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02:49h. lunes, 18 de octubre de 2021

establecer acuerdos para defender una izquierda autónoma de bancos, oligopolios y de la casta de Bruselas

 Ausencia de debate en la izquierda oficialista. Oficialización de las corrientes de opinión. Reflexión sobre alternativas - por Carlos Martínez

 

FRASE MARTÍNEZ IZQUIERDA

 Ausencia de debate en la izquierda oficialista. Oficialización de las corrientes de opinión - por Carlos Martínez, politólogo, secretario general del Partido Socialista (PSLF) y miembro del Comité Científico de Attac

La izquierda oficialista vive un proceso de descomposición como tal izquierda y esto le lleva a suprimir cualquier intento serio de oposición y/o debate en aras de dedicarse tan solo a sostener la política gubernamental. Esto se deja notar de forma muy especial en el PSOE, pero Podemos, el PCE y el conjunto de UP no quedan al margen de esta tendencia.

Siendo que las decisiones gubernamentales están total y absolutamente mediatizadas por la ideología neoliberal de la burocracia de Bruselas, la mayoría derechista y ultra liberal en todos y cada uno de los escalones de la Unión Europea y los compromisos con sectores patronales e industriales, los bancos y el oligopolio eléctrico que no solo ponen obstáculos a su control, sino que mandan en los altos aparatos del estado y son muy influyentes en cualquier decisión de la dirección y ministros del PSOE debido a cuestiones de deuda, financiación, presencia en consejos de administración y la penetración ideológica neoliberal. Aunque sea por motivos posibilistas lo mismo ocurre en las cúpulas de toda la izquierda oficialista, de forma repito, muy especial en el PSOE (Escisión Felipe González), sumando en este caso la sumisión a la Corona, a la familia real y al sistema digamos oscuro del tinglado. Todo este cúmulo de situaciones provoca que personas honradamente de izquierdas se vean obligadas a tragar con decisiones que no entienden, ni comparten, ni hacen suyas. 

Compañeras y compañeros que han estado luchando contra todo lo que ahora se hace y que el PP ya defendió se cogen como tabla de salvación a cuatro medidas simbólicas, por ejemplo la ya anunciada subida del salario mínimo, a pesar de que ya se la han merendado las eléctricas con sus recibos y no servirán de nada efectivo las pírricas subidas anunciadas, pero sus jefes y jefas sacarán pecho. 

También suele ser una tabla de salvación, aquello de que viene la derecha. Que el PP y VOX son peores y lo son sin duda, pero las políticas gubernamentales son simplemente liberales y de sumisión al mercado además de una obediencia perruna a la casta bruselense, a la que por cierto los gobiernos de Francia, Alemania y otros no se someten nunca a pie juntillas. Es más Alemania impone a los demás lo que ellos no practican.

La respuesta en el seno de los oficialismos solo tiene dos caminos, la aceptación de la situación y el consuelo de “negociar “a cambio de poder establecer algún matiz, enmienda congresual o puestecillo en algún aparato. En el caso de Izquierda Socialista, seguir con la corriente aun a cambio de someterla totalmente a las iniciativas de Ferraz y negar su propia esencia. Izquierda Socialista no nació tan solo en sectores de profesores y eruditos del partido, ya nunca se habla de sus orígenes en el Centro Obrero de Vallecas en el camino Valderribas, donde se juntaban militantes obreros con Pablo Castellano, Gomez Llorente en ocasiones y sindicalistas de UGT, así como personas llegadas del exilio, algunos de los cuales fueron expulsados del PSOE por sus posiciones de socialistas de clase y de izquierda. Tanto es así que cuando ha surgido alguna disidencia pero dentro de los cauces orgánicos como ha ocurrido en las recientes primarias de Andalucía un sector de Izquierda Socialista ni siquiera ha estado. De hecho han apoyado al aparato. 

