Buscar
06:45h. lunes, 10 de agosto de 2020

 Acaso desequilibrio constitucional  - por Nicolás Guerra Aguiar

 

FRASE GUERRA

 Acaso desequilibrio constitucional  - por Nicolás Guerra Aguiar *

Antes de ser constitucionalmente legitimado como rey de España, Juan Carlos de Borbón ya ejercía como tal. La Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1947 y la de 22 de julio (1969) lo habían hecho heredero de título y privilegios emanados de un sistema ilegítimo en cuanto que la dictadura franquista se había impuesto por la fuerza de las armas. (Poco importó a EE UU. Mucho menos a la democrática Europa.) 

JUAN CARLOS FRANCO

   Casi sin proponérselo (o tal vez sí: la prepotencia es ignorancia) España retrocedió a la blanco aguinagallamada “teoría descendente” (Blanco Aguinaga) esgrimida ya desde el siglo V (san Agustín) e incluso el XIII (santo Tomás): el ser humano nace en una concreta situación social, Dios lo ha establecido así. Por tanto, ir contra el rey es rebelión contra la decisión divina. (Nadie, dentro de la Iglesia, levantó la voz mientras se marginaba la voluntad popular aquel 22 de noviembre, 1975. Muy al contrario: tras su inmediata proclamación ante los procuradores franquistas el elegido posa y tiene a su derecha a un altísimo cargo eclesial revestido con capa morada y solideo cardenalicio.)  

 

juan carlos jura

constitución 78  Así, las primeras palabras escritas del texto constitucional aprobado en  1978 son del propio Borbón: “Don Juan Carlos I, rey de España, a todos los […] sabed que [...]”. Por tanto, como rey -no “provisional” hasta la aprobación de la Constitución, sino implantado con anterioridad por decisión personal de Franco- comunica a los españoles cuál será la forma política: “La Monarquía parlamentaria” (artículo 1.3. del Título preliminar). 

  Y tal fórmula -pasajera, transitoria y eventual según algunas fuerzas políticas- fue  aceptada durante un período de tiempo como el posicionamiento más prudente y juicioso pues -justificaban- toda la estructura del Estado permanecía en manos de los herederos franquistas, desde las jefaturas administrativas hasta las más altas instancias del Poder (político, económico, religioso, policial y militar).

fragamartín villa utrera molina.

tanque 23 f  El 23–F vino como anillo al dedo: corroboró el pacto de silencio y sosiego de quienes habían defendido moderación y continencia verbal pues, a fin de cuentas, decían, algo había cambiado... aunque todo siguiera igual por el momento. (Por cierto: algún día la Central de Inteligencia Americana -CÍA- desclasificará decenas de miles de documentos relacionados con la Transición. ¡Cuántos libros laudatorios desaparecerán sobre la marcha!)

JUAN CARLOS URDANGARIN CRISTINA   Pero hete aquí que la cosa se fue alargando, alargando… Y pasamos el ecuador de 2020 con sepulcrales silencios o tímidos soplos sobre la eternamente supuesta corrupción del anterior jefe del Estado y su hipotética burla, ejemplo de cinismo y tomadura de pelo manifestados sobre todo durante el mensaje dirigido al pueblo español para pregonar que la ley es igual para todos, “pero existen unos deberes inexcusables de responsabilidad para quienes tienen responsabilidades públicas”, añadió. (Y no erró el señor Borbón cuando la noche del 24 de diciembre -2011- le envió el mensaje a su yerno, el señor Urdangarín: la “democrática” Constitución Española se aplica a los mortales…  según su escala de valores.) 

   Por tanto, el mismo texto de carácter jurídico-político tiene sus limitaciones: “La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidades” (56.3.). Así, sospechosos comportamientos relacionados con tráfico de influencias y posteriores beneficios económicos, paraísos fiscales, ahorrillos... serán, in aeternum, eso: dudas, recelos, atisbos, barruntos, conjeturas, corazonadas, presentimientos, presunciones, suposiciones, vislumbres, cálculos, desconfianzas, escamas, suspicacias, mosqueos… (Un amplísimo campo léxico, pues, relacionado con  ‘juicio que se forma de algo por indicios u observaciones’ y cuyo estadio siguiente no serviría, en este caso, para llevar a los tribunales al supuesto beneficiado: la democrática Constitución lo impide.)

   Ante tales hechos sospechosos (contundentes presunciones) los partidos políticos de compromiso, como tales, guardan silencio de cementerio por más que desde las alturas enhiestos cipreses enrojezcan de vergüenza ajena. Porque el mutismo, si no traduce consentimiento, al menos se acerca a “meter el sueño azul bajo las sábanas, / hacer la vista gorda a lo que pasa, / guardar la sed de estrellas bajo llave”. Y eso, desde la decencia ética, ya lo había adelantado Agustín Millares: “Te digo y te repito que no vale”.

NO VALE

CONSTITUCIÓN REPÚBLICA FRAGMENTOS   Hoy, biznietos y tataranietos de la Constitución de 1931 han dejado de releer el artículo 1º del Título preliminar (“España es una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y de Justicia”), tan rigurosamente distinto al correspondiente 1.3. de la actual: esta impuso la monarquía parlamentaria. (Descendientes, por cierto, no solo de quienes formaron el Frente Popular en 1936. Porque tal consideración como “República democrática” fue mantenida por la derecha de Lerroux durante su bienio de Gobierno -1933 / 1935 - con el apoyo de la Confederación Española de Derechas Autónomas, CEDA, derecha católica heredera política de Acción Popular: la propiedad, la religión y la familia deben ser protegidas.) 

   Pues bien: un día dice el Gobierno psocialista que corresponde a la Casa Real tomar la decisión para que el señor Borbón, padre, abandone su chabola en Zarzuela, ya no apropiada. Después, el emérito “está dispuesto a dejar Zarzuela”… y pone la mirada en el extranjero. Lo cual, así de repente, me perpleja, vive Dios: ¿acaso exige residir fuera de España a cambio de desocupar la residencia oficial y evitar quebrantos y desequilibrios a su hijo?

JUAN CARLOS FELIPE LA ZARZUELA

   ¿Y por qué el Gobierno izquiernárquico, para fortalecer la institución, no habilita el palacio de El Pardo como residencia del exrey? Es patrimonio del Estado, y como “L’État c’est moi” (que dijo un Borbón)... Y si no, el Palacio Real con sus tres mil y tantas habitaciones… A fin de cuentas fue construido por un pariente, Felipe V, quizás con premonitoria idea. (¿Y si el Gobierno forzara para que desaparezca el título de “rey emérito”?)

ALFONSO XIII FELIPE V palacio real

   El señor Borbón jamás pisará los pasillos de un juzgado. Más: ni tan siquiera será procesado. Seguirá haciendo lo que le han permitido desde su arribada al poder, es decir, lo que le venga en gana. Morirá como emérito y se celebrarán funerales de Estado con el Gobierno al completo en primera fila. (Asistiría, incluso, hasta el Gobierno actual.) 

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Nicolás Guerra Aguiar

nicolás guerra reseña

mancheta neoliberalismo