¡Pobres fabricantes de armas! - por Joaquín Rábago

¡Pobres fabricantes de armas!

Joaquín Rábago

Sí, ¡pobres fabricantes de armas!: según la prensa económica, las empresas de sector han perdido valor esta semana por la “amenaza” de que haya por fin negociaciones de paz en Ucrania.

EL ROTO

La compañía de defensa italiana Leonardo y la alemana Hensoldt cayeron ambas un 9,5 en bolsa y las acciones de Rheinmetall, también alemana, lo hicieron en un 4,9  por ciento, según cuenta el Financial Times, al que preocupan mucho tales cosas.

Los inversores en el sector armamentístico ya no están tan insultantemente  eufóricos: las esperanzas de solución del conflicto ruso ucraniano pesan sobre ellos.

Que no se preocupen, sin embargo: la “coalición de los voluntarios”, como llaman a los amigos de Kiev, no va a defraudarlos.

En el peor de los casos se tratará de que las armas sigan saliendo de sus fábricas aunque no se logre sabotear como hasta ahora  cualquier iniciativa diplomática si es que ha habido alguna. 

Además, tampoco deberían aquéllos quejarse demasiado: incluso con las últimas caídas bursátiles, las acciones de Rheinmetall se han revalorizado este año en un 155 por ciento, las de la sueca Saab, en un 110 por ciento y las de la francesa Thales, un 65 por ciento.

A ver quién obtiene ese rendimiento del capital en cualquier sector de la economía que no sea el siempre tan seguro de la industria de la muerte.

Y ya se ocuparán en cualquier caso los políticos de que no decaiga el ánimo. Aunque por fin se firme la paz en Ucrania, algo que parece aún difícil, Europa tendrá que seguir armándose porque “el ruso” puede atacarnos en cualquier momento.

EL ROTO 3

Y como explica el presidente del comité de Defensa del Parlamento alemán, Thomas Röwekamp, cristianodemócrata, no se puede descartar tampoco que,  si se llega a un acuerdo de paz, Alemania tenga que enviar a sus soldados con sus pertrechos a suelo ucraniano.

Como “fuerzas de paz” se entiende, no como la última vez que estuvieron allí bajo la bandera del Tercer Reich para luchar contra “el ruso”.

La eurodiputada Marie Agnes Strack-Zimmermann, del casi desaparecido Partido Liberal alemán, lo tiene claro: “Europa debe presentarse unida y estar dispuesta a asumir cuantas responsabilidades sea necesario”.

“Solo así podremos evitar vernos  subyugados por Rusia. Quien vacile, pondrá en peligro no sólo a Ucrania sino a toda Europa”, afirma la veterana lobista del sector armamentista.

Los soldados de la OTAN que se envíen a Ucrania, si es que se consigue que el Kremlin abandone su total oposición a esa presencia, podrán aprovechar la experiencia acumulada por los ucranianos en los años que llevan de guerra.

Serán pues estos últimos quienes formen a los primeros y no a la inversa como ocurría hasta hace poco. Hasta la guerra tiene sus ventajas.

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JOAQUÍN RÁBAGO