Zelenski pide a Europa dinero para seguir luchando aún dos o tres años - por Joaquín Rábago
Zelenski pide a Europa dinero para seguir luchando aún dos o tres años
Joaquín Rábago
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha dicho a sus aliados europeos que tienen que seguir soportando financieramente a su país al menos durante dos o tres años.
Según algunos analistas, si se habla de tres años es porque se calcula que es lo que duraría el dinero confiscado a Rusia si, venciendo las dudas de algunos gobiernos europeos como el belga, se liberase para ese objetivo.
Si la guerra terminase en un mes, afirma Zelenski, los activos rusos podrían dedicarse a la reconstrucción de Ucrania, pero en caso contrario serviría para comprar armas.
Una de las pocas opiniones disidentes es la del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, que afirma haber visto con sus propios ojos que sus colegas europeos “sólo piensan en la guerra”.
“A Europa se le están agotando las fuerzas y el dinero, y la cuestión es quién financiará lo que quede de Ucrania una vez acabada la guerra”, comenta Orbán.
¿Qué ciudadanos de qué país europeo estarían dispuestos, se pregunta el húngaro, a enviar miles de millones de euros a un país como Ucrania incapaz de sostenerse por sí solo?
La supuesta “arma milagrosa” que Bruselas se ha sacado de la manga es el recurso a los activos rusos, que están en su mayoría en Euroclear, pero el Gobierno del país donde ese organismo tiene su sede, es decir el belga, se resiste a ello por temor a futuros conflictos judiciales con Moscú.
Según el jefe de la diplomacia alemana, el cristianodemócrata Johann Wadephul, este invierno podría ser “decisivo” para Ucrania.
Palabras que se interpretan como una alusión al deseo de la Comisión Europea y la mayoría de los gobiernos de utilizar el dinero ruso para seguir armando a Ucrania.
También el jefe del Estado francés, Emmanuel Macron, ha vuelto a referirse a esos activos confiscados como una opción posible.
Mientras tanto, el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Mijaíl Lavrov, afirma que su país podría ofrecer garantías de seguridad por escrito a los europeos.
Pero ¿escucha alguien en Europa lo que tengan que decir los rusos, a los que sólo se acusa, sin aportar ninguna prueba y pese a lo que afirma una y otra vez Putin, de planear un ataque a la OTAN si no se los para en Ucrania?
El problema, según Lavrov, es que los dirigentes europeos no parecen interesados en ningún caso en ofrecer garantías colectivas de seguridad a Rusia, sino sólo “contra Rusia”.
Con sólo una o dos excepciones como la de Hungría, los gobiernos europeos parecen incapaces de admitir la derrota del “proyecto Ucrania”, en el que han invertido no sólo tanto dinero, sino también su prestigio. Y así estamos.