente que tiene más gobiernos antineoliberales.

A lo largo del siglo pasado, el continente ha sido el escenario de gobiernos nacionalistas, que han caracterizado a la izquierda latinoamericana. El peronismo y el getulismo se han destacado, por el tipo de liderazgo popular y su forma de resistencia a la dominación imperial estadunidense.

La última década del siglo XX ha sido marcada por la llegada y la generalización del modelo neoliberal, que ha pasado a ser hegemónico en el mundo. En América Latina, prácticamente todos los países –con la excepción de Cuba– se han vuelto neoliberales. Fue en Chile adonde llegó el neoliberalismo a través de la dictadura de Augusto Pinochet, por medio de los Chicago Boys. Ha sido una expresión radical del neoliberalismo, sea en términos de privatización de empresas públicas, de desregulación de la economía, así como de la apertura del mercado interno.

No por casualidad fue la zona del continente que más ha sido neoliberal, la que se ha convertido en la región privilegiada de resistencia al neoliberalismo. Empezando por Venezuela todavía a fines del siglo pasado, se ha extendido hacia Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia, Ecuador, constituyendo un primer grupo de seis países con gobiernos que adoptaron programas similares. Dar prioridad a las políticas sociales en lugar privilegiar los ajustes fiscales, preferencia por los procesos de integración regional y de las relaciones sur-sur, fortalecimiento del Estado, en lugar de la centralidad del mercado. Fortalecimiento también de los derechos públicos de la ciudadanía, en lugar de la mercantilización que promueve el neoliberalismo.

América Latina, el continente más desigual del mundo, logró, en esos seis países, promover la más grande disminución de las desigualdades en este siglo. Países que han logrado poner en práctica programas de gobierno antineoliberales o posneoliberrales. Haciendo de América Latina la única región del mundo con gobiernos que buscan superar el ­neoliberalismo.

En su primera etapa, a lo largo de la primera década del siglo XXI y comienzos de la segunda, han surgido en esos gobiernos los principales líderes políticos de izquierda en el mundo. Hugo Chávez Frías, Luiz Inácio Lula da Silva, Néstor y Cristina Kirchner, Pepe Mujica, Evo Morales y Rafael Correa se han proyectado como esos líderes.

Algunos de esos gobiernos han caído, entre ellos los de Brasil, Bolivia, Argentina, Uruguay, Ecuador. Los dos primeros, por golpes militares, que terminaron siendo derrotados con el retorno de gobiernos antineoliberales. En Argentina, por elecciones, vía por la cual un gobierno antineoliberal retornó. En Ecuador las próximas elecciones proyectan la posibilidad concreta del retorno de un gobierno antineoliberal. En Uruguay podría darse ese mismo fenómeno. En Argentina hay una disputa todavía abierta.

En la segunda ola de gobiernos antineoliberales, se han agregado México de Andrés Manuel López Obrador; Colombia, de Gustavo Petro, y Honduras, de Xiomara Castro. América Latina presenta así el único conjunto de gobiernos antineoliberales en el mundo.

Yo participo en un grupo de investigación que tenía el nombre de El Futuro de América Latina. Con los cambios que el campo de gobiernos antineoliberales ha sufrido, el nombre ha sido modificado para Los Futuros de América Latina. Que es el título que se merece este artículo.

https://www.jornada.com.mx/2023/08/14/opinion/017a2pol

emir sader reseña

Democracias de Sudamérica, en doble peligro - Editorial de LA JORNADA *

Pedro Briones, dirigente del partido de izquierda Revolución Ciudadana (RC), fue asesinado en la puerta de su casa en la provincia de Esmeraldas, Ecuador. Según las últimas encuestas, RC, heredero del movimiento político fundado por el ex presidente Rafael Correa, cuenta con una amplia ventaja rumbo a las elecciones presidenciales del próximo domingo. El homicidio es uno más de una serie de atentados contra figuras políticas locales o regionales, y se produjo sólo cinco días después del atentado mortal contra Fernando Villavicencio, del partido Construye, quien, según algunas encuestas, ocupaba el tercer lugar en las preferencias electorales.

Tales agresiones constituyen la prueba más palpable de la rampante descomposición social e institucional que azota a Ecuador, donde la tasa de homicidios se quintuplicó en los últimos cinco años al pasar de 5.8 por cada 100 mil habitantes en 2018 a 26.7 en 2022.

La crisis de seguridad tiene una génesis fácilmente rastreable en el desmantelamiento del Estado emprendido por el ex mandatario Lenín Moreno y profundizado por su sucesor, Guillermo Lasso. Debe recordarse que los ecuatorianos eligieron a Moreno en 2017 para continuar el programa de su antecesor y mentor, Correa. Sin embargo, una vez instalado en el poder traicionó todas las banderas que había dicho representar, sometió al país a los designios de Washington, puso en marcha una contrarrevolución oligárquica, desmanteló los avances sociales alcanzados en la década previa y emprendió una persecución implacable contra Correa y todos los que permanecieron fieles al movimiento popular.

Como era lógico, los ciudadanos le dieron la espalda, por lo que en 2021 operó en favor de su antiguo antagonista, el multimillonario Lasso. Ambos realizaron recortes drásticos al gasto social, privatizaron los bienes públicos y devolvieron al país a la fase más oscura del neoliberalismo. La virtual desaparición del Estado ecuatoriano quedó exhibida a ojos del mundo hace unos días, cuando Lasso entregó a la FBI estadunidense las indagatorias en torno al asesinato de Villavicencio, quien lo había favorecido como congresista al frenar los esfuerzos parlamentarios de investigar sus actos de corrupción.

Este vacío institucional fue rápidamente copado por el crimen organizado local y trasnacional, por lo que hoy la nación andina está sumida en una de las más graves crisis de su historia, con un Ejecutivo carente de legitimidad que en mayo de este año disolvió el Parlamento y desde entonces gobierna por decreto. La declaratoria del estado de excepción por 60 días (es decir, mucho más allá de las elecciones) tras la muerte de Villavicencio es el último acto del irrefrenable deslizamiento del gobierno derechista hacia el autoritarismo y de su determinación de descarrilar lo que queda de democracia en el país.

Mientras tanto, al otro lado de los Andes, el autodefinido libertario Javier Milei ganó las primarias argentinas con un programa que incluye dinamitar (en sus propias palabras) al Banco Central, sustituir la moneda nacional por el dólar, rematar todas las empresas públicas, legalizar la libre venta de armas de fuego y de órganos humanos, proscribir el derecho al aborto, acabar con la educación y la sanidad gratuitas y reivindicar a los genocidas de la última dictadura militar, a la vez que se criminaliza a sus víctimas. Esta última, como varias de sus propuestas, lo conecta con los liderazgos ultraderechistas que han emergido en Sudamérica en la última década, de manera prominente con el ex mandatario brasileño Jair Bolsonaro, pero también con los frustrados aspirantes presidenciales de Chile José Antonio Kast y Colombia Rodolfo Hernández.

En suma, varias de las democracias suda-mericanas se encuentran bajo un doble acecho: el del narcoestado y el de la restauración salvaje de las políticas neoliberales que devastaron a la región hace tres décadas, y de cuyos efectos apenas comenzaban a reponerse las naciones que experimentaron el giro a la izquierda de inicios de siglo.

https://www.jornada.com.mx/2023/08/15/edito

 

LA JORNADA

 

* Gracias a Emir Sader, a LA JORNADA y a la colaboración de Francisco Morote, de Attac Canarias

LA CASA DE MI TÍA
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mancheta junio 23