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19:05h. Sábado, 17 de agosto de 2019

Por una sociedad justa y solidaria donde quepamos todas y todos con dignidad. Manifiesto a la opinión pública de Canarias

 

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POR UNA SOCIEDAD JUSTA Y SOLIDARIA DONDE QUEPAMOS TODAS Y TODOS CON DIGNIDAD

 

MANIFIESTO A LA OPINIÓN  PÚBLICA DE CANARIAS

 

Desde 1993, a raíz de la moción de censura que Manuel Hermoso y José Carlos Mauricio perpetraron contra el entonces presidente del Ejecutivo autonómico, el socialista Jerónimo Saavedra, Coalición Canaria gobierna ininterrumpidamente en el Archipiélago. Durante 26 años la mayoría de las canarias y los canarios hemos sufrido el paulatino deterioro de nuestras condiciones de vida. Las políticas de los distintos gobiernos de CC han profundizado el foso de desigualdad social heredado de la dictadura franquista. Estos 26 años de dominio oligárquico han dado lugar a una comunidad con mayorías sociales cada vez más empobrecidas, junto al consiguiente enriquecimiento de los componentes de la élite económica y política.

CORRUPCIÓN POLÍTICO-EMPRESARIAL.- La corrupción político-empresarial ha sido la tónica estos años: el pelotazo de Las Teresitas, los fraudes en los planes generales de ordenación urbana –frenados algunos gracias a la oposición de plataformas vecinales–, los casos Arona, Atlante, Eólico, El Trompo, Faycán, Carreteras, Mamotreto, Unión, Fórum Filatélico, García Cabrera, Siliuto, Areneras de Güímar, Grúas, por el que está imputado el actual presidente de Canarias y candidato al cargo, Fernando Clavijo… y muchos más que harían casi interminable la lista, son algunos ejemplos del infame maridaje entre la casta política gobernante y los detentadores del poder económico, empresarios que han acumulado ingentes beneficios bajo el paraguas de unas corporaciones institucionales dependientes de los intereses de los políticos que las gobiernan y de sus patrones económicos que las utilizan en su provecho.

RETRATO DE UNA SOCIEDAD EN RUINAS.- En la otra cara de la sociedad, aumentan cada vez más los trabajadores precarios, mal pagados y obligados a hacer horas extras que no cobran; los falsos autónomos explotados hasta la saciedad, los jubilados que ven disminuir su poder adquisitivo año tras año, los miles de jóvenes sin futuro, los parados que pierden la esperanza de encontrar empleo, las familias que subsisten gracias a la beneficencia, las personas sin techo o los indigentes que buscan comida en los contenedores de basura. Los pequeños y medianos empresarios, los profesionales, funcionarios, técnicos y trabajadores estables, que ven también cómo se deterioran sus condiciones de vida y trabajo.

Por su parte, la minoría dominante, la banca, los propietarios de los medios de  producción y sus gestores, así como las élites gobernantes, aumentan su poder y su riqueza, a costa del empobrecimiento de la mayoría social.

A finales del año pasado la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en España publicó  un informe, según el cual la tasa de exclusión social y pobreza en Canarias es del 40,2%, solo por detrás de Extremadura. En concreto más de 840 mil personas residentes en las Islas, se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social. El dato de pobreza efectiva también es alarmante, el 30,5% de la población, lo que supone casi 10 puntos porcentuales por encima de la media nacional. Además, el 19,2% de Los habitantes menores de 60 años, unas 320 mil personas, vive en hogares con carencias de empleo. Entre los datos más llamativos del informe destaca que el Archipiélago es la comunidad  con mayor tasa de personas en condiciones de Privación Material Severa; es decir, que no pueden hacer frente al menos a cuatro de los nueve conceptos de consumo básico definidos en Europa. En este aspecto, la tasa se sitúa en el 13,6%, la más alta de todas las comunidades autónomas, “dos veces  y media más elevada que la media nacional –dice el informe– y responde a un proceso de crecimiento que, con pequeñas interrupciones, se ha mantenido desde el año 2010”.

En cuanto a las pensiones sólo un dato: En los 26 años que CC lleva gobernando en el Archipiélago no ha querido o no ha sabido sacar de la pobreza a más del 40% de los alrededor de 300 mil pensionistas de Canarias que hoy mismo, incluso con las mínimas mejoras que han logrado conquistar con las luchas de estos últimos años, están recibiendo menos de 8.200 euros anuales, cifra que delimita el umbral de la pobreza en España.

