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06:39h. sábado, 15 de agosto de 2020

La chistera de dónde tiene que salir en Canarias el empleo, la justicia económica y el aporte a la sostenibilidad del Planeta - por Chema Tante

 

FRASE TANTE CHISTERA

La chistera de dónde tiene que salir en Canarias el empleo, la justicia económica y el aporte a la sostenibilidad del Planeta - por Chema Tante *

Fue una respuesta a mi cuestionamiento de que se concedan subvenciones y exenciones al turismo y a los combustibles fósiles. Me dijeron, con tan poca cortesía como consistencia práctica: " Y esas actividades productivas y no contaminantes que se necesitarían, para dar empleo a más de 200.000 personas que trabajan en el sector turístico, las sacamos de una chistera antes de final de año".

Mucho cuidado con esto, que tiene mucha sustancia, porque refleja con exactitud la ausencia de responsabilidad estratégica que impregna las políticas económicas que adoptan los gobiernos del estado español y, muy especialmente, el gobierno de Canarias. Como hay que proteger el empleo, no importa que se mantenga y se intente potenciar un turismo masivo altamente contaminante, pero que, además, no ha hecho posible que la población canaria tenga empleo digno y justicia económica. Todo lo contrario.  Antes de la pandemia, Canarias ya ostentaba los peores registros del estado y de la Unión Europea en paro, en miseria, en desamparo a la gente dependiente.

Mientras en Canarias la mayoría de las personas no podían encontrar un empleo de calidad, con terribles niveles los niveles de pobreza severa, las islas recibían 16 millones de turistas, atendidos con productos importados, alumbrados con energía generada quemando combustibles fósiles de los que no se dispone en el archipiélago. Eso significa 32 millones de trayectos aéreos de largo y muy contaminante recorrido, el transporte de centenares de miles de toneladas de mercancías y de petróleo, el derroche en piscinas, riego de jardines, evacuación de excrementos e higiene corporal, de ingentes cantidades de un agua escasa. Con una inexistente rentabilidad social para el pueblo canario. Hablan de 200.000 empleos, pero ocultan que se trata, en su mayoría, de empleos de miseria, con abusos en salario y en condiciones laborales. Y en ese camino, destrozando territorio, cultura, identidad...

Y ese panorama de esperpento es el que están intentando recuperar. Y magnificar, porque pretenden seguir construyendo hoteles. SE tiene que subir el pueblo canario a las grúas para impedir que sigan sepultando las playas en cemento. Y demandan, no solamente dedicar a ello los recursos de la reconstrucción, sino también dilapidar dinero público en subvenciones directas y en exención de tasas y tributos.

Con unas previsiones muy negativas.

En el orden sanitario, porque, mientras no se disponga y se administre universalmente la vacuna, la venida de turismo de masas probablemente desencadenará un rebrote de la pandemia. Los controles en el ingreso ya se ha demostrado que son imposibles. Y las medidas de seguridad, aunque se respetaran por la mayoría del turismo, nadie puede negar que eso será imposible en su totalidad. Y al virus maldito le bastan unos contagios iniciales para desatar una nueva ola de muertes y sufrimientos. 

Pero en el orden económico, también es previsible que la recuperación del negocio será muy lenta. Tan lenta, que no levantará cabeza a medio plazo. Desde luego no antes de fin de año. Porque en principio, los fundados temores de muchas personas las desanimará, y, probablemente, cuando se empiece a saber la realidad de que el virus sigue haciendo estragos en las islas, la afluencia descienda todavía más y se acerque a cero. No hay manera de conseguir que vengan a Canarias las enormes cantidades de turistas que necesita el turismo masivo para, primero, dejar beneficio a las empresas y, después, mantener algo de empleo. De trabajo de calidad, ni hablemos.

En estas circunstancias, no es cuestión de chisteras ni de ironías poco afortunadas, sino de que todos los recursos de que se pueda disponer, incluso subiendo impuestos a empresas y fortunas, aunque Román diga "que no toca", todos esos fondos, se dediquen a la auténtica reconstrucción que Canarias necesita.

Un turismo selectivo, con reducida oferta a precios altos. Como decía Isidoro Sánchez, venir a Canarias es un lujo, que el que lo quiera que lo page. A su justo precio, sin ofertas ni muletas públicas.

Resurrección del sector primario e implantación de renovables, para conseguir las soberanías alimentaria y energética, posibles y muy rentables económica y socialmente y, sobre todo, muy beneficiosas para la sostenibilidad del Planeta.

Impulso de agroindustria y de otras industrias ligeras, pero rentables y no contaminantes. Farma y cosmética con primeras materias naturales, conocimiento. Con recuperación del talento canario emigrado.

No es un capricho. Es que la pandemia ha ofrecido una oportunidad histórica que no se repetirá. Y que todo inidca que si no se hace ahora, el desastre será inevitable.

No se trata de una chistera, se trata de utilizar la cabeza, con realismo y pensando en la gente de Canarias y en el Planeta en que vivimos.

Lo escribe y lo sostiene Chema Tante

CHEMA TANTE

mancheta 23