MENSAJE AL PP: Marruecos reactiva el Comité para la Liberación de Ceuta y Melilla para dar un tercer toque al PP - por Ignacio Cembrero
Said Chramti, Yahya Yahya y Rachid Ahsain posan el sábado, con camistas con la bandera marroquí, ante la isla de Perejil. (Comité de Coordinación para la Defensa de las Causas del Reino)
MENSAJE AL PP: Marruecos reactiva el Comité para la Liberación de Ceuta y Melilla para dar un tercer toque al PP
Ignacio Cembrero
EL CONFIDENCIAL
Después del cierre de las aduanas de las dos ciudades y de la carta enviada por un ministro a Feijóo instándole a rectificar sobre el Sáhara, ahora resurge en Marruecos una asociación disuelta hace 11 años
El Comité para la Liberación de Ceuta y Melilla renació de sus cenizas el pasado fin de semana en Marruecos como respuesta a la postura del Partido Popular sobre el conflicto del Sáhara Occidental y a la invitación que cursó al representante del Frente Polisario en España, Abdula Al-Arabi, para que asistiese a su XXI Congreso.
“La participación de una delegación del Polisario en el último congreso del PP ha jugado un papel decisivo en la reactivación del comité”, explicó Rachid Ahsain, portavoz de la asociación, al diario digital Yabiladi. “Vamos a trabajar para convencer a aquellos que han sido influidos por la propaganda argelina de que rectifiquen su posición”, añadió. El portavoz precisa que es “necesario cumplir voluntariamente, a través de mecanismos paralelos a la diplomacia, con las directrices marcadas por el rey [Mohamed VI] con relación a las causas nacionales” de Marruecos.
La invitación al representante saharaui fue “un intento provocador de desestabilizar la relación bilateral entre Madrid y Rabat”, según denunció además el comité en un comunicado. Esta “acción inaceptable”, advierte, “podría causar tensiones sobre el terreno en las ciudades de Ceuta y Melilla ocupadas”.
Bautizado ahora con un nuevo nombre, el Comité de Coordinación para la Defensa de las Causas del Reino, la asociación no es una mera emanación de la sociedad civil. Tiene fuertes vínculos con los servicios secretos de Marruecos y con el Estado profundo que lo utilizó años atrás para presionar o, por lo menos, incordiar a las autoridades españolas.
Su reciente resurgir es la tercera manifestación del enfado marroquí con el PP. La primera fue el 8 de julio, 48 horas después de que concluyese el congreso popular, el cierre inmediato, pero temporal, de las recién abiertas aduanas de Ceuta y Melilla so pretexto de que entorpecían el buen funcionamiento de la Operación Paso del Estrecho (OPE). En esta última ciudad el flujo de viajeros ha caído en picado y en su aduana se desarrollaba de media una pequeña operación comercial cada siete días que difícilmente podía dificultar la OPE.
La segunda reacción tuvo lugar el 10 de julio cuando Nizar Baraka, líder del partido histórico del Istiqlal y ministro de Fomento, remitió una carta a Alberto Nuñez Feijóo en la que le expresaba su “profunda preocupación ante la falta de claridad en cuanto a su posición sobre la cuestión del Sáhara marroquí” y le pedía que se sumase a esa “dinámica internacional de apoyo” a la autonomía a la que el presidente Pedro Sánchez se incorporó en marzo de 2022. Barakara hizo pública su misiva a la que el líder popular no ha contestado
El comité recién refundado explicó que su intención era celebrar su primera reunión en el islote de Leila, que en España se conoce como Perejil, aquel del que Marruecos se apoderó durante una semana en julio de 2002. Hasta él se iban a trasladar con un grupo de jóvenes. El mal estado de la mar les incitó a renunciar a ello y se dieron cita el sábado en Castillejos, la ciudad marroquí colindante con Ceuta.
Recorrer en verano los 200 metros que separan la costa marroquí de Perejil no conlleva dificultad alguna. Si no se desplazaron al islote es, muy probablemente, porque las autoridades marroquíes no se lo permitieron para no poner en aprietos al gobierno socialista español con el que quieren preservar la buena relación. Los tres cabecillas del comité sí se hicieron fotos con Perejil al fondo.
El comité lo preside Yahya Yahya, de 58 años, exsenador que en su día copresidió la comisión parlamentaria de amistad hispano-marroquí. Su segundo es Said Chramti que se presenta como responsable de las operaciones de campo. Su portavoz es Rachid Ahsain. Los tres residen en los alrededores de Nador. Cuentan con algún adepto en Ceuta y Melilla.
Yahya Yahya besa el sábado la bandera de Marruecos ante el islote de Perejil. (Comité de Coordinación para la Defensa de las Causas del Reino)
El comité lleva más de una década inactivo, desde que se autodisolvió en 2014. Entre las “hazañas” de su primera etapa figuran, en 2012, el robo del brazo de la estatua de Pedro de Estopiñán, el conquistador de Melilla en 1497 cuya estatua en el centro de la ciudad fue amputada. Yahya y Chramti exhibieron días después su “trofeo” en Rabat antes de devolverlo a la ciudad. También inspiraron ese año una breve incursión por tierra en el Peñón de Vélez de la Gomera.
Said Chramti y Yahya Yahya muestran en 2012 el brazo amputado de la estatua de Pedro de Estopiñán. (Comité de Coordinación para la Defensa de las Causas del Reino)
Sais Chramti es recordado por los policías españoles en la frontera de Beni Enzar como el instigador de manifestaciones que la bloquearon y cuyos participantes les tiraban piedras. En 2010 colocó del lado marroquí de la frontera carteles con las fotos hechas a hurtadillas de mujeres policías españolas allí destinadas tachándolas de “basura” y señalándolas como blanco. Las fuerzas de seguridad marroquíes no los retiraron.
Cuando aún vivía en Melilla, Yahya Yahya fue condenado por violencia de género tras golpear a su mujer en su domicilio en 2006. Desde entonces no ha regresado a España. Dos años después volvió a ser condenado en Italia a 30 meses por el mismo delito y por rebeldía y lesiones a funcionario público, concretamente a los policías que le detuvieron en su hotel de Roma tras un altercado con su esposa en un célebre restaurante.
Con este triple toque de atención al PP, las autoridades marroquíes presionan, por diversos cauces, a los conservadores españoles para que modifiquen su postura sobre el Sáhara Occidental. Quieren evitar que se desdigan, cuando lleguen al poder, del contundente respaldo brindado por Sánchez al plan de autonomía. En diversas votaciones en el Congreso, los populares han pedido, junto con los partidos de izquierdas, que el presidente rectifique ese apoyo y apueste sólo por secundar las resoluciones de Naciones Unidas. Sánchez ha hecho oídos sordos.
“La eventualidad del regreso del PP al poder causa pánico en el majzén”, el círculo de poder entorno a Mohamed VI, escribe la prensa argelina, que sigue de cerca las presiones marroquíes contra el principal partido de la oposición. “El PP español ha descolocado al régimen marroquí”, osa incluso titular el diario “Echorouk” haciendo una interpretación exagerada de lo sucedido en el congreso de los populares.
Gracias a Ignacio Cembrero y EL CONFIDENCIAL