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sábado, 02 de marzo de 2024 09:51h.

Israel ya no se esconde: quiere una limpieza étnica en Gaza - por Natàlia Queralt

 

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Israel ya no se esconde: quiere una limpieza étnica en Gaza

Natàlia Queralt 

EL ORDEN MUNDIAL

Cada vez más voces del Gobierno y del Parlamento israelí apoyan la expulsión masiva de palestinos como solución a la guerra contra Hamás. Los gazatíes temen otra ‘Nakba’ bajo el principio sionista de controlar toda Palestina y ante la filtración de supuestos planes de “migración voluntaria”.

 

Israel ya no se esconde: quiere una limpieza étnica en Gaza  Fuente: Natàlia Queralt

  

 

 

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“Una casa en la playa ya no es un sueño”. Así anunciaba una inmobiliaria israelí un supuesto proyecto delante del mar en una zona de la Franja de Gaza que Israel redujo a escombros. Aunque el propietario aseguró que era una broma, la publicación ilustra la deshumanización en parte de la sociedad israelí ante el sufrimiento palestino. La guerra contra Hamás está siendo un castigo colectivo en uno de los territorios más densamente poblados del mundo y una oportunidad para que Israel siga expandiendo sus fronteras.

Tras el ataque de Hamás en octubre, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu se propuso erradicar a la organización islamista, pero su cúpula sigue casi intacta. Sin embargo, las fuerzas israelíes han asesinado a más de 25.000 palestinos en Gaza. Un 70% son niños y mujeres. El 85% de los gazatíes han sido expulsados de su hogar y están acorralados en el sur del enclave. La relatora de la ONU para los Territorios Palestinos, Francesca Albanese, ya avisó en octubre del peligro de una limpieza étnica, y ahora la Corte Internacional de Justicia ha ordenado a Israel adoptar “todas las medidas” para evitar el genocidio.

Una derecha incendiaria

En el Gobierno de Israel piden la ocupación del norte de Gaza. Ministros de extrema derecha como Itamar Ben Gvir y Bezalel Smotrich apoyan la expulsión masiva de palestinos bajo el eufemismo de “migración voluntaria” y animan a los colonos judíos a repoblar el enclave. “Si hay 100.000 o 200.000 árabes en Gaza, en lugar de dos millones, el discurso sobre el día después [de la guerra] será muy diferente”, aseguró Smotrich. En una reunión de su partido, el neofascista Poder Judío, Ben Gvir pidió “fomentar la migración de los residentes de Gaza” como “la solución correcta, justa, moral y humana”. Tras la condena de Estados Unidos, representantes del Reino Unido, España y la Unión Europea afearon estas declaraciones.

Los políticos israelíes de extrema derecha no son los únicos que llaman a la limpieza étnica. En un artículo publicado en el Wall Street Journal, los diputados Danny Danon, miembro del conservador Likud de Netanyahu, y Ram Ben Barak, del centrista Yesh Atid, alegan que Occidente debería acoger a los refugiados del enclave. Por su parte, el ministro de Agricultura, Avi Dichter, dijo que el Estado judío estaba llevando a cabo “la Nakba 2023”, y otro diputado del Likud reafirmó su llamado a “quemar Gaza”

Ante la presión de Estados Unidos para que el Gobierno israelí haga propuestas para el día después de la guerra, el ministro de defensa Yoav Gallant hizo público el pasado 4 de enero un plan según el cual el Estado judío controlaría la seguridad en Gaza y una entidad palestina indefinida adiminstraría el territorio. Sin embargo, no aborda cuál será el futuro de los miles de palestinos desplazados al sur del enclave.

El sionismo contempla la expulsión masiva

Que la extrema derecha quiere fortalecer la ocupación y el apartheid de la población palestina no es ninguna novedad, pues los líderes de los colonos ocupan posiciones centrales en el Ejecutivo actual. Netanyahu cedió el mando de la entidad que controla el día a día de millones de palestinos en Cisjordania a Smotrich, líder del partído de extrema derecha Sionismo Religioso, quien niega la existencia del pueblo palestino. También dejó la policía fronteriza a cargo de Ben Gvir, condenado en 2007 por incitación al odio y apoyo al ilegalizado partido neofascista Kach. Los fundamentalistas religiosos de extrema derecha perciben la guerra en Gaza como una oportunidad para avanzar hacia el sueño del “Gran Israel”.

