La Premio Nobel de la Paz María Corina Machado, Estados Unidos, Israel y el cambio de régimen en Venezuela - por Alessandro Scassellati
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La Premio Nobel de la Paz María Corina Machado, Estados Unidos, Israel y el cambio de régimen en Venezuela
Alessandro Scassellati
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Traducción de Carlos X. Blanco
María Corina Machado ganó el Premio Nobel de la Paz por mantener viva la llama de la democracia, pero apoya el genocidio israelí y la guerra de Trump contra Venezuela. Machado es una golpista venezolana de extrema derecha financiada por el gobierno estadounidense. Apoya el genocidio israelí y desempeña un papel central en la guerra de Trump por un cambio de régimen contra el presidente Maduro. Su trayectoria ridiculiza la idea de que sea una defensora comprometida de la paz, una promotora de la democracia o una figura unificadora.
El Premio Nobel de la Paz 2025 ha sido otorgado a María Corina Machado, líder de las fuerzas políticas golpistas de extrema derecha en Venezuela, financiadas por el gobierno de Estados Unidos durante décadas. Machado es una activista en pro del cambio de régimen que ayudó a liderar varios golpes de Estado fallidos y violentos disturbios callejeros que causaron decenas de muertes, y parece haber prometido la riqueza petrolera y mineral de su país a un consorcio de multimillonarios del movimiento MAGA alineados con Trump a cambio de financiar su campaña política. En una entrevista el mes pasado, el asesor de asuntos internos de Machado, Pedro Urruchurtu, reveló que la oposición estaba discutiendo planes con la administración Trump para derrocar al presidente Maduro. Según Urruchurtu, la estrategia de la oposición también incluye persuadir a otros gobiernos, incluido el de Estados Unidos, para que tomen medidas diplomáticas, financieras, legales y de inteligencia contra Maduro. El consultor, sin embargo, aclaró que "se debe usar la fuerza, porque de lo contrario no será posible derrotar al régimen".
El Comité Noruego del Nobel otorgó el premio a Machado "por su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo venezolano y por su lucha por lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia". El texto del premio la elogió como "uno de los ejemplos más extraordinarios de valentía civil en América Latina", figura clave de la otrora divisiva oposición gubernamental. Venezuela cerró su embajada en Noruega tras la concesión del Premio Nobel a la líder opositora.
Ingeniera industrial de profesión (estudió en Massachusetts y en la Universidad de Yale) e hija de una familia de destacados industriales del acero y la electricidad, Machado, de 58 años, se incorporó a la política como activista cívica. En 2002 fundó “Súmate”, una organización sin ánimo de lucro que defiende los derechos del votante y que recibió importantes fondos estadounidenses (del National Endowment for Democracy y del USAID) y se consolidó como una fuerza contra el gobierno de Hugo Chávez. Participó en el fallido golpe militar contra Chávez , respaldado por Estados Unidos . Apoyó el decreto de Pedro Carmona, que intentó desmantelar las instituciones democráticas. En 2005, fue acusada de conspiración y de recibir fondos extranjeros ilegales. Desde 2010, ha sido elegida para el Congreso y se ha forjado una reputación por sus incendiarios discursos antisistema. Después de que Chávez le expropiara la acería de su familia en 2012, dijo en el parlamento: «Expropiar es robar». Su enfrentamiento con Chávez por las dificultades económicas de Venezuela le valió la reprimenda: "Las águilas no cazan moscas". Posteriormente, cofundó el partido liberal "Vente Venezuela" para brindar una plataforma formal a su agenda de libre mercado y democracia liberal.
Enmarcando su campaña como un movimiento social, negándose formalmente a adoptar una postura rígida tanto de izquierda como de derecha, abogó por la lucha contra la pobreza, a la vez que defendía las libertades individuales. Su campaña incluso atrajo a algunos de los votantes más pobres, desilusionados tanto con el gobierno como con los antiguos partidos de oposición. Pero fue al recorrer el país económicamente devastado en coche y moto antes de las elecciones de 2024 que consolidó su reputación como la opositora más eficaz e influyente en contra del chavismo. Sus mítines atrajeron multitudes enormes y eufóricas, con muchos simpatizantes declarando una devoción casi religiosa a la carismática política católica, quien prometió reunir a millones de familias venezolanas separadas por la migración masiva provocada por el colapso económico de Venezuela bajo el presidente Nicolás Maduro, todo causado por las sanciones económicas estadounidenses (especialmente la prohibición de la venta de petróleo, el principal y más importante recurso de Venezuela).
