Trump impone en la ONU el plan de Marruecos para enterrar el sueño de un Sáhara independiente - por Néstor Prieto Amador / Pobre pueblo saharaui, comenta Antonio Aguado
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Pobre pueblo saharaui
comenta Antonio Aguado
Después de mucho insistir, el sátrapa rey alauí Mohamed VI se salió con la suya para, con una fórmula muy descafeinada la de una pretendida “autonomía”, poder anexiónarse el territorio del Sáhara Occidental, siendo este de legitima propiedad del pueblo saharaui.
Este pasado 31 de octubre se adopto la referida resolución en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. El texto redactado por Estados Unidos contó con once votos afirmativos y tres abstenciones como las de China y Rusia, que pudiendo ejercer sus derechos al veto, incomprensiblemente no lo hicieron.
Esto reafirma el poder que cada vez más tiene y practica, el paranoico y fascista presidente Donold Trump. Esta resolución ha sido una muy mala noticia para el pueblo canario, hermanado con el saharaui. Siendo éste un pueblo noble culto y muy democrático, de lo mejor que nos podría pasar, sería con su propio Estado tenerlo como vecino.
Por supuesto, el pueblo saharaui, con el Frente Polisario como su legitimo representante, no asumirá la injusta y discriminatoria referida resolución de las Naciones Unidas y, seguirá luchando por su autodeterminación e independencia.
Antonio Aguado Suárez
Trump impone en la ONU el plan de Marruecos para enterrar el sueño de un Sáhara independiente
Néstor Prieto Amador
PÚBLICO
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha aprobado este viernes una resolución impulsada por Estados Unidos que refuerza las tesis de Rabat respecto al Sáhara Occidental. Con 11 votos a favor, tres abstenciones (entre ellas Rusia y China) y la ausencia de voto de Argelia, principal valedor del Frente Polisario.
"La auténtica autonomía bajo la soberanía marroquí constituye una solución sumamente factible", puede leerse en el texto aprobado.
Año tras año desde 1991, de manera rutinaria, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) renueva el mandato de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO); organismo encargado de velar por la descolonización del último territorio no autónomo del continente africano: excolonia española e ilegalmente ocupado por Marruecos desde 1975.
Durante 34 años, cada octubre, el Consejo de Seguridad renovaba una misión con cada vez menos competencias y con un mandato cada vez más descafeinado. De ser mandatada para "organizar un referéndum de autodeterminación en seis meses", a tener como objetivo procurar una "solución justa, duradera y mutuamente aceptable". Un eufemismo que sintetiza décadas de inacción de la comunidad internacional y un avance de la ocupación marroquí sobre el territorio.
Pero esta no ha sido una votación más. En los pasillos de Naciones Unidas se ha vivido una batalla diplomática de primer nivel después de que Marruecos consiguiese convencer a la Administración Trump de que era el momento de enterrar definitivamente este viejo conflicto y apuntarse así la consecución de otra "paz made in USA".
El presidente estadounidense ha premiado a su incondicional aliado marroquí –país que ha normalizado relaciones con Israel y su principal aliado en el Magreb– presentando una resolución que pone en el centro el plan de autonomía que Marruecos propuso en el año 2007 para el territorio saharaui.
El texto finalmente aprobado es una versión menos contundente que el primer borrador presentado por Washington para ampliar el mandato de la MINURSO. En esta primera versión se consideraba el "plan de autonomía" marroquí como "la solución más viable" y "la base" sobre la que discutir la situación del Sáhara Occidental; reduciendo a la mínima expresión las referencias al "derecho de autodeterminación" y eliminando cualquier posibilidad de realizar un eventual referéndum.
Donald Trump ya había respaldado las tesis de Marruecos en diciembre de 2020, cuando pocos días antes de abandonar la Casa Blanca reconoció vía Twitter (ahora X) la "marroquinidad del Sáhara". Una declaración simbólica que no alteraba el estatus legal del Sáhara como territorio pendiente de descolonización. Con esta jugada Washington y Rabat buscan ir un paso más allá tratando de llevar sus aspiraciones a las resoluciones del Consejo de Seguridad. Una jugada osada que reforzaría a la envalentonada diplomacia alauí, cuya prioridad internacional sigue siendo legitimar su control de facto del territorio.
Masivas protestas en los campamentos saharauis contra el proyecto de EEUU para el Sáhara
El borrador estadounidense, presentado el 22 de octubre, desató la ira del Frente Polisario –movimiento de liberación nacional del Sáhara Occidental–, que calificó el texto de "una desviación muy peligrosa y sin precedentes de los principios del derecho internacional" y afirmó que "no participará en ningún proceso de paz" que tenga como base la propuesta de la administración Trump. En los campos de refugiados de Tinduf, donde habitan decenas de miles de saharauis desde la ocupación marroquí del territorio, se han repetido durante toda la semana movilizaciones masivas en rechazo al plan de Trump.
La votación, inicialmente prevista para el jueves 30 de octubre tuvo que posponerse hasta el viernes 31, fecha límite antes de que caducase el mandato de la misión. Este retraso, nada habitual, ejemplificaba el riesgo real de que Rusia –e incluso China– vetasen la resolución estadounidense por su carácter "desequilibrado".
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"Se ha pospuesto la votación del jueves para intentar evitar una imagen de ruptura total y choque abierto. Si no se retrasaba había un riesgo real de veto y de que la MINURSO quedase en un limbo legal sin una prolongación de su mandato", explican fuentes conocedoras de las negociaciones a Público.
Durante toda la semana se han multiplicado los contactos entre las partes. Fuentes saharauis conocedoras de las negociaciones aseguran a Público que Rusia y China –miembros permanentes del CSNU con capacidad de veto– mantuvieron un rechazo claro al borrador inicial que obligó a EEUU a elaborar nuevas versiones del documento.
El resultado final ha sido celebrado por Marruecos y fuertemente criticado por Argelia, que calificó de "inaceptable" el contenido de la resolución. Fuentes saharauis afirman a Público que "esta situación nos obliga a mover ficha pero siempre recordando que no renunciamos a nuestro derecho a la autodeterminación e independencia".
Gracias a Néstor Prieto Amador y PÚBLICO y a la colaboración de Antonio Aguado
Politólogo y periodista especializado en política internacional y geopolítica. Ha cubierto sobre el terreno procesos políticos y migratorios en México, Venezuela, el Líbano, Argelia y el Sáhara Occidental. Compagina su labor académica con el análisis internacional en medios. Colabora con Público en la sección de Internacional.