Trump apresa a Maduro y recoge el ansiado Premio Nobel de manos de la prófuga Corina Machado - por Emilio Díaz Miranda

Trump apresa a Maduro y recoge el ansiado Premio Nobel de manos de la prófuga Corina Machado - por Emilio Díaz Miranda

 

Joe Biden, cuando abandonó la candidatura para su reelección presidencial, escribió en una carta: “Es lo mejor para mi partido y para el país": la carta en la que daba su apoyo a la vicepresidenta Kamala Harri. Pocos se acuerdan de aquellas palabras. Pero tal decisión abrió paso -involuntariamente- al renovado y aplastante presidencialismo de Trump. Y pocos creen que las consecuencias de su renuncia fueron lo mejor.

BIDEN RENUNCIA

El republicano volvió a asentar sus posaderas en la presidencia y desde allí reanudó el camino emprendido y abandonado tras su anterior derrota electoral. Con mayor desvergüenza si cabe que anteriormente.

Trump recibe medalla Nobel, por Emilio Díaz Miranda

Donald Trump ha realizado una política exterior desconcertante para sus aliados, especialmente los europeos. Y Trump esperaba recibir – nada modesto pero públicamente – el Premio Nobel de la Paz. No ganó el Premio Nobel de la Paz, una decisión que enfureció visiblemente al presidente, quien aseguraba haber puesto él (ÉL) fin a “siete guerras”.

En su lugar, el Comité Noruego del Nobel otorgó el galardón de ese año a la líder opositora venezolana María Corina Machado, en el supuesto reconocimiento a su “incansable” labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo venezolano, según comunicado emitido desde Oslo. Tales elogios no gustaron nada a Maduro y venezolanos, pero menos aún al señor Trump, por otros motivos, claro.

La Machado permanecía en la clandestinidad, debido a sus graves actividades opositoras. El Comité noruego que otorgó el Premio dijo: “Cuando los autoritarios toman el poder, es fundamental reconocer a quienes se levantan y resisten con valentía en defensa de la libertad”. O sea, tomaban arte y parte en la situación venezolana y se permitían juicios políticos partidistas contra el gobierno Maduro y el sistema democrático venezolano.

La campaña de Trump para obtener el prestigioso Nobel no había sido discreta: Trump empezó a insinuar su deseo por el Nobel desde su primer mandato, pero esta vez había sido aún más explícito, al afirmar que “lo merecía” y que ya debería haberlo ganado “cuatro o cinco veces”. Palabras suyas.

Desde una parte de la oposición, no de toda la Oposición venezolana, del grupo que rodeaba a Corina Machado se aplaudió la decision que fue criticada desde diversos sectores latinoamericanos. Pero la premiada estaba oculta y con causa judicial pendiente. Así que tuvo que ingeniarselas para recoger el Premio personalmente. No le fue posible de inmediato y lo tuvo que recoger su hija.

De acuerdo con información publicada por el Wall Street Journal (WSJ), basada en un funcionario del Gobierno de Estados Unidos, la Machado habría salido en una embarcación rumbo a Curaçao con el objetivo de, posteriormente, viajar a Noruega, posiblemente Oslo. La opositora venezolana viajó por mar, hizo escalas aéreas en Curaçao y Estados Unidos, y llegó de madrugada a Noruega tras sortear semanas de especulación sobre su paradero.

O sea, por tierra, mar y aire. No poco mérito en su haber. Como en las novelas de aventuras. Y todo ese trasiego aventurero tuvo que realizar la opositora derechista.  

En todo ese tiempo el Presidente Trump había “solucionado“ el problema con Maduro gracias a un bien planificado ataque estatal sin declaración previa de Guerra y traidoramente, pese a las bilaterales conversaciones comerciales en curso.

 

MADURO Y CILIA, SECUESTRO Y MALTRATO

 

Asaltado, detenido y raptado ilegalmente, junto a su esposa, Maduro fue transportado a Estados Unidos, esposados ambos como criminales.

ANTE LOS TRIBUNALES

MADURO Y CILIA ANTE EL TRIBUNAL - FRANCE 24

 

Maduro se declaró inocente ante un juez de Nueva York por los cuatro cargos de narcotráfico, importación de cocaína, y posesión de armas que le acusan. "Soy inocente, no soy culpable", dijo el presidente venezolano ante un tribunal del distrito Sur de Nueva York, acompañado por su mujer, Cilia Flores, que está acusada de los mismos delitos -"conspiración por narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos contra Estados Unidos"-, según indicó la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi.

