¿A quién va a engañar ya Donald Trump? - por Joaquín Rábago

¿A quién va a engañar ya Donald Trump?

Joaquín Rábago

¿A quién puede engañar ya el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, claramente incapaz de cumplir su palabra, como ha vuelto a demostrar con la tregua en la guerra que lanzó ilegalmente junto a Israel contra Irán?

TRUMP

El presidente republicano dijo que su Gobierno se sentaría a negociar el alto el fuego tras aceptar el programa de diez puntos que le presentó el de Teherán, que había rechazado antes las exigencias de Washington para que callaran las armas.

Estaba claro en la propuesta iraní que el alto el fuego exigido se refería tanto a la guerra de Irán como a la también ilegal de Israel contra el vecino Líbano.

Pero el Gobierno de Benjamín Netanyahu no quiso darse por enterado y decidió atacar con mayor brutalidad que nunca al país de los cedros, mató en unas horas a más de ciento cincuenta inocentes e hirió a varios centenares más de civiles en sus bombardeos indiscriminados contra en Líbano.

Tras lo cual, la Casa Blanca negó que Trump hubiese aceptado la ampliación de la tregua también al Líbano mientras que el vicepresidente JD. Vance habló de que debía haber habido un problema de interpretación por parte de los iraníes.

Sin embargo, el ministerio de Asuntos Exteriores de Pakistán, que ofició de mediador entre EEUU e Irán, confirmó la versión de Teherán y dijo que Washington había aceptado que el alto el fuego se aplicase también a la guerra del Estado sionista contra el Líbano.

Por si todavía quedaban dudas de si es el perro el que mueve la cola o la cola la que mueve al perro, el genocida primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, volvió a dejarlo perfectamente claro.

Los medios israelíes no creen en ningún caso que tampoco en lo que se refiere a Irán, el alto el fuego de dos semanas acordado, que pende de un hilo, vaya a ser otra cosa que una pequeña pausa, tras la cual se reanudarán los combates.

“No es el final de la guerra con Irán, sino que se trata más bien de una pausa entre dos fases”, escribía el otro día el Jerusalem Post, diario próximo al partido Likud, de Netanyahu.

La tregua no resuelve los problemas existentes entre Israel e Irán, y la guerra no ha afectado de modo substancial ni a la capacidad militar ni a los objetivos de Teherán, según ese diario, por lo que Israel tiene que seguir preparado para actuar en el caso de que falle la disuasión.

“El actual alto el fuego debería verse como provisional y vinculado a ciertas condiciones”, comenta por su parte el derechista “Israel Hajom", el de mayor tirada del país, según el cual Israel se prepara ya para la próxima fase de la ofensiva militar.

Otro periódico conservador, Jediot Acharonot, ve a Israel oscilar entre la escalada y la contención sin tener un claro objetivo, lo cual mina la confianza de la opinión pública israelí .

El liberal Haaretz reconoce abiertamente que “las grandes promesas acabaron en un frágil alto el fuego” y advierte de que Israel puede salir debilitado del actual conflicto.

El único periódico opuesto a la guerra es Zo Haderej, del Partido Comunista de Israel, que cita al vicepresidente del Frente Democrático para la Paz y la Igualdad, Hadash Noa Levy, según el cual, los israelíes deben “liberarse de su horrible y sanguinario dirigente  y pensar en los civiles y en las vidas humanas”.

Habría que decir como resumen que la paz y la seguridad no serán posibles en Oriente Medio mientras exista un Estado israelí  agresor,  anexionista y brutalmente genocida. Y no parece que ese Estado pueda ser nunca otro que el que conocemos desde su nacimiento en 1948.

JOAQUÍN RÁBAGO