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lunes, 05 de diciembre de 2022 21:42h.

Rajoy: desconsuelo, cólera, lástima...

Las declaraciones de Rajoy anunciando que comparecerá en el Congreso "por iniciativa propia", inspiran desconsuelo, por confirmar que el presidente del gobierno español es rematadamente tonto; cólera, por constatar que encima el tipo cree que los tontos somos los demás;: y lástima, por el espectáculo patético de un fulano acorralado por la evidencia de sus culpas  Porque viendo a Rajoy hay que apelar a los sentimientos humanitarios, esos de los que él carece, y confluir con Concepción Arenal en que hay que odiar al delito y compadecer al delincuente. Aunque el delito sea tan grave como es la corrupción desbocada.  

La turba pepera, con su mentecata dirección al frente, intenta hacernos olvidar la resistencia numantina que han presentado ante el clamor general de que el capo de su banda cumpla con su deber parlamentario. Cospedal (yo, que le apeo el "de" a quien lo posee, más lo haré a quien se lo apropia) se ha atrevido a decir que su jefe "no acude arrastrado al Congreso". Como si pensaran que nos recordamos la cantidad de veces que su partido ha vetado las repetidas exigencias de que Rajoy acudiera de una vez al banco azul y que intentara explicar lo que, por otra parte, no hace falta que lo explique. Porque ya lo entendemos todo.

En todo caso, las lastimosas declaraciones de Rajoy han sido un ensayo general de lo que será su espectáculo parlamentario: un burdo intento de hacer pasar por verdad la mentira, en el intento de que la uténtica verdad pase por debajo e la mesa.

En todo caso, los pesoeros han vuelto a caer como pardillos. Porque, si en vez de amagar tanto con la moción de censura, la hubieran presentado desde el primer momento, habrían tenido a Rajoy patidifuso, atribulado por la mala conciencia del conocimiento de sus culpas, con las defensas bajas.

http://politica.elpais.com/politica/2013/07/22/actualidad/1374478524_280836.html

http://www.elmundo.es/elmundo/2013/07/22/espana/1374500673.html