Tras el inicio de las protestas callejeras en 2014 por la escasez de alimentos y la inflación, Machado fue acusada de conspiración en un supuesto complot para asesinar a Maduro. El 21 de marzo de 2014, a pesar de ser parlamentaria venezolana, Machado aceptó el cargo de "representante suplente" de otro Estado (Panamá) en la Organización de los Estados Americanos, llegando incluso a solicitar una intervención militar extranjera contra Venezuela. Por este motivo, fue destituida del parlamento en virtud de los artículos 149 y 191 de la Constitución de su país. En 2023, la Contraloría General de la República [es el máximo órgano de control fiscal del país, N. del T.] anunció la inhabilitación de Machado para ejercer cargos públicos durante 15 años. Esta inhabilitación fue confirmada por el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela en enero de 2024, privándola de cualquier posibilidad de presentarse a las elecciones presidenciales de 2024. A principios de 2024, Machado vivía escondida, bajo amenaza de arresto, mientras Maduro sigue en el poder y, fundamentalmente, éste ha conservado el apoyo del ejército venezolano y de importantes patrocinadores internacionales como China y Rusia.
En un mensaje de video, Machado solicitó el apoyo de Estados Unidos, declarando en redes sociales: "Contamos con el presidente Trump, el pueblo de Estados Unidos, los pueblos de América Latina y las naciones democráticas del mundo como nuestros principales aliados para lograr la libertad y la democracia". En los últimos años, Machado ha instado abiertamente a las fuerzas armadas estadounidenses a invadir Venezuela para derrocar al gobierno chavista del presidente Nicolás Maduro. Ahora, se encuentra en el centro de la guerra de Donald Trump contra Venezuela. Machado ha apoyado las ejecuciones extrajudiciales por parte de las fuerzas armadas estadounidenses de al menos 27 venezolanos a bordo de cinco supuestos "narcobarcos" en aguas internacionales, haciéndose eco de las afirmaciones infundadas , desprovistas de prueba alguna, del gobierno de Trump de que supuestamente está matando a "narcotraficantes" pertenecientes a una banda venezolana, el Tren de Aragua , que han lanzado una "invasión" de Estados Unidos y están siendo orquestadas por el gobierno venezolano. En julio, Trump firmó una directiva secreta que autoriza el uso de la fuerza militar contra cárteles latinoamericanos considerados organizaciones terroristas, incluido el grupo venezolano. Trump y altos funcionarios como Stephen Miller han utilizado estas falsas afirmaciones como justificación para su campaña contra los migrantes venezolanos, muchos de los cuales han sido deportados a una prisión de máxima seguridad en el autoritario El Salvador. (La orden del gobierno de Trump que revoca el Estatus de Protección Temporal (TPS) para aproximadamente 300.000 venezolanos residentes en Estados Unidos menciona el Tren de Aragua en varias ocasiones, y la Corte Suprema confirmó recientemente la decisión de Trump). En agosto, Estados Unidos anunció una recompensa de $50 millones por la captura de Maduro , el doble de la cantidad ofrecida inicialmente por Osama bin Laden, "por violar las leyes estadounidenses sobre narcóticos". Según el gobierno, Maduro no preside un gobierno, sino un grupo narcoterrorista que ha tomado el poder y ha mantenido a sus ciudadanos como rehenes. "El régimen de Maduro no es el gobierno legítimo de Venezuela, es un cártel del narcoterrorismo", declaró la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en declaraciones a los medios el 19 de agosto.
Los halcones del Partido Republicano y los aliados de Trump elogiaron estas medidas como evidencia de la determinación de la Casa Blanca de poner fin a los 12 años de gobierno de Maduro. "Sus días están contados", declaró el ex asesor de seguridad nacional de Trump, Michael Flynn, animando a Maduro a huir a Moscú. Washington ha interferido constantemente en los asuntos internos de Venezuela, invirtiendo millones de dólares para manipular las elecciones. Sin embargo, la oposición, respaldada por Estados Unidos y perennemente dividida e impopular, está más aislada y desacreditada que nunca.
