EUROPA EEUU UCRANIA: Los líderes europeos no se dan por vencidos - por Joaquín Rábago

EUROPA EEUU UCRANIA:

Los líderes europeos no se dan por vencidos

Por Joaquín Rábago

Impermeables a la realidad, ajenos a las preocupaciones  de sus ciudadanos, movidos solo por una rusofobia que debería analizar un psiquiatra, los líderes europeos no se dan por vencidos.

Y así, los tres dirigentes que en cuanto afecta a Ucrania llevan la voz cantante en la UE -Macron, Merz y Starmer- se han propuesto viajar de nuevo a Washington para intentar convencer al presidente Donald Trump de que cambie una vez más de opinión y se una a sus tesis.

TRUMP TIENE A LOS TRES FANTOCHES EUROPEOS EN SUS MANOS

Esta vez lo van a tener más difícil pese al conocido carácter tornadizo del republicano, habida cuenta de la recién publicada Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU, una auténtica bofetada a la Unión Europea.

El documento en cuestión no sólo critica  sus políticas migratorias que acabarán, dice, con la propia civilización europea, los excesos regulatorios o los intentos de censura política, sino que, como consecuencia de todo ello,  pone en cuestión la fiabilidad de los europeos como futuros aliados.

Su lectura deja claro que Estados Unidos quiere desentenderse de la defensa de Europa, de la que deberán responsabilizarse los propios europeos, mientras que al mismo tiempo se propone restablecer el equilibrio estratégico en el continente, algo que inquieta también especialmente a los europeos.

¿Prefieren los actuales líderes europeos a esa estabilidad de la que habla el documento de Washington un estado de perpetua tensión con Rusia para mejor controlar a los ciudadanos?

A diferencia de la justificada irritación que la Estrategia de Seguridad Nacional  ha producido en las capitales europeas por tratarse de una clara injerencia en los asuntos del continente, en Moscú la han recibido positivamente aunque con prudencia, sabiendo, como saben allí, que hay muchos en Washington que tratarán de torpedear cualquier acercamiento a Moscú.

Los dirigentes europeos no han esperado a decirle a Volodímir Zelenski que en ningún caso se le ocurra aceptar cesiones territoriales a  menos que Washington dé a Kiev garantías de seguridad.

 LOS TRES FANTOCHES EUROPEOS, CON EL FANTOCHE UCRANIANO

Según aquéllos, sin garantías de seguridad claras y fiables por parte de Washington, no sería posible una paz justa y duradera, sino que sólo se invitaría a Rusia a lanzar una nueva guerra en el futuro. 

A la vista del polémico documento parecen presentarse dos posibilidades: la primera es que Trump deje de presionar a Rusia, suspenda todo envío militar a Ucrania y no comparta tampoco datos de inteligencia con sus fuerzas armadas.

La segunda posibilidad, según la agencia Bloomberg, es que Trump simplemente tome distancias de esa guerra, pero que su país siga vendiendo armas a los aliados europeos a través de la OTAN para su empleo continuado en Ucrania.

Mientras tanto continúa en Bruselas la polémica en torno a los activos rusos congelados en Euroclear y otros bancos de la zona euro que Bruselas pretende utilizar para un préstamo multimillonario a Kiev a cuenta de las reparaciones por daños de guerra que tendría que pagar un día Rusia. ¿Qué tendría que pagar aunque ganara la guerra? 

Hay en cualquier caso para ello, como es sabido, fuertes trabas legales aducidas tanto por parte del Banco Central Europeo como por el Fondo Monetario Internacional,  además de fuerte oposición de varios países miembros, entre ellos Bélgica, donde está Euroclear.

La alternativa seria que cada país aportase  individualmente miles de millones de euros para respaldar ese eventual crédito a Kiev, lo que, en el caso de Alemania, la mayor potencia económica de la UE,  podría ascender a 52.000 millones de euros. ¡Una locura!

JOAQUÍN RÁBAGO