Trump se hunde cada vez más en el lodazal de la guerra de Irán - por Joaquín Rábago
Trump se hunde cada vez más en el lodazal de la guerra de Irán
Por Joaquín Rábago
Donald Trump se hunde cada vez más en el lodazal de la guerra de Irán, en la que, según su secretario de Estado, Marco Rubio, le metió Bibi Netanyahu, algo que aquél, sin embargo, posteriormente ha negado.
Los pretextos esgrimidos por el “presidente de la paz” para provocar esa nueva guerra ilegal son cada día distintos, como lo son los objetivos: poner fin al proyecto nuclear de Irán, destruir su programa de misiles, liberar al pueblo iraní, acabar con un régimen opresor.
Últimamente quiere participar incluso en el nombramiento del sucesor del líder supremo asesinado en la operación conjunta israelo-estadounidense y dice que no le importa ya que continúe un gobierno chií siempre y cuando colabore con Estados Unidos.
Es decir que pretende hacer allí lo que hizo antes en Venezuela, donde parece haberle salido bien al menos de momento, y con igual objetivo: quedarse con sus abundantes riquezas energéticas.
Pero, como he escrito en alguna otra ocasión, Irán no es Venezuela, no lo es ni como país, ni tampoco como pueblo, y una guerra larga como la que promete ser ésta puede costarle a su partido la mayoría en el Congreso en las próximas elecciones y facilitar un nuevo “impeachment” de Trump e incluso llevarle un día a la cárcel.
Y es que a pesar de la censura y de la propaganda de la Casa Blanca y el Pentágono y la del Estado sionista, que es las cosas no les está saliendo tan bien como proclaman.
Trump mintió cuando dijo que los iraníes habían intentado negociar con Washington para conseguir una tregua y que él les había dicho que ya era “un poquitín tarde” y que Estados Unidos tenía aún “más ganas de pelear” que ellos.
Como volvió a mentir cuando aseguró que Irán se había rendido a Washington al prometer su presidente a los aliados árabes de EEUU que cesaría en sus ataques a las numerosas bases que la superpotencia tiene en la región.
En realidad lo que anunció Masoud Pezeshkian es que dejarían de agredirlos a menos que un ataque contra Irán se originase en alguno de esos países. Es decir que solo responderían si cualquiera de ellos volviera a las andadas.
Irán no ha atacado sólo las bases de EEUU, sino que ha incluido también en sus ataques aeropuertos, instalaciones portuarias, infraestructuras energéticas e incluso hoteles donde se sospechaba que se alojaban militares norteamericanos o personal de la CIA.
Pero no mienten solo Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio. También lo hace el secretario de la Guerra, Pete Hegseth, cuando dice que a EEUU le sobran municiones para continuar la guerra el tiempo que haga falta o cuando calla sobre la destrucción por misiles y drones iraníes de buena parte de la red integrada de costosísimos radares de defensa aérea THHAD y misiles desplegados por EEUU en la región.
Estados Unidos no solo se ha visto obligado a traer material militar de Corea del Sur o Japón para suplir el que cada vez escasea más para esa guerra, sino que ha suspendido unos ejercicios militares de algunas unidades especializadas en el combate terrestre.
Esto hace pensar en una posible invasión porque está absolutamente claro que es absolutamente imposible un cambio de régimen como el que pretenden Israel y EEUU sólo a base de bombardeos indiscriminados y masivos.
Bombardeos, por ejemplo, sobre Teherán, una ciudad de casi 10 millones que están matando con seguridad a muchos ciudadanos opuestos al régimen, a diferencia de lo que ocurre con la mayoría que vive en las zonas rurales.