Hay un segundo camino y es el de que ante la frustración y la depresión que generan los pro-gubernamentales y profesionales del aparato: el irse a casa. Abandonar como acto de rebeldía o de hartazgo ante una izquierda tornada en liberal o simplemente oficialista sin más en un gobierno en el que las decisiones más importantes las imponen personas sin militancia ni activismo, sin ideas socialistas, como no sean monárquicas y neoliberales o bien pura y simplemente profesionales, funcionariales dentro de la razón de estado.

Ante esto y la sangría que todos los partidos y movimientos de la izquierda oficial y el socioliberalismo sufren, lo único que podemos reflexionar es acerca de que, primero que no se abandone el campo y se reflexionen diversas alternativas. 

Segundo, buscar si lo entendemos como posible y coherente buscar unas posiciones mínimas que nos unan y nos permitan trabajar juntas y juntos a personas del socialismo de izquierdas y de otras familias de la izquierda, desde la independencia de clase. 

Podemos establecer acuerdos para defender una izquierda autónoma de bancos, oligopolios y de la casta de Bruselas. Luchando por la recuperación del feminismo político capaz de agrupar las reivindicaciones del movimiento feminista, defender las pensiones públicas y oponernos a las componendas que son la antesala de la privatización del sistema público de pensiones. Defender lo público, el empleo público y por tanto denunciar el “Icetazo” y agrupar a perjudicadas y perjudicados. 

Luchar contra el alza de los precios generalizada que el oligopolio eléctrico y las subidas de los combustibles generan y para ello exigir de los sindicatos y a nosotras mismas la lucha por el alza de salarios, pensiones y subsidios. 

Seguir exigiendo la depuración de responsabilidades de la familia real y ser, estar, por la Republica, pero no desde el folklore o el historicismo, sino desde una posición eficiente al objeto de conseguir el cambio de régimen logrando que de una vez en el estado español haya democracia y libertad. 

Pienso que la construcción del ecosocialismo como modelo alternativo de sociedad y defensa del planeta y trabajo practico contra el cambio climático es algo muy atractivo para muchas personas que deseen mover algo ilusionante. 

No se trata de crear nada ficticio, entendiendo además que cualquier construcción política –necesaria en mi opinión- pasa por la acción y sobre todo el impulso de las movilizaciones. En este acaso accionar aliados a los sectores como pensionistas, mujeres, trabajadoras y trabajadores en lucha por sus puestos de trabajo o laborales de las administraciones opuestas al “icetazo”. Igualmente a la defensa de lo público, la sanidad y la educación. En resumen impedir que las políticas ocultas del gobierno y de las derechas españolas y europeas, se hagan realidad. Desde impedir que se vuelva a consagrar por ley la impunidad del franquismo a garantizar las pensiones, acabar con la brecha salarial y la violencia institucional contra las mujeres o lograr que pensiones y derechos sociales sean parte de una constitución junto a la democracia plena que pasa por la igualdad total de todas y todos sin ninguna excepción ante la ley y la elegilibilidad de todos los cargos sin privilegios medievales de cuna. La corrupción nos saquea, roba, hace subir los precios y fortalece la injusticia. Esto es un llamamiento abierto a no dejarnos llevar por la desilusión ni el imperio de los burócratas, profesionales, aparatistas, y neoliberales, con el objetivo de no trasladar la frustración a las clases populares y exigir se cumplan los programas electorales y que la mayoría parlamentaria articule políticas de defensa de los público o entonces sí que van a llegar el PP y VOX y la izquierda puede acabar siendo residual. El PP está creciendo en intención de voto a pesar de las sandeces de Casado y su posición cada día más franquista, no porque el personal se derechice, sino por los terribles precios de la luz, la subida de los precios de los alimentos, la congelación de salarios y pensiones, la situación sanitaria o la incertidumbre y a las personas nos gusta comer todos los días y el frente del rechazo puede ser más fuerte que los vacios discursos políticos basados en el puro y duro marketing.    

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Carlos Martínez

CARLOS MARTÍNEZ PSLF

 

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