En estos momentos el gran problema de España está en la Justicia a dos velocidades - por Erasmo Quintana
En estos momentos el gran problema de España está en la Justicia a dos velocidades - por Erasmo Quintana
Hoy yo, con permiso de los que me siguen, paso de hacer una felicitación por estas fechas Navideñas, porque parece más conveniente que hagamos análisis de unos tiempos tan convulsos de convivencia ciudadana. Nuestra sociedad está rota, y en ésto -lo siento- hay culpables en los partidos políticos de la oposición.
El fenómeno invivible, que no puedo con él, se produjo con el advenimiento de VOX. Antes de la aparición de este partido no se daban los hechos tan lamentables que estamos sufriendo ahora. Había un mínimo de respeto entre todos. No se le decía en su cara “hijo de puta” por la más alta autoridad Autonómica, al mismo presidente del Gobierno. Qué mal está todo: ya no existe el mínimo respeto por nada ni por nadie. No daba lugar a la escandalera malcriada y mafiosa de la bancada parlamentaria de esa derecha política -PP y VOX- cuando alguien del Gobierno está en el uso de la palabra; mientras, siempre que interviene la derecha, el silencio es de lo más respetuoso. No sé qué opinan mis amigos, pero con estos antecedentes no sé, como país, dónde vamos a parar.
Estoy en verdad, por una Humanidad en la que las personas disfruten de auténtica libertad, justicia, dignidad y la debida protección, sin tener que sufrir violencia, discriminación ni abusos de poder, como de modo lamentable sucede en nuestro país con esta basura humana, tan envalentonada porque se ha dado cuenta de la más que evidente degradación de una “supuesta” democracia, llegando a tal extremo, que más parece dictadura que una democracia bien entendida. A esto contribuye la alta Magistratura de Justicia con sus dos velocidades. Mientras le falta tiempo para sentar en el banquillo a alguien que tiene que ver con el Gobierno, como el caso Begoña, hay grandes sumarios con años a cámara lenta, como el del expresidente autonómico, Ignacio González (PP), que el juicio lo alargan hasta septiembre del 2027. Ello, como se verá, les da alas y a lo peor es que la extrema derecha -VOX- se piensa que está en la época franquista, pues el sistema se lo consiente todo. A lo que decimos que “cuidado, porque dicha anómala situación no nos llevará a buen sitio”.
Lamentamos que tal vez por lejanía no tuvimos ocasión de enterarnos del caso del ciudadano Javitxu, pues ha sido noticia que lo han dejado en libertad. Pasó un año y cuatro meses en la cárcel por protestar pacíficamente contra un mítin de VOX en 2019. Así, por ejercer su derecho a manifestarse civilizadamente, lo condenaron tras un “juicio” en el que solo tuvieron en cuenta (un tribunal como el que defenestró al ya exFiscal General del Estado) los testimonios de seis policías, sin ninguna prueba, en el que consideraron que las imágenes y grabaciones aportadas por la defensa no estaban lo suficientemente claras para aquellos jueces. Hoy, por fortuna, todo este daño causado ha quedado atrás. El joven Javitxu, de nuevo disfruta de su familia mientras espera su total recuperación. Con sinceridad, nos gusta compartir estas buenas noticias, porque demuestran lo que nos pasa cuando elevamos la voz ante las flagrantes injusticias, cambiamos a mejor las vidas y con ello, mejoramos un poco el mundo. En el año éste, que nos viene pisando los talones, 2026, seguiremos defendiendo la libertad de expresión, en nuestro país y en todo el Universo.
Y algo curioso, de verdad: Qué fijación enfermiza tiene la oposición PP y VOX con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. A estos dos partidos, cuyo mantenimiento crematístico es una millonada lo sostiene el dinero del Estado, sirve únicamente para eso: para decirle todos los días del año: “Váyase, señor Sánchez, ¿usted qué hace por el país”. “Está en el partido político más corrupto que conoce la Historia de España”.”Váyase de una vez, convoque elecciones ya”. Esto es así todos los días, sin faltar uno. ¿En verdad, con esta actitud, se están ambos partidos ganando bien el sueldo que cobran? Pregunto. VOX y PP son la Antipolítica, y no tienen un proyecto de país, así como no desvelan qué harán si llegan al Gobierno; luego, culpan al presidente Sánchez de todo lo malo que ocurre en la sociedad. Estos partidos de la oposición votan sistemáticamente en contra de todo aquello que propone el Gobierno en el Parlamento y puede mejorar la vida del los españoles de a pie:
1.- Reducir la jornada laboral y así ganar tiempo de vida íntima.
2.- Propuestas para regular los actuales alquileres.
3.- Iniciativas para controlar la especulación con la vivienda.
4.- Crear una Oficina de Prevención contra la corrupción.
5.- Crear una Agencia Estatal de Salud Pública, para protegernos mejor.
6.- Eliminar la Tauromaquia como Bien de interés Cultural.
El Gobierno de la Comunidad de Madrid, de Isabel Díaz Ayuso, boicotea el acuerdo para reconocer a víctimas de violencia de género sin previa denuncia. Este Ejecutivo Regional madrileño, que votó en contra del Protocolo Común en la Conferencia Sectorial de mediados del mes de noviembre, resultó ser el único ente Comunitario que no ha enviado al Ministerio de Igualdad, el listado de centros habilitados para acreditar estas situaciones de violencia sobre las mujeres. Por otra parte, la Conferencia Episcopal Española, que está en permanente sintonía con los suyos: PP y VOX, ha entrado en el juego de las derechas de nuestro país, como no podía ser menos. Ella, la Iglesia Católica, es también la personificación del conservadurismo, puesto que en el mismo Golpe Militar que dio Franco, esta Iglesia fue la primera en ofrecerle todo el apoyo religioso, moral y económico, cosa que puso rápidamente en marcha bendiciendo, con agua bendita, los cañones, tanques y fusiles que iban a matar a los comunistas. Téngase en cuenta que la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, es uno de los emporios económicos mayores del mundo. Sin embargo ello nada les importa, como ahora, que se les vea el plumero, cuando en rigor, lo suyo hipócritamente es ¡la Neutralidad! Estar con todos…
Erasmo Quintana