¿Qué mosca le ha picado a Trump con Europa? por Joaquín Rábago

¿Qué mosca le ha picado a Trump con Europa?

Joaquín Rábago

Desde que sus aliados de la OTAN se negaron a secundar a EEUU en su guerra ilegal junto al Estado sionista contra Israel, el presidente de ese país, Donald Trump,  parece obsesionado con los europeos.

TRUMP

No sólo “amenaza” -es un decir, pues muchos lo ven como una liberación- con sacar a una parte de los cerca de 40.000 soldados que tiene en Alemania, sino también con subir de un 15 a un 25 los aranceles a los automóviles y camiones fabricados en Europa.

Castigo a Europa por no seguir su delirante política en Oriente Medio, aunque el objetivo del chantajista Trump está claro, y él no lo oculta: procurar que cada vez más empresas europeas trasladen su producción a EEUU.

Si se deslocalizan a ese país, como por cierto han hecho ya muchas alemanas, se librarán de ese gravamen a las importaciones. Podrán aprovecharse además directamente de la abundante energía de EEUU.

Energía por la que pagará menos que lo que le cuesta la que se ve ahora obligada a importar de allí o  la que ha dejado de llegarle de los países del Golfo por culpa del bloqueo del estrecho de Ormuz.

En lo que es, según muchos, un suicidio económico que obedecía a la estrategia antirrusa de los EEUU de Joe Biden, los europeos renunciaron al petróleo y el gas baratos de su vecino del Este, y ahora pagan las consecuencias.

No deberían los europeos, se dijo entonces, depender de la energía de un país que había invadido ilegalmente Ucrania. Había que diversificar las fuentes para no seguir sometidos al chantaje del Kremlin.

El resultado lo tenemos ahora: un nuevo chantaje, aunque esta vez no de la Rusia de Putin, sino del “amigo americano”.

Europa se encuentra en la peor de las situaciones posibles: no tiene ya relaciones con su vecina Rusia y se ha enemistado además con el “amigo americano”, que ha anunciado además a los europeos que habrá retrasos en la entrega de armamento debido a las presiones que la guerra en Irán ejerce sobre sus reservas militares.

Entre los países que pueden verse afectados por esos retrados están algunos del norte y del este de Europa, incluidos los de la región báltica y Escandinavia, que son precisamente los que más se quejan de la “amenaza rusa”. Pero también la propia Ucrania.

Por cierto que en Bruselas se habla actualmente de la posibilidad de eximir las importaciones ucranianas del impuesto europeo al carbono, lo que, de convertirse en realidad, podría crear tensiones con la India, a la que la Comisión negó en su día esa exención con el argumento de que no podía haber exenciones.

EL ROTO
JOAQUÍN RÁBAGO