Machado también apoya las sanciones unilaterales e ilegales de Estados Unidos que han matado a cientos de miles de venezolanos. Asimismo, Machado ha expresado su apoyo inquebrantable a Israel, que perpetra un genocidio contra el pueblo palestino en Gaza.
Premio Nobel de la Paz a criminales de guerra
El hecho de que un golpista de extrema derecha y partidario de la guerra como Machado recibiera el Premio Nobel de la Paz demuestra la absoluta hipocresía del galardón. Esta hipocresía no es nueva. En 1973, Henry Kissinger recibió el Premio Nobel de la Paz a pesar de ser uno de los peores criminales de guerra de la historia moderna, con la sangre de millones de víctimas manchadas en sus manos en Vietnam, Camboya, Laos, Bangladesh, Chile y otros lugares.
El expresidente estadounidense Barack Obama también ganó el Premio Nobel de la Paz en 2009. Su administración libró posteriormente una guerra implacable. Obama bombardeó siete países : Afganistán, Irak, Libia, Pakistán, Somalia, Siria y Yemen. Sin duda, esta no es la primera vez que el Comité Noruego del Nobel muestra hipocresía. Pero otorgar el premio a María Corina Machado es particularmente escandaloso, ya que se produce en un momento en que, primero, apoya el genocidio israelí en Gaza; y segundo, colabora con Donald Trump para iniciar una guerra y recurrir a la violencia para derrocar al gobierno venezolano.
En enero de 2025, Machado mantuvo una conversación telefónica con el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Sa'ar . Expresó su gratitud al Ministerio de Asuntos Exteriores israelí y añadió que apreciaba enormemente el apoyo del gobierno israelí. El régimen genocida israelí se negó a reconocer al gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro, reconocido constitucional e internacionalmente, y en su lugar reconoció al líder del golpe de Estado respaldado por Estados Unidos, el ex diplomático Edmundo González, residente en España y representante del partido de Machado.
En abril de 2024, Israel atacó a Irán en un acto de agresión, y Teherán respondió en defensa propia. Machado recurrió inmediatamente a Twitter para condenar a Irán. Enfatizó su " solidaridad con el Estado de Israel ante la agresión directa del régimen iraní". Machado denunció el supuesto "riesgo que representa la alianza de Irán con el régimen venezolano" y prometió que, si Estados Unidos lograba colocarlo en el poder en Caracas, formaría una estrecha alianza con Estados Unidos e Israel contra Irán y el pueblo palestino. En 2023, Machado volvió a tuitear su apoyo a Israel , expresando su esperanza de una "larga y feliz existencia", y añadió que la oposición venezolana de extrema derecha y el régimen genocida israelí comparten "valores" comunes.
Una de las demostraciones más claras de la política extremista de Machado se produjo en 2018, cuando publicó una carta abierta al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu , en la que le pedía al líder genocida que la ayudara a derrocar al presidente venezolano Maduro. Machado exigió que Israel, el gobierno derechista argentino y otros países de la "comunidad internacional" brindaran a la oposición venezolana "el apoyo necesario para lograr un cambio de régimen" contra Maduro. En la carta, Machado citó "la doctrina de la responsabilidad de proteger", utilizada por Estados Unidos para justificar la guerra de 2011 contra Libia. Esa guerra de la OTAN, liderada por Estados Unidos, destruyó el gobierno central de lo que había sido un país norteafricano pacífico, estable y próspero, rico en petróleo, y lo transformó en un estado fallido y sin ley con mercados de esclavos al aire libre.
Actualmente, Netanyahu es buscado por la Corte Penal Internacional por crímenes de lesa humanidad cometidos por su régimen en Gaza. Venezuela no mantiene relaciones diplomáticas formales con Israel. Estas han sido rotas repetidamente por el ex presidente Hugo Chávez y su sucesor, Maduro, ambos firmes defensores del pueblo palestino y ambos líderes han condenado a Israel por su genocidio.
Machado está en el centro de la guerra de Trump por un cambio de régimen en Venezuela.
