UCRANIA UE: Los pasajes oscuros de la historia - por Gianni Petrosillo

fr G

UCRANIA UE:

Los pasajes oscuros de la historia

Gianni Petrosillo

CONFLITTI & STRATEGIE

 

Traducción de Carlos X. Blanco

 

 

Quienes permitieron que más de 2.000 millones de euros de dinero italiano, durante un período de gran inestabilidad, fueran entregados a una banda de ucranianos corruptos no deberían creer que sus conciudadanos puedan subestimarlos y olvidarlos. Además, esos fondos se utilizaron para financiar una guerra contra un país con el que manteníamos importantes ventajas comerciales y que nos suministraba energía a un precio mucho menor que el actual. Un país que, además, nos veía con buenos ojos debido a nuestra apertura durante la época soviética.

Que no crean que, mientras la economía italiana lleva tres años estancada, con un deterioro generalizado de los servicios, empezando por la sanidad, y unos salarios que no siempre alcanzan para mantener a las familias, todo esto se puede borrar simplemente con propaganda ideológica, entre una izquierda que sigue siendo peor y más peligrosa y una derecha que no sirve para nada porque es una izquierda menos "progresista" y con más mentiras.

Al declarar la guerra a Rusia, los italianos se han puesto en peligro, un peligro que, si bien no se sentirá de inmediato, se sentirá en los próximos años, porque nos han catapultado a la primera línea de una disputa geopolítica para la que no estamos preparados, excepto como puesto logístico en manos de la OTAN.

Esta derecha ha culminado una obra de traición a la nación iniciada por la izquierda, en este perenne juego de espejos de facciones políticas aparentemente antitéticas, que han enarbolado casi las mismas consignas para perseguir objetivos similares, aunque de formas diferentes.

Cuando la locura de la campaña antirrusa termine con la innegable derrota de Europa, ante todo, esta clase dirigente, que lo apostó todo a la victoria de Kiev —aunque ahora la niegue con descaro perpetuo— y con su apoyo económico y militar, no podrá permanecer impasible. O, si lo hace, se expondrá a un riesgo social cuyas consecuencias son siempre impredecibles. Cuando se pierden las guerras, aunque se niegue haberlas librado, aunque se invente que estamos infiltrados por italianos que se creen rusos y trabajan para los rusos, como afirma nuestro Ministro de Asuntos Exteriores (que, en efecto, es sumiso a los estadounidenses e incluso se enorgullece de ello), toda la intrigante clase dirigente deberá hacerse a un lado.

Si no sucede espontáneamente, podría reabrir oscuras grietas históricas que ya hemos atravesado en el pasado, liberando "demonios" incontrolables. No estoy planteando un argumento metafísico, sino uno puramente concreto. Les parece bien que hoy no haya Arditi, Camisas Negras, Camisas Pardas ni Camisas Rojas que practiquen otros métodos, pero lo que hacen, oculto bajo los escombros, podría aparecer pronto como un rayo caído del cielo. Desafortunadamente, esto es así, porque ciertas situaciones siempre escapan a nuestra percepción y voluntad; podríamos volver a encontrarnos en la misma situación, dado que no aprendemos de la historia y llevamos las cosas mucho más allá de lo permisible. En un período de convulsión internacional como el que estamos viviendo, un país sin política exterior es un país fallido, destinado al colapso. A esto también nos referimos. Seremos arrastrados por corrientes geopolíticas cuyas tendencias apenas percibimos, y estaremos a merced de las estrategias ajenas, mientras nos engañamos creyendo que en un mundo así existen verdaderos aliados o incluso amigos, como afirma algún idiota belicista en un alto cargo que dice tonterías.

Italia será una nación completamente sacrificada en el actual equilibrio de poder, que soporta sin coordinación alguna, ni interna ni externa. Alessandro Orsini se equivoca al afirmar que Italia es para Estados Unidos lo que Bielorrusia es para Rusia. Rusos y bielorrusos son prácticamente el mismo pueblo, que ocupa territorios separados solo administrativamente y que siempre han sufrido el mismo destino. Hoy, Rusia ha vuelto a la escena política, y los bielorrusos se aprovechan de esta subordinación respecto a su pueblo hermano.

Para los italianos, la situación es muy distinta. El país será utilizado y explotado por los estadounidenses para frenar éstos su declive, sin importarles en absoluto nuestro destino. Y de esto debemos agradecer a toda nuestra clase política, que, de derecha a izquierda, mientras todo cruje, a lo sumo busca la transición energética, cuando en realidad la historia se desmorona ante nuestros ojos, haciéndonos retroceder en el tiempo y malgastando vidas y oportunidades.

 

Gracias a Gianni Petrosillo, CONFLITTI & STRATEGIE y a la colaboración de Carlos X. Blanco

GIANNI PETROSILLO

https://www.conflittiestrategie.it/i-varchi-oscuri-della-storia

Traducción: Carlos X. Blanco