¿Osará Israel atacar de nuevo a Irán? - por Joaquín Rábago

¿Osará Israel atacar de nuevo a Irán?

Joaquín Rábago

El genocida primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, tiene una máxima obsesión: destruir al Irán de los ayatolas, en el que sólo ve al  archienemigo.

Ése era sin duda el principal objetivo de su última visita a Estados Unidos para entrevistarse, una vez más, con el presidente Donald Trump.

Pero su reunión con el “mejor amigo” que ha tenido Israel podría haberle servido al mismo tiempo para presionar al presidente israelí Isaac Herzog y arrancarle un indulto a su persona, como ha recomendado el propio Trump.

El primer ministro israelí está acusado en varios casos graves de corrupción, entre ellos el escándalo conocido como Qatar Gate:el pago por Qatar de 50 millones de dólares a su partido Likud, para la entrega directa de esos fondos a Netanyahu.

Una nueva guerra con Irán, como la reciente de “los doce días”, podría servirle para ocultar sus problemas legales. Netanyahu es un político oportunista y sin los mínimos escrúpulos morales.

En su reunión con Netanyahu en Mar-a-Lago, donde todo fueron mutuas felicitaciones, Trump afirmó que Estados Unidos no toleraría que Irán se dotase de misiles balísticos. Es decir que Washington iría en ese caso a la guerra junto a Israel.

TRUMP NETANYAHU

Si antes el argumento de Washington era que en ningún caso dejaría que Irán desarrollara el arma nuclear, ahora ha añadido algo nuevo: tampoco permitirá los misiles balísticos. ¿Con qué derecho cuando Israel tiene un importante arsenal nucleqr?

Según el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, que tiene fama de moderado, su país está “en guerra total con Estados Unidos, Israel y Europa. Todos quieren arrodillarnos”.

MASOUD PEZESHKIAN

Pezeshkian comparó la situación actual de su país con la guerra que libró Irán contra Irak en los años ochenta del pasado siglo:

“Entonces nos disparaban misiles y sabíamos en qué dirección responder. Pero ahora estamos totalmente rodeados”.

Uno de los más experimentados analistas de Oriente Medio, el ex diplomático británico Alastair Crooke, apuntaba el otro día lo que él interpretaba como signos de que se prepara una guerra.

La prensa, sobre todo la anglosajona, informa últimamente , decía Crooke, no sólo de las protestas callejeras en Teherán, sino también de supuestas actividades yihadistas en el Reino Unido  que los medios atribuían a Al Qaeda y relacionaban con Irán.

Y ello, aunque debería estar claro que nada tiene que ver el régimen iraní con esa organización terrorista islámica. En cualquier caso, mucho menos que la CIA, que tantas veces se ha servido de ella para sus objetivos estratégicos.

Por cierto que donde el Estado Islámico se ha hecho fuerte gracias a Estados Unidos y Turquía como es la Siria actual, la situación se ha tornado desastrosa por las continuas luchas entre grupos étnicos y religiosos, antes mantenidos a raya por el régimen secular de Bashar al-Ásad.

Para Crooke y otros analistas geopolíticos como el estadounidense Scott Ritter, Israel no puede ganar una guerra con Irán sin la ayuda militar de Estados Unidos, pero una intervención de ese tipo dividiría al movimiento MAGA de Trump.

Una guerra con Irán no tendría en cualquier caso nada que ver con las anteriores intervenciones de Estados Unidos contra el Irak de Sadam Husein o la Libia de Muamar el Gadafi. Y esto debería saberlo incluso alguien tan ignorante como Trump.

Irán lleva tiempo armándose y preparándose para un conflicto de ese tipo. Y, como explica Crooke, el país está dividido en regiones autónomas desde el punto de vista militar, que, controladas por los comandantes locales, podrían seguir combatiendo aunque se hubiese decapitado al régimen de Teherán.

JOAQUÍN RÁBAGO