La UE y la OTAN llaman a la guerra, son enemigos de los pueblos - SOBERANÍA Y TRABAJO

 

 

COMUNICADO URGENTE: LA UE Y LA OTAN LLAMAN A LA GUERRA, SON ENEMIGOS DE LOS PUEBLOS  

 

En un intento desesperado por justificar su irrelevancia, Emmanuel Macron y el Reino Unido han convocado una cumbre en París, mientras Estados Unidos y Rusia avanzan en negociaciones bilaterales que excluyen a Europa. Este acto teatral no oculta la realidad: la Unión Europea (UE), dirigida por líderes serviles a los intereses estadounidenses, ha sido relegada al margen de las decisiones cruciales para la paz. Su sumisión histórica a Washington los ha convertido en meros espectadores de un conflicto impulsado por EEUU desde el Golpe de Estado del Euromaidan en 2014 que desangra a Ucrania y empobrece a los pueblos europeos.  

 

1. La UE, un actor secundario en su propio continente

La cumbre de París, celebrada el 17 de febrero, evidencia la fractura europea. Mientras Macron intenta proyectar unidad, Alemania rechaza el envío de tropas, Reino Unido insiste en su papel de «puente» con EE.UU. , y España repite consignas vacías sobre una «paz justa» sin concretar acciones que la construyan realmente. Mientras tanto, Washington y Moscú negocian en Arabia Saudí, sin consultar a Kiev ni a Bruselas. Keith Kellogg, enviado de Trump, ha dejado claro: Europa no tendrá “asiento en la mesa”. La UE, tras años de alinearse con la OTAN y financiar una guerra con 145.000 millones de euros, hoy suplica participar en un proceso que no controla.  

2. Guerra financiada con nuestro bienestar  

Los líderes europeos insisten en aumentar el gasto militar, incluso flexibilizando normas fiscales y el sacrosanto techo de gasto, que se impuso implacablemente contra Grecia y los países del Sur de Europa hace muy pocos años, mientras recortan pensiones, salarios y servicios públicos. El movimiento político Soberanía y Trabajo denuncia que esta guerra por delegación contra Rusia se libra a costa de nuestros derechos sociales y nuestra soberanía. Marc Rutte, secretario general de la OTAN, exige más sacrificios para sostener una maquinaria bélica que solo beneficia a las élites. La UE no es víctima, sino cómplice: sus sanciones a Rusia han encarecido la energía, inflando los costes de vida y hundiendo a las clases trabajadoras.  

 

3. Por una Europa de paz y soberanía popular  

Exigimos el fin inmediato de esta guerra por medio de un Tratado de Seguridad Colectiva que incluya a toda la vecindad europea y sea un pilar de una arquitectura que elimine las amenazas militares que han traído la expansión agresiva hacia el Este europeo de una OTAN desbocada. Trump considera a Ucrania como su botín y exige devoluciones multimillonarias a una Ucrania que ya está en manos de fondos buitre de los EEUU por culpa de sus dirigentes. Su actitud servil también les impide negociar con fuerza y conforma al derecho internacional que ellos nunca han respetado. Pero la UE, dirigida por tecnócratas derechistas como Von der Leyen —que presume de igualar a EE.UU. en ayuda militar —, es incapaz de garantizar esto. Su obsesión por la «seguridad» se traduce en más armas, más bases de la OTAN y menos democracia.  

 

4. Abandonar la UE y la OTAN: hacia el Sur Global  

La salida es clara: romper con estas estructuras neocoloniales. La UE no representa a los pueblos, sino a los bancos y las corporaciones armamentísticas. Europa ha alimentado una guerra que solo aumenta la dependencia de EE.UU. Es hora de aliarse con los pueblos del Sur Global, construir soberanías populares y rechazar los dictados de Washington en nuestro caso.  

 

Denunciamos  

La cumbre de París es un espejismo. Los líderes europeos, incompetentes y serviles, han demostrado que no defenderán la paz ni el bienestar de sus ciudadanos. Exigimos desobedecer: recortar y adecuar el gasto militar a nuestras necesidad defensivas soberanas, nacionalizar recursos estratégicos, preocuparse de verdad en asuntos que afectan a las y los ciudadanos como la vivienda, el empleo, salarios y pensiones dignas. Llamamos a construir alianzas fuera de la órbita de la OTAN. La verdadera seguridad está en la justicia social y el camino hacia el socialismo, no en unas Fuerzas Armadas al servicio de los intereses geopolíticos de Estados Unidos ni de sus sumisas elites europeas.  

 

Denunciamos el alineamiento y la sumisión del gobierno español a las posturas más belicistas de la tecnocracia atlantista. Nos oponemos a la intención de destinar miles de millones de euros a la compra de sistemas de armas en detrimento de las necesidades reales del pueblo español que vive, cada vez más, en la precariedad y en el camino a la exclusión social. Es demencial que el gobierno y las fuerzas políticas que se arrogan falsamente representar a la izquierda sea en realidad el gobierno que ha aprobado el gasto militar más alto de la Historia de este país. Es aberrante que las fuerzas que surgieron del amplio movimiento contra la OTAN y las bases militares extranjeras hoy, desde el Consejo de Ministros, comercien con el genocida Israel, envíen sistemas de armas ofensivas al gobierno ultra de Ucrania y pretendan acompañar a los sectores más belicistas de la tecnocracia de la Unión Europea.

 

Frente a todo ello desde Soberanía y Trabajo gritamos, ahora y siempre:

¡No a la guerra! ¡No a la UE y la OTAN! ¡Guerra a la guerra!  

 

SOBERANÍA Y TRABAJO