Los servicios secretos de Occidente, implicados en la guerra de Ucrania - por Joaquín Rábago

Los servicios secretos de Occidente, implicados en la guerra de Ucrania

Joaquín Rábago

 

No hay ya forma de ocultarlo: los servicios secretos de EEUU y Gran Bretaña, la CIA y el MI6, llevan a cabo operaciones clandestinas de carácter terrorista en la guerra de Ucrania o al menos ayudan a Kiev en su realización.

MI6 CIA

Y ahora que la derrota de las fuerzas de Zelenski es cada vez más clara en el frente pese a la engañosa propaganda de Kiev y de la OTAN, acríticamente reproducida por la mayoría de los medios de Occidente, esos servicios parecen reforzar allí sus actividades.

Antiguos agentes de la CIA como Larry C. Johnson pero también otro experimentado veterano como el coronel Lawrence Wilkerson,  ex jefe de gabinete del secretario de Estado Colin Powell, no tienen ninguna duda de que la CIA está detrás del reciente ataque masivo con drones contra la residencia del presidente ruso en Valdai.

El Gobierno de Kiev negó haber lanzado los 91 drones implicados en esa operación, y el propio presidente Donald Trump llegó incluso a acusar a Putin de haberle mentido cuando le llamó por teléfono para denunciar lo ocurrido.

ATAQUE A RESIDENCIA DE PUTIN FRANCE 24

La cuestión es si Trump está al tanto de lo que hace la CIA, si lo estaba en ese caso concreto y por tanto miente o si esa agencia  actúa por su cuenta como sospechan muchos y hace todo lo posible por prolongar la guerra de Ucrania en perfecta sintonía con la propia.

La CIA no niega ya los ataques de los misteriosos drones aunque explica que éstos no iban dirigidos contra la residencia de Putin sino contra unas instalaciones militares próximas a ese lugar.

La prensa occidental se apresuró a poner en duda que el ataque se hubiese producido, pero el Gobierno ruso ha presentado mientras tanto pruebas fehacientes al agregado militar de la embajada de EEUU en Moscú.

Ya se tratase de un ataque dirigido contra la residencia de Putin o contra una base militar próxima, el hecho de que se produjese mientras Trump y Zelenski conversaban en Mar-a-Lago significa que hay quiere que sigan muriendo ucranianos y rusos en esa guerra porque hay sobre todo un interés económico en su continuación.

Otro hecho significativo y a la vez alarmante de este comienzo de 2026 es el nombramiento del jefe de la inteligencia militar ucraniana, Kyrylo Budánov, un hombre formado por la CIA, para suceder al dimitido Andrey Yermak como jefe de la oficina de Volodímir Zelenski. 

Budánov es el cerebro de los ataques  a buques de la flota rusa del mar Negro,  a refinerías y otras infraestructuras de Rusia y dice lamentar sólo que su plan para eliminar al presidente ruso haya fracasado hasta ahora.

“Hemos matado a rusos y seguiremos matándolos en todo el mundo hasta la victoria definitiva de Ucrania”, declaró en julio del año pasado a una cadena de televisión de su país ese admirador del héroe nacional ucraniano y colaborador de Hitler Stepán Bandera.

Nadie pues mejor que Budánov, que sigue teniendo los mejores contactos con la CIA,  para la “guerra sucia” ya en curso y que va con seguridad a sustituir a la convencional en vista de su fracaso.

La única incógnita en este momento es qué decidirá hacer Putin en vista de la nueva provocación de que ha sido objeto, sobre todo porque hay cada vez más gente en su entorno militar y político que no comprende que haya mostrado hasta ahora tanta contención.

La contención, la excesiva prudencia manifestada hasta ahora por el presidente ruso puede interpretarse en Occidente, dicen sus críticos,  como signo de debilidad,  lo que no hará sino envalentonar a los enemigos de Rusia.

ZELENSKI PUTIN
JOAQUÍN RÁBAGO