Bajo Donald Trump, EEUU ha perdido capacidad de “proyectar poder” - por Joaquín Rábago

Bajo Donald Trump, EEUU ha perdido capacidad de “proyectar poder”

Joaquín Rábago

Con el errático Donald Trump en la Casa Blanca, Estados Unidos ha perdido capacidad de “proyectar poder”, sostiene el conocido politólogo John Mearsheimer.

JOHN MEARSHEIMER

La actual guerra del Golfo Pérsico no va a tener prácticamente ningún efecto en lo que se refiere a “la distribución del poder” en el mundo, como no lo tuvo tampoco en su día otra guerra también desastrosa para EEUU como fue la del Vietnam.

La capacidad de poder depende sobre todo de la riqueza y el peso demográfico de un país, pero su proyección es una cosa muy distinta, y se va a ver muy afectada por el comportamiento del presidente republicano.

Trump está socavando el derecho internacional, sus instituciones ye incluso las relaciones con sus propios aliados, a los que abiertamente desprecia y trata muchas veces peor que a sus adversarios, critica Mearsheimer.

Y todo ello, el derecho internacional, las instituciones y los aliados son fundamentales para la que el profesor de la Universidad de Chicago califica de “proyección de poder”.

Ésta se está viendo muy debilitada por la política insensata y aun criminal de la actual Casa Blanca, argumenta ese representante de la escuela realista de relaciones internacionales.

Mearsheimer dice no entender, por ejemplo, en qué puede beneficiar a EEUU la política del republicano de socavar  lo mismo la OTAN que todas las  agencias de la ONU.

Estados Unidos necesita “ esas instituciones, necesita a los aliados”, pero Trump es en el fondo un “unilateralista” que no cree en el derecho internacional.

Trump declaró recientemente que Estados Unidos no tiene por qué estar en Oriente Medio, que no necesita su petróleo, y que sólo está allí para ayudar a sus aliados, lo que, según Mearsheimer, es absolutamente ridículo.

Y es cierto que ni siquiera el propio Trump se cree lo que dice porque también afirma que destruirá Irán y se quedará con su petróleo como ha hecho con el de Venezuela.

EEUU, afirma Mearsheimer, tiene tres áreas que son de su interés vital: Europa, el este de Asia y el Golfo Pérsico: esta última región precisamente por su crudo, diga lo que diga Trump.

TRUMP POR EMILIO DÍAZ MIRANDA

Para Mearsheimer, la idea, utilizada para justificar la guerra,  de que Irán es un “factor de desestabilización” en Oriente Medio y un peligro para Estados Unidos es totalmente falsa, un mito que Israel ha contribuido a propagar.

Porque si hay un país que sí representa un continuo foco de desestabilización en esa región  es precisamente Israel, que fue quien arrastró a EEUU a ese conflicto.

Mearsheimer confiesa no entender tampoco el interés de los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí de que EEUU continúe la guerra hasta la destrucción total de Irán, algo que aquél duda de que se vaya a conseguir.

Irán puede hacer un año enorme a esos países árabes, destruyendo, por ejemplo, no sólo su infraestructura energética, sino también sus plantas desalinizadoras, absolutamente vitales para el funcionamiento de sus sociedades.

En resumen, por culpa de esta guerra que nunca debió haber sido, el mundo se encuentra hoy al borde del precipicio, afirma Mearsheimer,  según el cual la principal beneficiaria del conflicto, mal que le pese a EEUU, es China.

XI

Pekín está viendo cómo la guerra del Golfo distrae y debilita a Estados Unidos, que se ha visto obligado a enviar precipitadamente a Oriente Medio algunas de sus unidades estacionadas en Japón o Corea del Sur.

Gracias a su eficaz  diplomacia, China sí está demostrando esa capacidad de “proyectar poder”  de la que carecen los EEUU de Trump, constata el politólogo norteamericano. 

JOAQUÍN RÁBAGO