ESTADOS UNIDOS: La ley de espionaje de EEUU, instrumento de represión y control - por Joaquín Rábago

Relacionado:

Recientes de Joaquín en La casa de mi tía:

ESTADOS UNIDOS: 

La ley de espionaje de EEUU, instrumento de represión y control 

 Joaquín Rábago

La Ley de Espionaje de EEUU, que data de 1917, es decir de en medio de la Primera Guerra Mundial, se ha convertido en un instrumento de control y represión de  cualquier disidencia.

Es lo que afirma el afroestadounidense Terry J. Albury, quien fue durante diecisiete años agente del FBI, al que hoy califica sin ambages de agencia “al servicio del capitalismo”.

TERRY J. ALBURY

“Llegó un momento en que dije “¡hasta aquí!” y abandone el FBI, explica Albury, que ha estado estos días en Berlín, donde explicó los abusos de la agencia a la que sirvió.

“El mayor  terrorista del planeta es el Gobierno de EEUU, seguido del israelí. Basta pensar en Irak, en Afganistán, en Vietnam”, explica en declaraciones al diario alemán Junge Welt.

Albury fue acusado en 2017 de filtrar documentos secretos al portal de noticias The Intercept y condenado en 2018 a cuatro años de cárcel.

Su condena suscitó protestas de los defensores de los derechos civiles, que exigían poner fin a la utilización de la ley de espionaje para perseguir a quienes denuncian los abusos del poder.

Según Albury, Estados Unidos ha llevado a cabo a lo largo de su historia diversos genocidios contra los indígenas o las minorías étnicas.

Además de perseguir a izquierdistas, comunistas, socialistas y antitotalitarios, a los que el Gobierno tachaba gratuitamente muchas veces de “terroristas”.

Basta recordar, afirma Albury, a Eugene Debs (1855-1926), fundador del Partido Socialista de América  y del sindicato “Industrial Workers of the World” y cinco veces candidato a la presidencia de EEUU.

Debs fue encarcelado en la prisión federal de Georgia por su papel en una huelga contra la compañía Pullman de Chicago, y allí conoció al socialista Victor Berger, acusado a su vez de violar la Ley de Espionaje por sus opiniones antimilitaristas, por lo que perdió el escaño al que había sido elegido.

EUGENE DEBS VICTOR BERGER

Conviene recordar estas cosas porque hubo una tradición socialista,  anarquista y en general de izquierdas en EEUU, que sería reprimida con extrema dureza, como se señala en un libro clave: “A people´s history of the USA” (La Otra Historia de  EEUU), de Howard Zinn.

El FBI se fundó en 1908 como agencia del Departamento de Justicia y tiene, como señala Albury, una “larga tradición de persecución de disidentes, comunistas, marxistas y gente de color”.

El aparato de seguridad no da cuentas a nadie de sus actos y los documentos que publicó el propio Albury describen muy detalladamente qué es lo que para el FBI representa una amenaza a la seguridad del país.

Albury recuerda cómo cuando trabajó para el FBI en California, tuvo que investigar a ingenieros y científicos de origen árabe que trabajaban en Silicon Valley,  basándose en un informante libanés cristiano que despreciaba a los musulmanes y los había acusado sin pruebas de formar parte de una red de reclutamiento de Hezbolá. 

Ahora, dice Albury, Donald Trump utiliza el asesinato del activista ultra Charlie Kirk para aumentar la represión contra los supuestos responsables, que están, según el republicano, en la izquierda radical.

Albury señala además que como negro ha estado expuesto al racismo desde que nació. “Cuando se pertenece a un grupo marginado, se lucha diariamente contra unas estructuras de  poder racistas. Y es lo que sucede también en el FBI”.

“Lo único que ha cambiado, explica, es que hace veinte años no habría habido grupos de estudiantes en los campus universitarios de EEUU que protestan contra Israel y a favor de una Palestina libre”.

“Ese cambio que ya se perfila irá acompañado de una represión mucho más dura. El Imperio está dando las últimas bocanadas. Y su único lenguaje es la violencia, la opresión, la intimidación”.

JOAQUÍN RÁBAGO