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¡Qué razón tenía el papa Francisco!

Joaquín Rábago

¡Qué razón tenía el papa Francisco cuando, hará pronto dos años,  comentó en una entrevista con un medio suizo que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, debía tener el valor de izar la bandera blanca!

FRANCISCO ZELENSKI

El Papa hizo aquel comentario poco antes de la cumbre que organizó el presidente turco en Estambul para que los presidentes de los dos países en conflicto pudieran negociar la paz.

Zelenski dijo ya entonces, como sigue diciendo ahora, que no renunciaría a ningún territorio ocupado por Rusia e insistió en que su país no aceptaría nada que no fuese el restablecimiento de sus fronteras anteriores.

“La palabra negociar es una palabra valiente”, había afirmado el pontífice argentino. Y agregado: “Cuando se ve que uno está derrotado, que las cosas no han salido como  quería, hay que tener la valentía de negociar”.

Zelenski rechazó el llamamiento del Papa y dijo que Ucrania jamás se rendiría:. “Los asesinos y torturadores rusos no avanzan más sobre Europa porque los detienen los ucranianos con sus armas y la bandera azul y gualda”.

Pues ahí tenemos ahora el resultado de su soberbia: los cementerios del país están llenos de tumbas de quienes siguieron sus órdenes.

CEMENTERIO MILITAR UCRANIANO

Y, como reconoce ahora incluso el diario ucraniano The Kiev Independent, las autoridades buscan a dos millones de varones que no se presentaron a filas mientras que otros 200.000 abandonaron sus puestos sin autorización. Eso sin contar los cerca de siete millones que se han refugiado fuera del país.

Los ataques rusos a las infraestructuras energéticas han dejado mientras tanto sin agua ni luz a millones de ucranianos en el peor invierno que se recuerda con temperaturas inferiores a los 20 grados bajo cero.

Y las autoridades incluso han recomendado a los habitantes de Kiev que abandonen temporalmente la capital, objeto de continuos ataques rusos, y se refugien allí donde puedan.

¿Ha valido la pena resistir cuando, como era previsible desde el principio, dada la dispar relación de fuerzas entre los dos ejércitos, era seguro que Rusia ocuparía cada vez más territorio y  causaría al enemigo un número superior y creciente de bajas?

¿Ha valido la pena la muerte de cientos de miles de ucranianos sólo porque sus políticos, continuamente jaleados por Occidente, que no arriesgaba nada, rechazaron que el país pudiera ser neutral, como establecía la Declaración de Independencia que hizo posible la separación del país de la URSS, pero que después no incluyeron en la Constitución, a pesar de haberse comprometido a ello?

Un día, esperemos que no lejano, terminará para los ucranianos esa pesadilla. Y se verá como Zelenski y tantos otros que han tenido responsabilidad en Ucrania se retiran con sus millones a algún lugar tranquilo  a vivir allí el resto de sus días. Y los que se queden solo podrán seguir llorando cada año a sus muertos.

ZELENSKI
JOAQUÍN RÁBAGO