El premio Pulitzer de periodismo Chris Hedges no cree ya en la democracia de EEUU - por Joaquín Rábago
El premio Pulitzer de periodismo Chris Hedges no cree ya en la democracia de EEUU
Joaquín Rábago
El premio Pulitzer de periodismo Chris Hedges dice no confiar ya en la democracia de su país y añade que EEUU parece indefectiblemente abocado a una tiranía.
Hedges, que fue corresponsal del New York Times y otros importantes diarios estadounidense en las guerras de Oriente Medio y Latinoamérica, no cree en ninguno de los dos partidos que se turnan en el poder en su país.
Autor de varios libros, entre ellos “La muerte de la clase liberal” o “Día de Destrucción, Día de Revolución”, Hedges, que estudió también teología y se le nota por sus preocupaciones, denuncia el actual “vaciamiento del auténtico debate político”.
Éste ha sido sustituido por el espectáculo: todo ha degenerado en “vodevil”, “todo es Hollywood”, explica Hedges en una entrevista por el también periodista y judío antisionista canadiense Aaron Maté.
Esa espectacularización de la política es parte, dice, del “descenso hacia el Estado totalitario” porque “lo que mejor han hecho siempre los Estados totalitarios es precisamente el espectáculo”.
Algo en lo que tiene toda la razón, hay que decir: baste recordar los grandes desfiles perfectamente coreografiados de la Alemania hitleriana que reunían a miles de personas, por ejemplo, en Núremberg.
Hedges no cree que el Partido Demócrata sea una alternativa real a Donald Trump y recuerda cómo el anterior presidente, Joe Biden, rompió, por ejemplo, una importante huelga de los ferroviarios, que están sometidos, según él, a las más terribles condiciones de trabajo.
Además, la mayoría de los políticos y legisladores demócratas son tan corruptos como los republicanos y se han dejado sobornar, afirma Hedges, por el poderoso lobby sionista.
Incluso Barack Obama, que no era, sin embargo, un sionista convencido como Biden, dio en su día una conferencia ante el American Israel Public Affairs Committee (AIPAC), que debió de escribirle un miembro de ese grupo de presión.
Hedges no oculta su desprecio por Obama, al que considera sólo una “marca”, que no generó cambio alguno en el sistema de poder, y que lo primero que hizo fue nombrar a Larry Summers director del Consejo Nacional Económico.
Hay que recordar que Summers fue quien propuso derogar la llamada ley Glass-Segall, promulgada por Franklin D. Roosevelt, que separó la banca de depósitos de la de inversión para evitar que los bancos comerciales arriesgaran el dinero de los depositantes.
La desregulación financiera resultante de aquella ley durante la anterior presidencia del también demócrata Bill Clinton, que había nombrado a Summers secretario del Tesoro, se considera que fue una de las causas de la crisis financiera de 2008.
Aunque vuelvan a ganar las elecciones otra vez los demócratas, lo único que cambiará será la marca, pronostica Hedges, según el cual Estados Unidos ha degenerado en una “oligarquía”, que sirve a los intereses del uno por ciento como mucho de la población y a la que “los demás tenemos que servir”.
“Es muy importante, afirma Hedges, que comprendamos la “gravedad del momento y que estemos dispuestos a combatir al sistema, que ha demostrado que ya no funciona, y del que hay que salir”.
A Chris Hedges, que, conocedor del castellano, ha estado ayudando últimamente a las comunidades latinas de Princeton (Nueva Jersey), donde reside, frente a los agentes del Control de Inmigración y Aduanas (ICE), podría aplicársele la célebre frase de Gramsci sobre “el pesimismo de la inteligencia y el optimismo de la voluntad”.