De acuerdo con sus principios ideológicos, el sionismo aspira a controlar toda la Palestina histórica y conseguir una mayoría judía, lo que conllevaría el desplazamiento forzoso de la población palestina. El Estado de Israel se fundó en 1948 tras expulsar a 750.000 palestinos de sus hogares y destruir más de la mitad de sus pueblos. La narrativa oficial israelí se esforzó en ocultar durante décadas el episodio, conocido en árabe como Nakba (‘la catástrofe’), pero desde hace unos años la derecha lo justifica y esgrime como amenaza contra los palestinos. De hecho, más de la mitad de los residentes en Gaza descienden de los refugiados expulsados en 1948, y ahora temen que Israel cometa otra Nakba.

La historia del sionismo está plagada de eufemismos para referirse a la expulsión masiva de palestinos. En los inicios del Estado judío, la derecha ya expresaba su deseo de “transferir” a los palestinos a otros países árabes vecinos. Esas ideas que hace unos años eran consideradas extremistas y marginales ahora son defendidas por miembros del Gobierno y elevadas al nivel de discusiones políticas oficiales, constatando la radicalización de la sociedad israelí.

Hacia otra limpieza étnica

A finales de octubre, medios locales filtraron un documento del Ministerio de Inteligencia que sugería reubicar a los 2,2 millones de gazatíes en tiendas de campaña en la provincia egipcia del Sinaí. Aunque el Gobierno le restó importancia, Netanyahu habría tratado de convencer a los líderes europeos para que presionaran a Egipto a aceptar refugiados. El 3 de enero, otro periódico hebreo desveló que el Ejecutivo estaría trazando un plan para desplazar a la población y negociando con otros países, como la República Democrática del Congo. En una reunión, Netanyahu habría dicho que está trabajando para facilitar la “migración voluntaria” de gazatíes, y otro diputado del Likud aseguró que países de Latinoamérica y África habían contactado con Israel para negociar la acogida de refugiados.

Las opciones de que Israel implemente un supuesto plan de “migración voluntaria” son escasas, pues la mayoría de países, empezando por Estados Unidos, se oponen al desplazamiento forzoso de población. Por su parte, Egipto, Jordania y Líbano se niegan a acoger más refugiados. Aunque hubiera un país dispuesto, sería una posición impopular y difícil de justificar tras la acusación de Sudáfrica a Israel de cometer “actos genocidas” en Gaza ante la Corte Internacional de Justicia. Además, a Netanyahu le interesa mantener el apoyo de Estados Unidos a su guerra contra Hamás y garantizar su supervivencia política.

Sin embargo, la guerra actual tiene un peligroso potencial de culminar en una limpieza étnica. Las órdenes de evacuación masiva dictadas por el Ejército israelí, que desplazaron 1,1 millones de palestinos del norte al sur de Gaza, podrían constituir el inicio de un proceso ilegal y un crimen de guerra. Si Israel impide el retorno de la población y pretende confinar a los 2,2 millones de gazatíes en el sur del enclave de forma permanente, se trataría de un caso de limpieza étnica. Es un escenario plausible, pues el ejército ha destruido más de la mitad de las viviendas en Gaza y gran parte de la infraestructura civil, especialmente en el norte. Sólo la presión contundente de la comunidad internacional puede evitar otra Nakba en Palestina e impedir que Israel establezca un marco legal para que los gazatíes no puedan volver a su tierra.

 

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* Gracias a Natàlia Queralt y EL ORDEN MUNDIAL

https://elordenmundial.com/israel-limpieza-etnica-gaza-palestinos-genocidio/

NATÀLIA QUERALT
NATÀLIA QUERALT

Natàlia Queralt

 

@nataliaqup

Tarragona, 1994. Graduada en Periodismo y Humanidades, especialización en Historia, por la Universidad Pompeu Fabra. Máster en Estudios Islámicos y de Oriente Próximo por la Universidad Hebrea de Jerusalén. Me interesa la geopolítica, los estudios poscoloniales, y la construcción de la identidad y el género en Oriente Próximo y el Magreb.

 

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