Otorgar el Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado es aún más escandaloso considerando que ella está en el centro de la guerra que el gobierno de Estados Unidos está librando actualmente contra Venezuela para promover un cambio de régimen . Donald Trump ha lanzado múltiples ataques militares, matando a docenas de venezolanos sin cargos ni juicio. En flagrante violación del derecho internacional, el ejército estadounidense ha bombardeado repetidamente embarcaciones venezolanas que navegan en aguas internacionales, alegando, sin ninguna prueba, que estaban llenas de personas involucradas en el narcotráfico. Machado ha apoyado los ataques de Trump contra su país, incluyendo las ejecuciones extrajudiciales de venezolanos sin cargos ni juicio.
Maduro advirtió que los intransigentes de la Casa Blanca intentan arrastrar a Trump a una "guerra terrible" que perjudicaría a toda la región. "Señor presidente Donald Trump, tenga cuidado porque Marco Rubio quiere mancharle las manos de sangre —sudamericana, caribeña y venezolana—. Quieren conducirlo a un baño de sangre... con una masacre contra el pueblo venezolano", declaró Maduro.
El Financial Times entrevistó a Machado , quien admitió haber colaborado con el gobierno estadounidense para intentar derrocar al presidente venezolano Maduro. El Financial Times informó que «el despliegue de buques de guerra estadounidenses en el sur del Caribe ha alentado a miles de venezolanos a unirse a un movimiento clandestino que se prepara para derrocar al presidente Nicolás Maduro». La administración Trump ha enviado ocho buques de guerra y miles de tropas al Caribe, informó el Financial Times, junto con 10 aviones de combate F-35 a Puerto Rico. El periódico señaló que este es el mayor despliegue militar estadounidense en la región desde la invasión de Haití en 1994.
"Altos cargos de la oposición venezolana afirman haber estado en contacto con altos funcionarios de la administración Trump para discutir cómo organizar el derrocamiento de Maduro", escribió el Financial Times. El periódico citó a Machado amenazando: "Esta combinación de fuerzas internas y externas ha creado las condiciones para que Maduro y su régimen comprendan cada vez más que su tiempo se acabó y que su mejor opción es dejar el poder ya".
¿Qué espera hacer Machado si Estados Unidos logra llevarla al poder? La líder opositora de extrema derecha admitió en otra entrevista con el Financial Times que desea privatizar las vastas reservas petroleras de Venezuela . "Necesitamos privatizar y abrir los mercados, empezando por el sector energético", declaró Machado al Financial Times en 2023. Tras pedir la venta de la petrolera estatal venezolana, PDVSA, enfatizó que las vastas reservas de petróleo y gas del país sudamericano, junto con sus lucrativos minerales, "estarán abiertas a la inversión privada".
El periódico admitió de pasada que Machado goza de una "reputación radical" en Venezuela. Dicho de otro modo, Machado es el líder del ala ultraderechista de la oposición venezolana. Se trata de un ala explícitamente violenta y antidemocrática, además de ser notoriamente corrupta .
Trump dijo que quiere "tomar el control" de Venezuela y explotar su petróleo
Durante su primer mandato como presidente de Estados Unidos, Trump intentó otro golpe de Estado en Venezuela. En 2019, Washington nombró a Juan Guaidó, figura de la oposición de derecha no electa, como el supuesto "presidente interino" de Venezuela, a pesar de no haberse postulado nunca a la presidencia.
Estados Unidos y sus aliados europeos procedieron entonces a congelar y robar miles de millones de dólares en activos del gobierno venezolano, que fueron utilizados para financiar el intento de golpe y enriquecer a figuras importantes de la oposición corrupta de Venezuela.
El intento de golpe de Estado de Trump fracasó rotundamente durante su primer mandato. En un mitin del Partido Republicano en 2023, se quejó de que el imperio estadounidense había estado a punto de "apoderarse" de Venezuela y saquear su petróleo . Se enfureció: "Venezuela. ¿Y si hubiéramos comprado petróleo de Venezuela? Cuando me fui, Venezuela estaba al borde del colapso. Nos habríamos hecho los dueños. Nos habríamos llevado todo ese petróleo. Habría estado ahí mismo".
