Las mentiras que quieren cambiar la historia - por Juan Viera Benítez

Las mentiras que quieren cambiar la historia

Juan Viera Benítez 

 

1.-Lo más sacrosanto de la reacción monárquica española se dan un homenaje en el Monasterio de Yuste (Cáceres)

Mientras en Moscú un buen número de países celebraban el triunfo sobre el nazismo y la derrota del ejército de Hitler, gracias al sacrificio de más de 20 millones de ciudadanos rusos, en el Monasterio de Yuste se reunían lo más florido de la anacrónica y reaccionaria sociedad monárquica de este país, para entre otras pérdidas de tiempo dar un premio al nefasto jardinero mayor de Europa (Borrell) y al supremo Jefe del reino de España. El exjefe de la Diplomacia de la Unión Europa (UE), Josep Borrell, recibió el Premio Europeo Carlos V en el Monasterio de Yuste (España).

BORRELL Y BORBÓN EN YUSTE

El jardinero siguió mostrando su vasallaje a las grandes empresas armamentísticas y en su alocución repitió el mismo contenido de sus pláticas cuando era el responsable de exteriores de la UE, el impulso a la guerra, a las armas, a la violencia, el odio contra Rusia. El nazi-fascismo no olvida la tremenda derrota sufrida en los campos de Stalingrado y Kurst, y da la sensación que busca revancha. Borrell, para nada varió su repertorio, siguió en su lodazal, atascado en el barro de sus ataques a Putin y a la necesidad de armarnos para protegernos de sus ambiciones de invasión de Europa. 

La guerra es el espíritu maligno que reside en lo más profundo del alma del capitalismo y de sus servidores; a esta gente ya no les queda más que la prosa enlatada de rabia e inquina ante la derrota, recurriendo con expresiones de furor a la guerra para convencernos de que hay que destrozar y atacar a los rusos; todavía no se atreven nombrarlos como soviéticos, pero lo más pronto que tarde lo harán.

Los portavoces bajo los restos arquitectónicos de lo que fue un imperio, recordando viejas historias y sueños perdidos, como comandantes militares venidos a menos y despreciados por su tropa, no les queda más humillación que infundir en la humanidad infantil y en los restos de náufragos y olvidados gobernantes del reino la mística de las banderas y los requerimientos que la patria impone con discursos anticuados y fuera de lugar.

2.- La hipocresía de la reacción. Que no nos engañen son servidores, lacayos tributarios del gran capital reclamando el empleo de fondos estatales para que la fracción de la burguesía propietaria de las empresas productoras de armas se enriquezcan más de lo que ya están, aún a costa de las matanzas de jóvenes enviados y que se enviarán como corderos al matadero.

La mística de Borrell y su jefe supremo, el rey, es aquella que promueve el sentido de pertenencia y compromiso con la organización, con el conjunto de valores, creencias, costumbres y tradiciones de las Clases Ricas, de las que siempre han ocupado las posiciones jerárquicas de ordeno y mando, despreciando a quienes como súbditos con su trabajo y esfuerzo crean los bienes y riquezas de la sociedad.

La lengua bífida de los protagonistas presentes en el Monasterio de Yuste es de quienes nos dicen una cosa y hacen otra; no tienen escrúpulos para hablarnos de derecho y democracia de la que ellos carecen. Tienen una lengua partida como así calificaban los indios a los invasores americanos y españoles que les echaron de sus tierras no sin que antes hicieran verdaderas masacres exterminando a millones de indios nativos.

PREMIO CARLOS V EN YUSTE

Borrell denunció que los países de Europa no hacen nada para evitar el genocidio palestino, la más absoluta hipocresía impregnaba estas referencias cuando durante su mandato como jefe de las relaciones exteriores de la UE se mantuvo en silencio sin denunciar lo que ya estaba ocurriendo en Gaza, crímenes atroces que destruían todas las formas de la vida en el territorio de Palestina. Sin embargo, después de expresar sus sentimientos de amargura y pena por lo que se está sucedía en Gaza, no tardaba en señalarla necesidad de incrementar los presupuestos para las armas al objeto de mantener la seguridad y la defensa de Europa.

3.-La impotencia del fascismo. En este 9 de mayo siguiendo las instrucciones de la fascista Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea los líderes europeos no asistían a la celebración de la victoria sobre el nazismo en Moscú, pero algunos de aquellos líderes se reunían en Kiev con Zelensky. Sin duda esta gente no quiere quedar fuera de juego ante el cariz que están tomando las cosas en el campo de batalla donde Ucrania y la OTAN están al borde de la derrota total, y por las negociaciones del gobierno ucraniano con Trump que solicita que los territorios del país 404 pasen a control de los norteamericanos para su explotación. Las deudas se pagan.

MACRON STARMER MERZ TUSK CON ZELENSKY EN KIEV

Pero el que más profundiza y el más atrevido en su revisionismo de la historia es el pequeño Napoleón, el presidente de Francia, Macrón. Este en su discurso de ayer se atrevió a lanzar una serie de mentiras que no tenían nada que ver con la rendición y capitulación del ejército nazi. En un orden de cosas muy práctico, el gobierno de coalición PSOE, SUMAR que sigue manteniendo estrechas relaciones comerciales en la compra venta de armas con Israel, enviará más de 1000 soldados españoles a unas maniobras que la OTAN va a celebrar contra Rusia en tres frentes, en Letonia, Grecia y Hungría. Este gobierno que se considera de izquierdas, autonombrándose el más progresista de la democracia española, apoya al régimen nazi de Ucrania y aunque habla del genocidio palestino no se atreve a romper los vínculos comerciales con el estado sionista, ni tampoco a impedir que la banca española anule su financiación a las empresas de armas que negocian con Israel.

No obstante, en las diferentes localidades europeas se realizan manifestaciones populares contra los crímenes en Palestina, contra la guerra y los gastos militares que quieren realizar los gobiernos de la vieja Europa. Si en España, las movilizaciones no paran, cada día se celebran muchas en diferentes ciudades, en Noruega, la organización sindical más grande de este país aprueba en su congreso un boicot económico contra Israel, dando una muestra de gran valor de solidaridad con el pueblo de Palestina. La resolución establece que el sindicato exija al Fondo de Pensiones del Estado de Noruega, las empresas nacionales y las instituciones financieras desprenderse de todos los negocios con Israel y aquellos vinculados al régimen sionista. Por cierto, los sindicatos oficiales que viven al amparo del régimen monárquico tampoco han hecho ninguna declaración formal en este sentido, viven muy cómodos a la sombra del poder.

JUAN VIERA BENÍTEZ