Intelectuales progresistas llaman a las fuerzas de izquierda a presentar una lista única para el Senado - por Samuel Martínez / Senado ( y otras instituciones), ¿para qué?, comenta Antonio Aguado
Senado ( y otras instituciones), ¿para qué?
comenta Antonio Aguado
El Senado es una cámara inútil nido de enchufados que nos cuesta mucho mantener y habría que disolver. Aparte de que donde existen, suelen ser muy conservadoras.
No solo ocurre con el Senado, también pasa con otras instituciones: diputaciones provinciales y cabildos insulares (estos desde siempre han sido el refugio de las oligarquías isleñas, fundamentalmente de las islas capitalinas para dividiéndonos y enfrentándonos defender sus privilegios) .
Al respecto, eso es lo que desde posiciones ideológicas de izquierda al comienzo de la Transición se pretendía, pero todo cambió, cuando los politicos de todos los signos, comprobaron la idoneidad de los cabildos para plácidamente vivir de la política.
Estas referidas instituciones después de la existencia del Estado de las autonomías, no tienen razón de ser y sus competencias y presupuestos tendrían que ser transferidas a los gobiernos autónomos y a los ayuntamientos como institución más cercana a los ciudadanos.
Igualmente se tendría que disolver el Consejo de Estado, Tribunal de Cuentas, Defensor del Pueblo y su homólogos autonómicos.
Si se adoptara la medida de disolver todas estas instituciones, serian muchos miles de millones de euros que podrían ahorrarse y revertirían para ampliar y mejorar el Estado del Bienestar.
Antonio Aguado Suarez.
Intelectuales progresistas llaman a las fuerzas de izquierda a presentar una lista única para el Senado
Samuel Martínez
PÚBLICO
Figuras como Javier Pérez Royo, Cristina Monge o Santiago Alba Rico firman un artículo en el que sostienen que los partidos progresistas tienen "la obligación" en las próximas elecciones "de rescatar al Senado de las manos de la derecha reaccionaria y de su estrategia excluyente, antisocial, autoritaria y trumpista".
El Partido Popular (PP) obtuvo en las últimas elecciones generales 145 senadores. Son muchos parlamentarios por encima de la mayoría absoluta. Actualmente, un 54% de los senadores son populares. Sin embargo, el porcentaje de electores que se decantó por el PP el 23-J es mucho menor. Solo les votó un 33,06% del total. Se da, por lo tanto, un efecto de sobrerrepresentación propio del sistema electoral español. Un grupo de intelectuales, en un artículo enviado a Público, propone tener en cuenta ese sistema para presentar una lista única de fuerzas progresistas que pueda desbancar al PP en el Senado [puedes leer el artículo aquí].
Los firmantes del artículo sostienen que con una lista unitaria potente que supere a la del PP —partiendo de la base de que el PSOE ya se colocó a menos de dos puntos porcentuales de los de Feijóo en 2023—, la opción progresista saldría beneficiada por el sistema de reparto de escaños en el Senado.
El artículo está firmado por las siguientes personas: la abogada Cristina Almeida; el ensayista y filósofo Santiago Alba Rico; la antropóloga María José Capellín; el sociólogo y político Enrique del Olmo; la abogada y también política Gloria Elizo; los economistas Bruno Estrada y Gabriel Flores; el historiador y sindicalista Pedro González de Molina; el constitucionalista Javier Pérez Royo; la periodista María José Pintor; la psicóloga Elena Martín; la politóloga Cristina Monge; el político Jesús Montero; el economista y director de Espacio Público Ignacio Muro; la periodista Marta Nebot; la documentalista Inocencia Soria, y la socióloga y filósofa Marina Subirats.
¿Cómo funciona exactamente la elección de senadores y por qué premia a la lista más votada? En las elecciones se reparten cuatro senadores por provincia (salvo en Baleares y Canarias, donde se eligen tres en las islas grandes y uno en las pequeñas, y en Ceuta y Melilla, que eligen dos cada una). Pero el votante tiene sólo tres votos, en un sistema de listas abiertas; es decir, podría marcar el nombre de candidatos de diversos partidos. Lo habitual, sin embargo, es que los electores marquen tres nombres del mismo partido. El resultado es que el partido con más votos, aunque la diferencia sea mínima sobre el segundo, se queda con tres de los cuatro senadores de cada provincia.
Ello explica en buena parte que el PP lograse una diferencia tan abultada en el número de senadores en las elecciones de 2023 pese a que, en porcentaje de voto, se dio casi un empate con el PSOE: los populares lograron un 33,06%, mientras que los socialistas se hicieron con un 31,68%.
Una lista única progresista para aprovecharlo
El grupo de firmantes del manifiesto El senado importa insiste en que "el conjunto de las fuerzas democráticas y progresistas tiene la oportunidad y la obligación", en las próximas elecciones, "de rescatar al Senado de las manos de la derecha reaccionaria y de su estrategia excluyente, antisocial, autoritaria y trumpista".
En concreto, piden "negociar unas listas únicas de carácter democrático para el Senado que permitan obtener una amplia mayoría de escaños", algo que "es posible y contribuiría a esperanzar y movilizar a un electorado que ahora carga con la incertidumbre y el miedo que provoca la posibilidad cierta de que las derechas reaccionarias revaliden su actual mayoría".
La propuesta es una fórmula particular y concreta para el Senado, aunque lo cierto es que ha llegado en un momento en el que el debate sobre la unidad de las izquierdas está sobre la mesa. Como especifican en el texto, generar listas únicas en la Cámara Alta requeriría de un esfuerzo por parte de todos los agentes que componen el espacio, incluyendo al PSOE, pero subrayan que servirá para seducir a "una mayoría social y electoral demócrata que puede detener con su voto las pulsiones antidemocráticas, xenófobas, machistas, racistas, autoritarias y excluyentes de la extrema derecha".
Además, en el artículo también se apunta a un asunto clave. La nueva composición del Senado será la encargada de que se supere "el actual bloqueo político en la designación de los cuatro magistrados del Tribunal Constitucional que deben ser renovados". Por lo tanto, una mayoría progresista en esa cámara es crucial también en términos de poder judicial.
Gracias a Samuel Martínez y PÚBLICO y a la colaboración de Antonio Aguado