Europa frente a Irán - por Joaquín Rábago

FR JR

Europa frente a Irán

 Joaquín Rábago

 

Se preguntaba el otro día el profesor estadounidense Jeffrey Sachs por el silencio de Europa ante la amenaza del presidente Donald Trump de atacar a Irán con toda la fuerza militar de la que es capaz la superpotencia. 

JEFFREY SACHS

No sólo la Unión Europea no ha dicho nada, criticaba el profesor de la Universidad de Columbia, sino que algunos dirigentes como el canciller federal Friedrich Merz han expresado su deseo de que el régimen de los ayatolas caiga cuanto antes.

Los días del régimen iraní “están contados”, dijo el político cristianodemócrata alemán, según el cual aquél ha “perdido toda legitimación”.

El mismo Merz había comentado tras el anterior ataque conjunto a Irán del Estado sionista y EEUU- la conocida como “guerra de los doce días”- que Israel estaba haciendo “el trabajo sucio por nosotros”, es decir los europeos.

MERZ

No le falta razón al profesor Sachs, habitual crítico de la política exterior de Washington, cuando acusa a los dirigentes europeos de alzar la voz en defensa del principio de “no agresión” sólo cuando Trump amenaza a Europa como ha ocurrido últimamente con Groenlandia.

Es una muestra más de la hipocresía que caracteriza a unos dirigentes que han mantenido hasta ahora una actitud que cabe calificar sin ambages de “servilismo” hacia un país que como Estados Unidos tan abiertamente los desprecia.

Porque lo que amenaza con hacer Donald Trump, es decir la agresión militar a un país cuyo régimen teocrático puede no gustarnos, pero que no ha provocado a Estados Unidos ni a Europa, es una flagrante violación de la carta de la ONU.

Claro que Estados Unidos, y no sólo ahora con Trump, no ha mostrado nunca el mínimo respeto por una institución multilateral, que contribuyó en su día a crear y a la que el republicano pretende sustituir por su supuesta Junta de Paz para Gaza.

¿Han pensado bien los europeos lo que puede ocurrir si Trump,  en lugar de simplemente fanfarronear como ha hecho tantas veces, decide finalmente atacar a Irán como hizo antes con Venezuela?

¿Han pensado en la conflagración que podría producirse en una región tan rica en gas y petróleo, la energía que mueve hoy el mundo? ¿Han reflexionado sobre las consecuencias en todos los países árabes vecinos, en las nuevas oleadas de migrantes que se producirían?

Lo único que se les ocurre es seguir una vez más a Washington y aplicar nuevas sanciones a Teherán con la esperanza de que aumente el descontento de la población por ese estrangulamiento económico y se levante contra un régimen en el que Israel ve sólo el principal obstáculo a su expansionismo sionista.

JOAQUÍN RÁBAGO