De hecho, poco después de que el Comité Noruego del Nobel anunciara la concesión del Premio Nobel de la Paz a Machado, Trump ofreció una rueda de prensa en la Casa Blanca. Allí, Trump reveló que Machado lo había llamado para agradecerle su ayuda en el intento de derrocar a Maduro. Trump se jactó de haber apoyado a la oposición venezolana de extrema derecha. Estas son sus declaraciones: «La persona que recibió el Premio Nobel me llamó hoy [10 de octubre] y me dijo: ‘Lo acepto en tu honor porque realmente lo merecías’. Fue un gesto muy amable. Sin embargo, no le dije: ‘Dámelo entonces’. Creo que lo habría hecho. Fue muy amable. Y yo, como saben, la ayudé en el proceso. Venezuela necesita mucha ayuda».
China es ahora un actor regional en América del Sur
Iberoamérica conserva amargos recuerdos de los recurrentes episodios de intervención yanqui en la región. Pero un factor que la diferencia del recurso original a la diplomacia de las cañoneras hace más de un siglo es la presencia de China como un actor económico (y cada vez más político) clave en la región. En los últimos 20 a 25 años, China ha realizado una serie de inversiones muy significativas en Venezuela y, a cambio, ha obtenido acuerdos para comprar petróleo venezolano a largo plazo a precios bajos. No están en condiciones, ni en Venezuela ni en ninguno de los otros países en los que han invertido, de permitir que Estados Unidos derroque un gobierno. La Armada china tiene una amplia presencia en Venezuela.
El 21 de agosto, Beijing tomó la notable medida de advertir a Estados Unidos contra “cualquier acción que viole… la soberanía y seguridad de un país”, e instó a Estados Unidos a “hacer más para fomentar la paz y la seguridad en la región de Iberomérica y el Caribe”.
"Esta administración está muy preocupada por China", afirma Rebecca Bill Chavez, presidenta y directora ejecutiva del Diálogo Interamericano en Washington. "Pero, al mismo tiempo, es fácil ver cómo no solo esta maniobra militar, sino también el debate sobre nuevas acciones militares unilaterales, podría reavivar antiguas inquietudes sobre Estados Unidos y otorgar a China una influencia aún mayor". Chavez afirma que las declaraciones del presidente Trump de los últimos meses sobre el posible uso del ejército para perseguir a los cárteles de la droga en México y otras partes de Iberomérica le resultan particularmente preocupantes.
Mientras tanto, Rusia también brinda apoyo militar a Venezuela, además de mantener una fuerte presencia en Cuba. Esto representa un gran problema para Estados Unidos, especialmente porque Rusia ahora cuenta con tecnología militar más avanzada que EE. UU. en muchos aspectos. Su producción de misiles es más rápida, económica y eficiente, mientras que la industria militar estadounidense se queda atrás.
Machado apoya las sanciones ilegales de Estados Unidos que han matado a cientos de miles de venezolanos
Durante años, Machado ha instado a Estados Unidos a imponer sanciones cada vez más severas a Venezuela, las cuales violan el derecho internacional. Estas medidas coercitivas unilaterales han causado la muerte de cientos de miles de venezolanos, mientras que casi ocho millones han huido del país. Durante la campaña presidencial de 2024, Trump convirtió a Venezuela en su chivo expiatorio favorito para promover sus políticas antiinmigratorias, tildando de criminales a los migrantes indocumentados en Estados Unidos.
En 2017, cuando Trump impuso fuertes sanciones a Venezuela, Machado las elogió , escribiendo con regocijo en un tuit de aprobación: «Estas sanciones son quirúrgicas y efectivas; con un fuerte impacto financiero, comercial y político». Luego, en 2018, Machado insistió en que «el régimen solo se irá por la fuerza». Pidió «fuerza internacional: más demandas y sanciones ».
Expertos internacionales han enfatizado que las sanciones ilegales impuestas por Estados Unidos a Venezuela son responsables de al menos decenas de miles de muertes, probablemente cientos de miles. Los reconocidos economistas Mark Weisbrot y Jeffrey Sachs calcularon que las sanciones estadounidenses causaron más de 40.000 muertes en Venezuela en un solo año, entre 2017 y 2018. Sus hallazgos se publicaron en un estudio de 2019 del Centro de Investigación Económica y Política (CEPR) en Washington, D. C.
"Las sanciones han reducido la disponibilidad de alimentos y medicamentos, y han aumentado las enfermedades y la mortalidad", escribieron. Weisbrot y Sachs también advirtieron que "si las sanciones continuaran, casi con toda seguridad causarían decenas de miles de muertes evitables adicionales".
