Sánchez maquillado y la derecha sudapollista - por Gerardo Tecé

Antonio Aguado, coherente veterano socialista, exmilitante del PSOE, destaca este artículo

Sánchez maquillado y la derecha sudapollista

Gerardo Tecé

CTXT

Mientras el PP apuesta por vender moderación con Tellado o colocarnos a fanes de Ayuso exigiendo elecciones, desde Ferraz tratarán de convencernos de que la trama torrentiana quedó atrás

Cuca Gamarra anuncia que abandona la Secretaría General en una rueda de prensa, el 30 de junio, en Génova. / PP

Cuca Gamarra abandona la secretaría general del PP. Un descanso merecido para esta guerrera logroñesa que ha sido mucho más que una cara visible en la lucha contra la dictadura socialista que asola España. Cuca lo ha sido casi todo. Fue Cuca quien apoyó a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría frente a un joven Pablo Casado en aquellas primarias del PP en 2018. Cuca fue también quien, derrotada Soraya, se unió con entusiasmo al joven presidente Casado que la convirtió en portavoz parlamentaria. Cuca fue siempre fiel a Pablo Casado. Hasta que dejó de serlo y comenzó a ser fiel a quienes lo acababan de defenestrar. De un día para otro. Miento. Fueron dos días hábiles. Un viernes Cuca emitía mensajes de apoyo absoluto a quien denunció los chanchullos de la familia Ayuso y al martes siguiente aplaudía con fervor absoluto a su sustituto, Feijóo. En la vida hay que huir de dogmatismos. Como premio a su flexibilidad, el gallego la llevó a la secretaría general del partido que ahora abandona en lo que parece un trueque con Isabel Díaz Ayuso. La presidenta madrileña, menos flexible que Cuca, apuntó la matrícula de aquellos que apoyaron a su enemigo interno antes de que se resbalase en la ducha.

Si Feijóo quiere acudir con cierta paz interna a las próximas elecciones generales, el precio a pagar es salir del congreso nacional del próximo fin de semana escoltado por la derecha real, la buena, la fetén, la del pinganillo de Miguel Ángel Rodríguez. La que, interrumpiendo desde su escaño, grita que el presidente democráticamente elegido debe huir de España metido en un maletero. Toma ya. Miguel Tellado, palillo en boca, ocupará la secretaría general del PP. La portavocía del Congreso será para Ester Muñoz, joven aprendiz del estilo ayusista a la que la Duquesa de Casa Fuerte, Doña Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta-Ramos, definió como la mayor revelación política de los últimos tiempos. Casi nada. Una portavoz polivalente, capaz de señalar el horror que supone ver a Bildu sentado en el Congreso al tiempo que anuncia su voto a Israel en Eurovisión “sin ni siquiera haber escuchado la canción”. Llega la derecha vibrante, perfiles leales a la novia de Alberto Quirón y hermana del comisionista que gritarán, con fuerza, que Sánchez es un corrupto porque su entorno está podrido; que ETA sigue viva y que, hablando de violencia, viva Israel.

En su último servicio al partido desde la secretaría general, Cuca declaró, tras la entrada en prisión de Santos Cerdán, que el Partido Socialista es una organización criminal. Potoplón. De entre todas las combinaciones posibles de sustantivo + adjetivo que nos brinda la lengua castellana, quizá organización y criminal sean las dos palabras que uno nunca esperaría escuchar juntas en labios de un alto cargo del partido condenado por “haber implementado un funcionamiento interno orientado a delinquir”. Lo que en mi pueblo se conoce como organización criminal. Tras este fin de semana en el que PP y PSOE barajarán sus cartas en un intento por refrescar una legislatura agotadora para todos excepto para Iker Jiménez y el cabeza rapada de Desokupa, llegarán nuevos tiempos a Génova y Ferraz. Mientras el PP apuesta por el sudapollismo consistente en vender moderación con Tellado o colocarnos a fanes de Ayuso exigiendo elecciones anticipadas porque es imperdonable que en tu entorno haya mangantes, desde la sede socialista tratarán de convencernos de que nuevas caras al frente del partido significan que la trama torrentiana quedó atrás. Se equivocan. El caso Koldo-Ábalos-Cerdán seguirá persiguiendo a Sánchez si la única reacción pasa por el maquillaje. Si quiere aparecer como un tipo dispuesto a dar la batalla contra la corrupción, que entre de verdad en esa batalla con una ley que prohíba a la administración pública contratar con empresas corruptoras. ¿Qué es la corrupción sino un atajo para poderosos? Si lo hiciese, las nuevas caras del PP dispuestas a gritar corrupción pasarían a gritar comunismo. ¿Hay mejor campaña electoral que esa? España, a veces, es agotadora.

Gracias a Gerardo Tecé CTXT y a la colaboración de Antonio Aguado

https://ctxt.es/es/20250701/Firmas/49639/Gerardo-Tece-Cuca-Gamarra-cambios-PP-maquillaje-Sanchez.htm