Hoy domina el nacionalismo iraní, afirma el teólogo y filósofo Mohsen Kadivar - por Joaquín Rábago

Hoy domina el nacionalismo iraní, afirma el teólogo y filósofo Mohsen Kadivar

Joaquín Rábago

En Irán domina hoy el nacionalismo sin que,  como cuando la guerra con Irak,  estén la mayoría de los ciudadanos dispuestos a sacrificarse por su religión o la Revolución Islámica, afirma el teólogo y filósofo iraní Mohsen Kadivar (1).

MOHSEN KADIVAR

Kadivar, actualmente profesor de la Universidad Duke, de Durham (Carolina del Norte, EEUU), duda de que el régimen de los ayatolas vaya a caer próximamente aunque esté más debilitado que antes.

No hay signos de división en el Ejército, explica Kadivar, ni tampoco una oposición organizada a la que apoye la mayoría de la población, y es determinante que el “régimen ha aplicado todo su poder represivo”.

Kadivar critica en cualquier caso la amenaza de intervención militar formulada por el presidente Donald Trump porque representa una “clara violación de la carta de las Naciones Unidas y del principio de no injerencia”.

En el caso, que él considera improbable, de que EEUU se decidiese finalmente a intervenir militarmente en Irán para derrocar al régimen, la mayoría del pueblo defendería al país de esa agresión extranjera aunque muchos rechazasen a la República Islámica. 

En cuanto al último ataque a Irán por parte de EEUU e Israel,  “hasta los presos políticos y los intelectuales que se encuentran bajo arresto domiciliario lo han criticado”, afirma Kadivar, según el cual también lo han hecho él y otros quince colegas de la diáspora pese a su declarada oposición al régimen.

En concreto, éstos criticaron que Israel atacase militarmente a Irán mientras los iraníes negociaban con Estados Unidos y que la superpotencia bombardeara además las instalaciones nucleares del pais, todo lo cual constituye una violación del derecho internacional.

También critica Kadivar que la Unión Europea no condenase la agresión militar israelí y que el canciller federal alemán, Friedrich Merz, incluso dijera: “Israel ha hecho el trabajo sucio por nosotros”.

Cuenta el teólogo y profesor iraní que el 25 de septiembre el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, le recibió en Nueva York, al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas, y le preguntó incluso por qué no regresaba a Irán.

MASOUD PEZESHKIAN

“Yo le di las gracias, pero le dije: ¿Qué hay de los críticos que están allí bajo arresto domiciliario o en la cárcel?” “Y le expliqué que a mí mismo se me ha prohibido publicar desde 2009”.

En cualquier caso, explica Kadivar, la llamada “guerra de los doce días” de Israel y EEUU contra Irán (junio de 2025) ha puesto de relieve muchos puntos débiles de Irán, sobre todo en sus servicios de información. 

Aunque al mismo tiempo, explica, “fortaleció al régimen porque se trató de una agresión desde fuera y, créanme, un cambio en Irán desde el exterior es imposible”.

Kadivar considera posible que el régimen actual se mantenga en el poder, pero sólo si lleva a cabo una serie de reformas como las que él mismo ha propuesto y que son, según explica, “reformas pragmáticas y en el marco de la vigente constitución”.

Liberar a los presos políticos. Permitir una mayor libertad de prensa, autorizar los partidos políticos y las manifestaciones pacíficas son algunas de las reformas mínimas que propone.

Cree también Kadivar que el líder supremo, Ali Jamenei, que lleva en el poder desde 1989, cuando sucedió a Jomeini, debería delegar parte del poder que tiene.

SEYED ALÍ JAMENEÍ

Según el artículo 110 de la Constitución, aquél tiene plena libertad para delegar en otros sus once derechos y obligaciones, por ejemplo, en el Presidente o en el comandante de los Guardianes de la Revolución.

Pero hay otra posibilidad, añade Kadivar, y es la dimisión del Líder Supremo. En ese caso, el Consejo de Expertos debe nombrar a un sucesor y mientras eso ocurre gobierna un comité integrado por el Presidente, el Juez supremo y un jurista del Consejo de Guardianes de la Revolución.

Este comité tendría también capacidad, según explica, para organizar un referéndum en el que se decidiese un cambio radical del actual sistema político.

El referéndum podría plantear cuatro opciones: mantenimiento de la actual constitución, el anterior borrador de constitución, que data de 1979, por el que la República Islámica pasaría a estar gobernada no por un ayatola sino por un presidente electo, algo que consideró incluso Jomeini y que hoy apoyarían muchos reformistas.

Las otras dos opciones son la constitución de 1906, por la que se establecería una monarquía constitucional como la actual del Reino Unido, aunque, según Kadivar, esto lo apoyan hoy muy pocos en Irán, y finalmente, la que él mismo prefiere: una República democrática, un régimen laico.

“Como musulmán practicante, como teólogo y jurista soy contrario, afirma Kadivar, al secularismo filosófico porque a la postre equivale a ateísmo. Pero en política sí soy laico y estoy a favor de la separación de la Iglesia y el Estado.

Dice que piensa en regímenes como el turco o el tunecino o en la constitución adoptada por los iraquíes tras la invasión de Irak en 2003. Lo esencial, explica, es la separación del Estado de todas las instituciones religiosas.

  1.  En declaraciones al semanario alemán Der Spiegel.           

 

JOAQUÍN RÁBAGO