No es cosa de reirse. Es el juego trumperialista de quienes creen ser dueños del mundo.

Ante el veterano magistrado Alvin Hellerstein, Maduro contestó en español a las preguntas que se le formularon y se identificó como el presidente de Venezuela. "Soy un hombre decente, sigo siendo el presidente de mi país", declaró, así como no culpable de los delitos imputados. Hellerstein, el juez, afirmó que su "trabajo" como juez es que hacer "un proceso justo". Maduro confirmó que le "capturaron" en su "casa en Caracas, Venezuela". Fue una operación militar llevada a cabo de forma fulminante el pasado sábado por la noche. El abogado ha dicho que su cliente no ha solicitado la libertad bajo fianza.

Su mujer, Cilia Flores, confirmó ante el tribunal ser "la primera dama de Venezuela". También se declaró "completamente inocente" de todos los cargos.

Los cuatro cargos figuran en un documento de 25 páginas firmado por el fiscal Jay Clayton y hecho público por el Departamento de Justicia el sábado. En él se arguyen que Maduro, su mujer, su hijo Nicolás y otras figuras del chavismo se enriquecieron con el transporte de "grandes cantidades de cocaína bajo la protección de las fuerzas del orden venezolanas", y que Maduro, durante su época como ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, "proporcionó pasaportes diplomáticos venezolanos a narcotraficantes y facilitó la cobertura diplomática de los aviones utilizados por los blanqueadores de dinero para repatriar las ganancias del narcotráfico desde México a Venezuela". Todo terminado y puesto bajo la justicia – la norteamericana – gracias a Trump y su gobierno.

La acusación argumenta que "entre 2004 y 2015, aproximadamente, Maduro Moros y Flores de Maduro colaboraron para traficar cocaína, gran parte de la cual había sido incautada previamente por las fuerzas del orden venezolanas, con la ayuda de escoltas militares armadas.

Está claro que la pureza está en el Norte y el Mal accede a los USA desde abajo o Sur, desde los bajos fondos de America Latina.

La Verdad y el Bien se imponen, se dice.

 

(La prófuga Corina Machado y su Presidente Trump)

Donald Trump recibió un jueves a María Corina Machado en la Casa Blanca, y, de paso, recibió también el "obsequio" de su Premio Nobel de la Paz. "Una mujer maravillosa que ha pasado por muchísimo", dijo Trump sobre ella. Sin embargo, el "gesto de respeto mutuo" no pareció alterar sus prioridades estratégicas. Un día antes, el magnate Trump había calificado de "estupenda" a la "presidenta encargada" de Venezuela, Delcy Rodríguez debido a la "conversación excelente" sobre el petróleo venezolano y sus minerales. Si el multimillonario se permitió augurar en su propia red social Truth una colaboración "espectacular" con la heredera constitucional de Maduro, ¿cuál será en adelante el lugar de aquellos que se opusieron enconadamente al Palacio de Miraflores desde que fue ocupado por el "presidente obrero" en 2014? Eso no parece quedar claro después de que la propia Delcy Rodríguez destacara en las redes sociales el tono "cortés" de la plática que tuvo con Trump y que la portavoz del magnate yanqui, Karoline Leavitt, ratificara el jueves la escasa valoración que tiene de la Machado para un liderazgo futuro.

CORINA TRUMP

"No se trata de apoyar a una persona, yo soy parte de un movimiento", dijo la autoexilada Corina Machado, 12 días después de declararse "preparada" para timonear el proceso de cambio. "Sepan que contamos con el presidente Trump para la liberación de Venezuela". Dijo en una ocasión. Pero, no obstante, resulta una incógnita actual saber de qué modo el magnate millonario de la Casa Blanca "cuenta" con los opositores.

Lo importante, después de todo, es que el Premio Nobel ha caido en manos de quien decía haberselo merecido por lo menos cinco veces. Hay que recordar que las nominaciones para el Nobel de la Paz del año cerraron el 31 de enero 2025, y Trump había asumido la presidencia apenas 11 días antes, el 20 de enero. Los dados ya habían rodado sobre la mesa. Pero finalmente todo terminó en las manos ansiosas de Trump, dados recibidos desde las no menos generosas manos de una mujer perseguida, Corina Machado, por defender los intereses de los Estados Unidos de America y de su Presidente.

Gracias a EMILIO DÍAZ MIRANDA