Zelenski insiste en un ejército de 800.000 hombres, que pagarán en parte los europeos - por Joaquín Rábago

Zelenski insiste en un ejército de 800.000 hombres, que pagarán en parte los europeos

Joaquín Rábago

El presidente ucraniano insiste en que el ejército de su país, cuando llegue por fin la paz, deberá tener 800.000 uniformados, a los que habrá que pagar generosamente porque no será de leva como el actual.

¿Y quién pagará a esas fuerzas armadas? Por supuesto, tendrán que ser en buena parte los europeos porque, según el propio Volodímir Zelenski, estarán defendiendo no sólo a Ucrania sino a todo el continente.

ZELENSKI EJÉRCITO UCRANIA

Da igual que Rusia haya dicho una y otra vez que no tolerará en el país vecino un ejército tan poderoso y que ésa fue una de las razones por la que lanzó su “operación militar especial”. 

Vladimir Putin habló incluso de “desmilitarizar” Ucrania, además de “desnazificarla”, para que dejase de representar un peligro para Rusia, pero con el apoyo insistente de sus aliados europeos, Zelenski se mantiene en sus trece.

PUTIN

Mantener unas fuerzas armadas como las que quiere Zelenski costaría, según algunos, entre 30.000 y 50.000 millones de euros al año.

El presupuesto de defensa de Francia es de entre 60.000 y 65.000 millones, pero ese país tiene un PIB de más de tres billones de dólares mientras que el de Ucrania fue el año pasado de 200.000 millones.

Según argumenta el ucraniano, el sueldo que cobren los militares ucranianos ya en el primer año de servicio deberá ser elevado pues arriesgan la vida y habrá que calcular lo que Kiev puede permitirse.

Pero, como él mismo reconoció, Ucrania necesitará en cualquier caso la ayuda financiera del resto de Europa porque su ejército será “parte de la seguridad europea”.

Mientras tanto, el ministro de Defensa ruso, Serguéi Lavrov, calificó de “diplomacia patética” las últimas declaraciones a los medios del Gobierno de Emmanuel Macron en el sentido de que habría que abrir por fin un canal de comunicación con el Kremlin.

“No es serio”, dijo Lavrov, en referencia a esas declaraciones sólo para la galería. Y agregó: “Putin cogerá siempre el teléfono, escuchará las propuestas que se le hagan y les dará una respuesta seria y concreta”.

Lavrov dijo que el Kremlin ha mantenido ya conversaciones discretas con algunos líderes europeos, que, sin embargo, le han pedido que esos contactos se mantengan en secreto aunque no hay diferencia, según el ministro, entre lo que esos dirigentes han dicen en privado y lo que declaran en público. 

¿Se refería acaso Lavrov al primer ministro húngaro y oveja negra de Bruselas, Viktor Orbán, que hace tiempo que mantiene la necesidad de hablar directamente con Moscú en lugar de quejarse de que lo esté haciendo  Washington?

El problema es que, antes de nada, los europeos deberían ponerse de acuerdo en quién los representase, y no es tarea fácil. Porque no es lo mismo que fuese la actual jefa de la diplomacia europea, la rusófoba radical Kaja Kallas,  que algún otro dirigente europeo mucho más equilibrado.

JOAQUÍN RÁBAGO