Las medidas coercitivas unilaterales han continuado desde entonces, lo que significa que es probable que cientos de miles de civiles venezolanos hayan muerto a causa de estas sanciones ilegales de Estados Unidos. Así lo sugirió otro estudio científico revisado por pares, publicado en 2025 en la revista médica más importante del mundo, The Lancet. Según este último estudio, en los últimos cincuenta años, las sanciones económicas unilaterales han causado un promedio de 564.000 muertes adicionales al año. La mayoría de las muertes causadas por las sanciones han sido niños menores de cinco años, concluyeron los economistas Mark Weisbrot, Francisco Rodríguez y Silvio Rendón.
Estados Unidos es responsable de imponer la mayoría de las sanciones unilaterales, en violación del derecho internacional. Esto significa que la Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, apoyó medidas coercitivas ilegales que causaron la muerte de cientos de miles de sus conciudadanos, incluidos muchos niños.
Marco Rubio, Mike Waltz y otros políticos estadounidenses han presionado al Comité Noruego del Nobel para que otorgue el Nobel a María Corina Machado
Funcionarios del gobierno estadounidense desempeñaron un papel clave al presionar al Comité Noruego del Nobel para que otorgara el Premio Nobel de la Paz a la golpista venezolana. El 26 de agosto de 2024, varios congresistas de derecha de Estados Unidos enviaron una carta al comité. «Le escribimos para apoyar la candidatura de María Corina Machado al Premio Nobel de la Paz», declararon.
Los firmantes eran todos republicanos. Entre ellos se encontraban los senadores de Florida Rick Scott y Marco Rubio, los representantes de la Cámara de Representantes Mario Díaz-Balart, María Elvira Salazar, Michael “Mike” Waltz, Neal Dunn y Carlos A. Giménez, además del representante de Nueva York, Byron Donalds.
Hoy, Rubio es la segunda persona más poderosa del gobierno estadounidense después de Trump. Se desempeña como Secretario de Estado y Asesor de Seguridad Nacional. (Rubio es la segunda persona en la historia de Estados Unidos en ocupar simultáneamente ambos cargos, después del criminal de guerra y Premio Nobel de la Paz Henry Kissinger).
Mike Waltz fue asesor de seguridad nacional de Trump y ahora es embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas.
Estos son los funcionarios del gobierno de Estados Unidos que trabajaron estrechamente con Machado y la oposición de extrema derecha de Venezuela para intentar derrocar violentamente al presidente Maduro.
También vale la pena recordar que Machado, junto a Bolsonaro, Milei, Giorgia Meloni y otros funcionarios gubernamentales de extrema derecha de varios países, firmó la Carta de Madrid , un manifiesto negro lanzado en 2020 por el partido de extrema derecha español Vox para unir a la derecha española y sudamericana contra “el narcocomunismo, la izquierda y el crimen organizado”.
La concesión del Premio Nobel a Machado da luz verde a la lucha de Trump por un cambio de régimen en Venezuela. Al otorgarle a Machado el premio de la "paz", el Comité Noruego del Nobel ha demostrado su disposición a actuar como instrumento del imperio estadounidense (consideremos también su anterior concesión del premio a figuras controvertidas como la birmana Aung San Suu Kyi, el colombiano Juan Manuel Santos y el ruso Alexei Navalny), explotando cínicamente el discurso de la "paz" para apoyar más guerras. Con raras excepciones (Martin Luther King, Nelson Mandela o Rigoberta Menchú), el premio siempre ha estado ligado a una interpretación específica de la realidad, lo que significa que los promotores de la paz o los derechos humanos solo pueden pertenecer a un partido político. El periodista de investigación Max Blumenthal enfatizó que "dado que nada en la carrera de Machado ha sucedido sin el apoyo y la guía de Washington, la decisión del Comité Nobel debe verse como el resultado de otra operación occidental: un golpe de Estado en Oslo para allanar el camino a otro golpe en Caracas". Machado parece estar de acuerdo con el resurgimiento de la Doctrina Monroe por parte de Trump y la anticuada diplomacia de los "yanquis" en una región donde, durante muchas décadas, líderes políticos de todo tipo han buscado presentarse como defensores de la soberanía económica y política de América Latina.
Gracias a Alessandro Scassellati, TRANSFORM! ITALIA y a la colaboración de Carlos X. Blanco