Europa sólo estará segura si se fragmenta Rusia - por Joaquín Rábago
Europa sólo estará segura si se fragmenta Rusia
Joaquín Rábago
¡Qué obsesión la de los políticos ucranianos y también algunos europeos con querer la fragmentación de Rusia!
El último ha sido el ex jefe de los servicios de inteligencia Kyrylo Budánov, que está actualmente al frente de la oficina presidencial de Ucrania.
“Ucrania y el resto de Europa sólo estarán seguras cuando Rusia deje de existir como potencia imperial”, declaró el militar ucraniano a un medio libanés.
Y agregó: “La política de Putin no difiere fundamentalmente de la de la Rusia zarista, y es difícil que cambie sólo a consecuencia de procesos internos”.
“En su lugar, deberíamos (¿quiénes?) crear las condiciones para que desaparezca como imperio”.
Hubo ciertamente un imperio ruso, que, tras perder algunos territorios, se transformó, con la revolución bolchevique en la Unión Soviética.
Ésta se disolvió a su vez y volvió a perder territorios, entre ellos Ucrania y Georgia, para convertirse en el actual Estado plurinacional y multiétnico que es la Federación Rusa.
Todo eso lo saben perfectamente Budánov y otros como él, pero no importa: hay que conseguir, se supone con la fuerza militar exterior, que Rusia vuelva a fragmentarse para tranquilidad de los ucranianos y, por extensión, de todos los europeos.
De ahí que las sanciones contra Rusia tengan, según aquél, que mantenerse aun cuando termine la guerra de Ucrania porque de otro modo ese país volvería a atacar a Europa. Debe de estar en el ADN de la nación.
No se puede permitir, dice también Budánov, que Rusia reconstruya su potencial económico porque ello le permitiría reconstruir al mismo tiempo su arsenal bélico.
Por el contrario, hay que utilizar los activos rusos congelados por Occidente y la mayor parte de los ingresos que puedan generar mientras tanto para que Moscú pague reparaciones a Ucrania y contribuya a la reconstrucción de lo destruido.
Sería el primer caso en que el país que gana una guerra, como parece que puede ocurrir con Rusia, salvo que ocurra un milagro, se viese obligado a pagar reparaciones al derrotado. Pero la imaginación de los políticos ucranianos no tiene límites.
No es en cualquier caso el jefe de la oficina presidencial ucraniana el primer político que habla de la necesidad de fragmentar a Rusia.
Lo ha hecho una y otra vez la Alta Representante para la Política Exterior y de Seguridad de la UE, Kaja Kallas, incluso cuando era todavía jefa del Gobierno de la pequeña Estonia.
Y antes que ella, acariciaron también esa idea destacados políticos estadounidenses como aquel personaje siniestro que era el vicepresidente Dick Cheney.
Y sobre todo Zbigniew Brzezinski, quien fue consejero de Seguridad del presidente Jimmy Carter y estratega de la política de separación de Rusia de la Europa occidental con especial énfasis en Alemania, algo que Washington finalmente ha conseguido.