Mentiras sobre mentiras - por Joaquín Rábago

Mentiras sobre mentiras

Por Joaquín Rábago

Que Estados Unidos siempre ha mentido al mundo sobre el objetivo real de sus intervenciones militares no es ninguna novedad, pero nunca ha mentido tanto y sobre todo tan descaradamente como bajo la actual presidencia de Donald Trump.

TRUMP, MENTIROSO EN JEFE - Foto: Mike Kemp/ Getty Images

Prácticamente todo lo que sale de la boca de Trump y de las de sus adláteres, como el cruzado del Pentágono, Pete Hegseth, o el secretario de Estado y consejero de Seguridad Nacional Marco Rubio, es pura mentira.

TRUMP, VANCE, RUBIO. HEGSETH

Mentiras que reproduce acríticamente Fox News, y que luego comentan los “halcones” a los que la “emisora del régimen” llama para que den su opinión como supuestos “expertos” y hagan comulgar a la audiencia con sus ruedas de molino.

FOX NEWS, LA TV DE TRUMP

Otras emisoras de aquel país como la NBC son más críticas, como demuestra la versión que ha dado sobre el motivo real por el que el Gobierno de Washington decidió poner fin a su intento de reabrir al tráfico con medios militares el estrecho de Ormuz sólo treinta y seis horas después del comienzo de esa operación pomposamente bautizada “Proyecto Libertad”.

Según la emisora, la suspensión se debió no tanto al ataque sufrido por un carguero francés en el estrecho de Ormuz pese a ir escoltado por buques de guerra y aviones militares de Estados Unidos cuanto al cierre por Arabia Saudí de su espacio aéreo y de la base militar Prince Sultan a la aviación estadounidense.

TRUMP PROYECTO LIBERTAD

Los saudíes mostraban así su irritación con el Gobierno de Donald Trump por el hecho de que ni siquiera se hubiese dignado consultarlos antes de lanzar esa operación militar,  para cuya ejecución habría sido necesario utilizar las bases en su territorio saudí así como su espacio aéreo.

Los saudíes, que, como prácticamente el resto de los  aliados árabes de EEUU en el Golfo Pérsico, aprobaron en un principio el ataque  israelo-estadounidense contra Irán, hubieron pronto de arrepentirse por los enormes daños materiales sufridos en las represalias por parte de Irán.  

El enojo de Riad y otras capitales árabes con la Casa Blanca de Donald Trump por no haber sabido defenderlos es evidente.

Mientras tanto, Israel aprovecha la guerra contra Irán para justificar el mayor programa armamentista de su historia. El Gobierno sionista ha aprobado la compra a EEUU de nuevos cazas F-35 y F-15 IA, y la producción acelerada de misiles del sistema antimisiles Arrow, así como de municiones.

A su vez, los Emiratos Árabes Unidos, estrechos aliados de Israel y de EEUU como sabe por desgracia Teherán, han obtenido la luz verde de Washington para la adquisición de nuevo armamento por valor de 8.400 millones de dólares. Kuwait comprará a EEUU material bélico por un total de 10.500 millones, y Qatar, por 4.000 millones.

Todo ello sin la aprobación del Congreso de Washington, sino sólo con el visto bueno del “pequeño Marco” como le llama Trump: el secretario de Estado, Rubio,  justifica que se sortee al poder legislativo por la situación de emergencia que atraviesa el Golfo.

Pese al desastre que para todos los países de la región ha supuesto hasta ahora esa guerra ilegal, Estados Unidos y sus aliados árabes apuestan una vez más por la escalada armamentística. Como si cada vez más aviones, más misiles, más drones y más radares fuesen a solucionar en lugar de profundizar el conflicto.

Y Trump, el ministro de la Guerra, Pete Hegseth, o los halcones del Senado como el republicano Lindsay Graham o el demócrata Richard Blumenthal seguirán mintiendo a sus compatriotas y explicándoles que Irán, y no EEUU o Israel, es el agresor y que Teherán aspira al armamento nuclear  no sólo para destruir el Estado judío sino para atacar a  Estados Unidos. 

JOAQUÍN RÁBAGO