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viernes, 03 de febrero de 2023 09:53h.
vergüenza
Política

En nombre de la vergüenza, Noor Ammar Lamarty en PÚBLICO

 

 

f marroquí

Emocionante texto de Noor Ammar Lamarty en PÚBLICO, sobre el lamentable episodio del asesinato de migrantes en la frontera de Melilla. Lo destaca Julián Ayala, que dice: ...se avergüenza de ser marroquí. Yo también de ser de ser de donde soy. (Que siempre he dudado de serlo, pero estos días mucho más). Y yo, Chema Tante, digo que en efecto, hay motivos para la vergüenza, pero hay muchos más para la rebelión. Rebelarnos contra quienes hacen que sean así las cosas, Este artículo es tan profundo, tan lacerante, que se hace difícil resumirlo o extraer un cacho. Por eso ruego leerlo y reflexionarlo. Para que no tengamos que seguir con este bochorno que nos aniquila. Leánlo. 

Política

Jesús Cintora: "El caso del rey emérito es la gran vergüenza nacional de España" entrevista de Marta Monforte Jaén en INFOLIBRE

 

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Entrevista de Marta Monforte Jaén en INFOLIBRE, a Jesús Cintora, en la oportunidad de la presentación del nuevo libro. Cintora trata de ese otro esperpento español. Lo señala el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado. Y yo, Chema Tante, remarco ese bochorno de los pueblos del estado español, sometidos a tener que aguantar a unos tipos con licencia para delinquir. Y no hablo solamente, que también, de Juan Carlos y Felipe. Porque hay mucha gente más con esta bula que concede una Justicia inexplicable.

Política
es solo una pregunta retórica. Conocemos la respuesta

¿Los políticos británicos no tienen vergüenza? Kim Petersen en DISSIDENT VOICE y THE GREANVILLE POST

frase petersen

Sarcástico pero real comentario de Kim Petersen en DISSIDENT VOICE y THE GREANVILLE POST, sobre la hipocresía británica. De la aristocracia británica, mejor dicho. Lo señala Federico Aguilera Klink. Y yo, Chema Tante, digo que mira que USA se lo pone difícil a Reino Unido, pero Petersen tiene mucha razón. Las leites británicas, con su graciosa majestad en cabeza, han sido muy hábiles en el camuflaje de sus vilezas intolerantes. Tanto en el trato prestado a las poblaciones que colonizó, como en el que le propinan a su propia población. Con sus bonitas maneras, el "fair play", los conceptos patrioteros, han abusado de la gente, propia y extraña. La sociedad británica sigue siendo una de las más clasistas del mundo.