RASO Y AL PIE

Quizas, en algún momento, me quiera ir de España también - por Julián Sánchez Verde

RASO Y AL PIE

 

Quizas, en algún momento, me quiera ir de España también - por Julián Sánchez Verde

 

Quiero contar algo que me ocurrió en un vuelo de El Hierro a Gran Canaria y que nunca me podía imaginar que pudiera suceder.

Estando en el Aeropuerto de El Hierro esperando el vuelo Binter 381 a Gran Canaria del día 12/12/2025 aparecen unas catorce mujeres de color, adolescentes yo creo que entre 17 y 19 años más menos, llegadas en días anteriores en patera a la Isla del Hierro, venían acompañadas de una joven que era de una ONG que les explicaba una y otra vez con varios papeles en la mano y tarjetas de embarque y en francés lo que tenían que hacer.

Mí curiosidad fue que al pasar el control le pregunté a la chica de la ONG que me pareció oír que iban a Lanzarote y me dijo que si, que se los explicaba una y otra vez porque ninguna sabía lo que era un Aeropuerto, ni lo que era un avión y que además no entendían nada de nuestro idioma.

Pasado el control y a la espera de que subiéramos al avión, primero pasaron todas estas chicas y después un rato más tarde el resto de pasajeros. Yo fui uno de los primeros y cuando entre en el avión las chicas estaban sentadas y el azafato les estaba diciendo como tenían que abrocharse el cinturón y como poner la mochila arriba, ni eso sabían cómo manejarse estás pobres criaturas, entiendo que por eso pasaron todas ellas primero para ser colocadas y darles las instrucciones oportunas sin que interrumpieran el paso a las demás personas del vuelo, cualquier cerebro medianamente sensato podía entender esto perfectamente.

Me siento en mi butaca 7A con mi hermano que me acompañaba y empieza el espectáculo más denigrante que he podido escuchar en mi vida en los dos asientos inmediatamente anteriores al mío.

Eran dos jóvenes por no decir “mataos” de aproximadamente 25 a 30 años que se reían y burlaban de las negritas diciendo….

-Vaya peste que da de la fila 9 para atrás, no hay quien pase por allí.

-Qué vergüenza más grande dejarlas pasar a estas negras primero que a los demás.

-Sánchez va a hundir este a este país, todo ello riéndose ambos y con burlas constantes y que yo escuchaba casi en mi oído.

-Llamaban a alguien por teléfono, el avión estaba todavía en tierra, para decirles lo de la vergüenza y que no había derecho a lo que habían hecho.

-Yo me voy de este País y me voy para EE.UU. que allí si saben lo que hacer con esta gente.

-Seguramente, si se cayera el avión les darían los salvavidas primero a estas negras.

Mi indignación iba creciendo por minutos escuchando todo aquello en mis oídos de esos energúmenos cobardes no solo sin corazón sino también sin cerebro pensando además cuando el avión iba en vuelo ya de noche y veía el mar abajo todo picado que esas negritas tienen más valor que esos energúmenos que no serían capaces de montarse en una patera en esas condiciones. Desde tu cómoda vida, montado en tu avión de Binter para desplazarte a Gran Canaria y  recogiéndote el coche que te viene a buscar al Aeropuerto para llevarte a casa es muy fácil criticar a quien se juega la vida para tener eso,...”una vida mejor,,” pero los descerebrados como ustedes no lo pueden entender cuando desde las Instituciones no dejan morir a esta gente sino que se les echa una mano para salir de la miseria, de las guerras, de las persecuciones. Estuve a punto de encararme con ellos y dejarles en ridículo delante de todo el pasaje pero me contuve, bueno, mejor mi hermano me contuvo.

Llegamos a Gran Canaria y al salir del avión me puse al lado de ellos, hablaban por teléfono con alguien y seguían hablando de lo mismo, las negritas del avión que habían llegado en patera a El Hierro. Por fin los perdí de vista a estos miserables de mierda, que parece que proliferan cada vez más en nuestro país, patriotas de pacotilla que se creen el centro del universo y no saben que la humanidad es mucho más grande que nuestro pequeño universo personal.

 

Pero ahí no acaba la cosa.

Llegamos al Aeropuerto y pasamos por las puertas que dan a donde se recogen las maletas y las negritas pasan también por ahí, lo cual no lo tenían que hacer porque estaban en tránsito para Lanzarote. No hay nadie esperándoles por lo que el grupo no sabía que hacer y viendo lo que pasaba me acerco entonces a una azafata que estaba en la puerta y me dice que no tenían que haber pasado por la puerta para las maletas porque estaban en tránsito y que no podían volver para atrás, que no se puede volver a la zona de tránsito, que tienen que ir a pasar por la zona de control que está en el piso superior.

Allá que voy con todas ellas detrás de mi y de mi hermano enseñándoles el camino subiendo unas escaleras automáticas, que se reían al pisar en ellas porque se caían al no saber bien dónde poner los pies, que nos conducía al control que hay que pasar por las máquinas esas que se pone la tarjeta encima y se abre la puerta de.cristal, pues una a una fuimos poniéndole las tarjetas encima y abriéndoles la puerta y dándole las instrucciones al encargado que estaba allí, ya que a nosotros no nos dejaban pasar, de que iban al vuelo de Lanzarote y que no podía dejarlas solas porque no sabían nada de nada…todas ellas nos despidieron con las manos en alto dándonos de esa manera las gracias y yo con una gran satisfacción acordándome de que aquellos dos impresentables energúmenos civilizados que no me representan y pensando que si estás son las personas que van a predominar en nuestro Pais…

PUES YO TAMBIÉN QUIZÁS EN ALGÚN  MOMENTO ME QUIERA IR DE ESPAÑA…..

OTRA PATERA MÁS, CON GENTE JUGÁNDOSE LA VIDA

Un saludo

Julián Sánchez Verde