Este es un breve balance de casi tres décadas de gobierno de Coalición Canaria.  Por no exceder los límites de este escrito no nos extendemos sobre otros datos significativos de los destructores efectos sociales de un sistema económico depredador, como es el paro estructural, el más elevado de España, que desde hace años oscila en una horquilla de entre el 20% y el 21% de la población activa.

YA ESTÁ BIEN.- Ha llegado la hora de poner fin a esta situación injusta. Durante 26 años hemos dejado nuestras vidas y el desarrollo de nuestro bienestar en manos de unos políticos que decían representarnos, pero que nos han engañado. No nos representan ni nunca nos han representado, sólo se representan y se deben a sí mismos, a sus intereses y a los intereses de quienes les pagan y les mantienen en el poder.

Hay que revertir las desigualdades y recortes sociales que nos han impuesto   con el pretexto de la crisis de la que ellos mismos son responsables. Hay que hacer posible una sociedad donde el acceso a la vivienda, a la educación, a la sanidad, a la atención a las personas dependientes, a una renta básica y a un transporte público asequible sean derechos garantizados. Exigimos que no haya personas que no puedan pagar sus tratamientos médicos por culpa de unos salarios y unas pensiones míseras, y por los criminales copagos sanitarios.

Queremos una sociedad solidaria, donde los poderes públicos hagan frente a la  pobreza, el desempleo y la exclusión social, pongan remedio a la malnutrición infantil e impidan los desahucios, apostando por la economía social y la creación de empleo sostenible.

Queremos unas instituciones cuya contratación pública respete criterios ambientales y de justicia social, hay que derogar la Ley del Suelo y la Ley de las Islas verdes. Hay que imponer medidas urbanísticas que impidan la especulación del suelo.  Hay que fomentar políticas energéticas ecológicamente sostenibles, con un control democrático del agua y de la energía y donde a nadie se le corte la luz por imposibilidad de pagarla.

Hay que impulsar medidas fiscales que hagan aportar más a quienes más tienen y acabar con los beneficios fiscales de las grandes empresas, derogar la fraudulenta Reserva de Inversiones de Canarias (RIC), que de ninguna manera está sirviendo para los fines que formalmente se le atribuyen. Hay que establecer un contrato ético entre la ciudadanía y sus representantes, que rompa la connivencia mafiosa entre política y dinero, con mecanismos efectivos de control de la labor de los responsables públicos.

ROMPER LA INERCIA ELECTORAL.- No será fácil romper la inercia electoral de casi 30 años. CC se ha mantenido en el poder durante todo este tiempo no sólo por el apoyo de los poderes económicos y mediáticos del régimen, sino también por su habilidad para tejer un entramado social de redes clientelares, votos cautivos que debemos recuperar para los verdaderos intereses populares. Debemos tomar conciencia de que, como dice la reiteradamente incumplida Constitución española, “la soberanía reside en el pueblo”, recuperemos desde el pueblo y por el pueblo la soberanía que nos han robado, rescatemos la democracia de los poderes económicos y políticos que la tienen secuestrada. Recuperemos nuestra tierra, la capacidad de decisión sobre nuestras vidas, nuestros derechos sociales y políticos, nuestra dignidad como ciudadanos y ciudadanas libres e iguales.

Y para ello hay que empezar expulsando democráticamente a CC del poder. Por primera vez en muchos años parece posible. Hay que impedir la vergüenza de que un presunto delincuente, un émulo de Miguel Zerolo, siga gobernando en Canarias. No hay que apoyar este bochorno,  por moral política y por decencia, no importa de qué tendencia se sea, de izquierdas o de derechas, hay que sacar del poder al partido de la corrupción institucionalizada. El PSOE, que le ha servido de muleta en dos ocasiones debe aprender de la experiencia histórica: La primera traición que sufrió fue la moción de censura a Saavedra en 1993, la segunda, mucho más reciente, fue cuando Fernando Clavijo lo echó del Gobierno por pretender acabar con las prácticas corruptas en los conciertos sanitarios con las clínicas privadas. Que lo recuerde: Ni con Ciudadanos ni con Coalición Canaria, no puede volver a ser cómplice del expolio y el saqueo de los intereses públicos que ha tenido lugar en las casi tres décadas de poder oligárquico.

 

Canarias, mayo de 2019

canarias manifiesto

 

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