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14:12h. lunes, 12 de abril de 2021

Ya se hizo con las privatizaciones de empresas, con los gobiernos de  Felipe González y Aznar

Globos sonda, falsa deuda de la Seguridad Social y más recortes y privatizaciones - COESPE, COORDINADORA ESTATAL POR LA DEFENSA DEL SISTEMA PÚBLICO DE PENSIONES

 

FRASE COESPE

Globos sonda, falsa deuda de la Seguridad Social y más recortes y privatizaciones - COESPE, COORDINADORA ESTATAL POR LA DEFENSA DEL SISTEMA PÚBLICO DE PENSIONES

 

Ya se hizo con las privatizaciones de empresas, con los gobiernos de  Felipe González y Aznar, primero se lanza una campaña sobre las supuestas  pérdidas de un sector, posteriormente se propone la privatización como  solución y al final llegan a manos de grandes multinacionales, financieras y/o  amiguetes empresas que son perfectamente rentables, pero con una gestión  maliciosa y fraudulentamente culpable se les pone en tal situación que  pueden ser vendidas a terceros a precio de saldo. Con las pensiones es la  misma táctica. 

Las últimas declaraciones de los ministros más neoliberales del  gobierno, en particular del señor Escriva, sustentadas en las famosas  recomendaciones del Pacto de Toledo, pretenden ir dando pasos, cada vez  más acelerados, para ir sustituyendo el actual sistema de reparto por un  sistema de capitalización, a través de los llamados fondos de pensiones privados de empresa, gestionados por la banca y las compañías asegurados y  financieras.  

El Pacto de Toledo sustenta dicho ataque premeditado al sistema  público de pensiones en la Recomendación 16, que pretende impulsar los  llamados sistemas complementarios. Con un mercado de trabajo precarizado,  con un sistema productivo sustentado en los salarios bajos, con un avance  tecnológico que reduce la necesidad de mano de obra, intentar sustentar la  cobertura de pensiones sólo en cotizaciones sociales es tanto como ir dejando  sin base al mismo.  

Hasta ahora el Art. 109.2 de la Ley General de la Seguridad Social,  que la Recomendación 1 del Pacto de Toledo pretende modificar, obliga,  aun, al estado a cubrir los posibles déficits de cotizaciones, para garantizar el  cumplimiento de los Arts. 41 y 50 de la Constitución, en el sentido de  sostener un sistema de pensiones suficientes y dignas, siendo un dique de  contención a los intentos de dejar sin recursos al sistema de reparto y  solidaridad de las pensiones. Ello se articulaba, por un lado, financiando en  su totalidad las prestaciones no contributivas con aportaciones del Estado  al Presupuesto de la Seguridad Social, y por otro lado, las prestaciones  contributivas, básicamente venían siendo financiadas por cotizaciones, y,  además, en caso necesario, por ejemplo, insuficiencia de cotizaciones, por  dichas aportaciones estatales. 

Pues es precisamente la línea de flotación de ese sistema la que se ha  subvertido de manera fraudulenta con gastos impropios que imputan a la  Seguridad Social, creando la imagen de falso déficit, intentando aplicar  reformas que implicaran el desmantelamiento de seguir aplicando dichas políticas del Sistema Publico de Pensiones, solidario, intergeneracional e  interterritorial.  

Desde ya hace tiempo dicho Art. 109.2 de la SS, se ha venido  incumpliendo premeditadamente. Cuando había superávit de cotizaciones,  éstas se utilizaban para financiar las no contributivas, y cuando las  cotizaciones empezaron a ser insuficientes en vez de aportaciones el Ministerio  de Hacienda hacia préstamos a la Seguridad Social por la diferencia. ¿Qué  ocasionaba esa actuación fraudulenta de los gobiernos de turno?, pues muy  sencillo, que cuando había superávit en la Seguridad Social, el Ministerio de  Hacienda se ahorraba el gasto de toda su política social que gestiona la  Seguridad Social, y cuando había déficit, como ha ocurrido a partir de la crisis  de 2008 y de las distintas reformas laborales, básicamente, el importe de  los préstamos es solo por el importe llamado “déficit”, no es por el importe  total de las prestaciones no contributivas. El efecto más importante de ello es  que en el Presupuesto del Estado, gestionado por Hacienda, la financiación no  figura como un gasto del Ministerio de Hacienda, sino como un préstamo que  hizo a la Seguridad Social. Es decir, que el Presupuesto del Estado al no  registrar ese gasto disminuye el déficit real del Estado, y paralelamente, ese  supuesto déficit se traslada a la Seguridad Social, que debe recogerlo en su  pasivo. 

El propio Tribunal de Cuentas ha planteando la necesidad de  anular esa falsa deuda, pero la mayoría del arco parlamentario ha hecho caso  omiso a esa propuesta. Ello además provoca que cuando las cuentas públicas españolas llegan a la Unión Europea aparece ese falso déficit que les permite  plantear sistemáticamente más y más recortes.  

En ese camino coinciden el capital financiero, la banca y grandes  aseguradoras y lejos de plantear un sistema más progresivo y equitativo de  fiscalidad, plantean nuevos impuestos para que sean los y las trabajadores,  con mayor merma en su salario, quienes financien aun más sus pensiones,  tanto con mas carga fiscal como con aportaciones a los planes privados,  falsamente llamados complementarios, porque el objetivo final es que en la  práctica sean sustitutivos del modelo de pensiones actual. 

Por ello desde COESPE seguiremos rechazando las recomendaciones del Pacto  de Toledo que resultan lesivas para los intereses de las y los trabajadores y  pensionistas de hoy y del futuro. 

Y planteamos la necesidad de una AUDITORIA PUBLICA DE LA SEGURIDAD  SOCIAL, que determine el saqueo al que ha sido sometido el Sistema Público de Pensiones. 

¨Gobierne quien gobierne las pensiones se defienden¨

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MANCHETA 9