Trump ha querido demostrar quién manda en la OTAN - por Joaquín Rábago

Trump ha querido demostrar quién manda en la OTAN

Por Joaquín Rábago

Donald Trump está más que enojado, furioso con sus aliados europeos y así descalifica a la OTAN de “tigre de papel”. Y para colmo de insultos, dice que es lo que piensa además su homólogo ruso, Vladimir Putin.

“Nunca me convenció la OTAN. Siempre supe que era un tigre de papel, y Putin también lo sabe”, afirmó el otro día, lleno de despecho, el tirano de la Casa Blanca.

La profunda irritación de Trump con sus socios transatlánticos no es nuevo, pero ha aumentado con  la negativa de éstos a sumarse a su guerra  ilegal junto al Estado sionista contra Irán.

Trump los había conminado a ayudarle a abrir con sus buques de guerra el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo, a lo que todos ellos se negaron por considerarlo, sin que les falte razón, una misión militarmente suicida.

Pero la OTAN no ha sido nunca, pese a las apariencias, una alianza entre iguales, y Trump quería dejar claro que es su país quien manda en ella, sólo que esta vez el tiro le ha salido por la culata.

Su intempestiva amenaza de quedarse con Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca, uno de los aliados tradicionalmente más fieles de EEUU, parece haberles abierto por fin los ojos a los dirigentes europeos.

 Éstos habían aceptado por cierto sin rechistar, aunque luego muchos no la cumplieran, la exigencia de Trump de que dedicasen a defensa hasta un 5 por ciento del PIB  aunque ello pudiera repercutir luego en el Estado de bienestar, del que tan orgullosos están.

Exigencia en la que Trump contó en todo momento con la ayuda del lisonjero hasta la repugnancia secretario general de la OTAN, el holandés Mark Rutte, siempre más que dispuesto a darle la razón al jefe.

RUTTE TRUMP

Hay que dudar pese a todo  que Trump vaya a cumplir finalmente su poco velada amenaza de sacar a su país de la OTAN si sus socios continúan resistiéndose a sus criminales caprichos como en Irán.

Es mucho lo que está en juego. El poderoso lobby de la industria armamentística de aquel país, el que el presidente Eisenhower calificó de “complejo militar industrial”, presionará, llegado el caso, para evitarlo, pues la OTAN es para los gigantes de ese sector un suculento negocio, en especial con un mercado  como el europeo.

Mercado no sólo para las armas que fabrica EEUU, sino  para otros muchos productos, desde aviones, maquinaria, instrumentos médicos hasta los energéticos, además de todo tipo servicios, que se benefician de la estabilidad y las condiciones favorables de libre mercado.  En 2024, las exportaciones al conjunto de Europa, no sólo a la UE, rondaron los 504.000 millones de dólares.

DE DIEZ, SIETE SON DE EEUU
Los que se lucran con la guerra. Principales empresas multinacionales con mayor peso en el mercado mundial de armas, municiones,equipos militares etc. Gráfico TNI

Están además las numerosas bases que tiene en este continente y que permiten a Washington ejercer también su hegemonía sobre regiones geográficamente distantes, sobre todo ahora que las que muchas de las que tiene en los países árabes han quedado muy dañadas por las continuas lluvias de misiles y drones iraníes.

Una posibilidad sería que Trump decidiera negociar el mantenimiento de sus bases en Europa o la apertura de otras nuevas con cada país por separado. Es una táctica, esa de “divide y vencerás”, que siempre le ha gustado.

Algunos funcionarios de la OTAN confiesan mientras tanto anónimamente su preocupación por el estado de la alianza militar: está como paralizada al punto de que no celebra últimamente reuniones, y no se puede esperar, advierten, a su defunción definitiva para tomar medidas.

¡Qué clarividencia tuvo en cualquier caso el francés Charles De Gaulle, quien mantuvo hasta el final de su vida una profunda desconfianza hacia el “amigo americano” y se negó a que su patria se convirtiera en un simple satélite de Washington! 

Lo peor que podrían hacer ahora los gobiernos europeos frente a Trump, diga lo que diga Rutte, es admitir chantajes.

JOAQUÍN RÁBAGO