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03:09h. miércoles, 25 de noviembre de 2020

¡No a nuestros 24.000 millones para fusionar La Caixa y Bankia! - por Antonio Aguado

 

FRASE AAS

 

¡No a nuestros 24.000 millones para fusionar La Caixa y Bankia! - por Antonio Aguado, coherente veterano militante socialista *

La Caixa absorbe a Bankia, banca privada más fuerte, más abusos para la gente - comenta Chema Tante

Bankia nació como consecuencia del dislate (corrupción incluida) que habían generado tantas cajas de ahorros con carácter provincial y en nuestro caso, Canarias insular, con políticos de todos los signos que para beneficio propio las manipulaban y mangoneaban. 

Cuando se produjo la crisis que les afectaba en su liquidez, mala gestión y sobre todo debido a tanta y gran corrupción que sus dirigentes practicaban, como con las célebres tarjetas black que se las repartían entre ellos, haciendo uso fraudulento de las mismas.

Eso produjo un gran escándalo, provocando ser todas disueltas y produciéndose la constitución de Bankia, pasando a ocupar la presidencia de esta nueva corporación bancaria Rodrigo Rato, quien al habérsele detectado fraudes cuando estaba al frente de la antigua Caja Madrid, junto a otras 63 personas, fue juzgado y en su caso le fue impuesta por el Tribunal Supremo, una pena firme el 3 de octubre de 2018 de 4 años y 6 meses. Para su cumplimiento ingresó en la cárcel de Soto del Real el 25 de ese mismo mes y año. 

Estamos siendo extorsionados por la banca privada y nos hace falta disponer de un banco del Estado. La oportunidad para lograrlo puede desvanecerse si se lleva a efecto la referida fusión entre Caixa Bank y Bankia. 

En la operación de rescate de las antiguas cajas de ahorro y constitución de Bankia, tuvimos que pagar 24.000 millones de euros. Al principio se nos dijo que no iba a costarnos nada y después al invertir el Estado todo ese dinero, ya los argumentos que nos daban es que se recuperaría todo lo invertido, pero lo cierto, es que al día de la fecha, la recuperación ha sido de tan sólo 3.500 millones de euros.

Hasta ahora el Estado que somos todos, tenia una amplia participación mayoritaria en Bankia del 60%, lo que posibilitaba perfectamente su nacionalización y conversión en banco del Estado. Pero ahora, con esta fusión nos quedaremos solo en el 14%, o sea, que prácticamente no vamos a contar para nada, pero si indirectamente estaremos contribuyendo en la  subida de dividendos de los accionistas, directores y altos cargos ejecutivos que se suelen poner grandes sueldos y repartir entre ellos cantidades de dinero desorbitadas.

Habría que hacer un seguimiento y comprobar si efectivamente con esta operación de fusión entre estas dos entidades bancarias, nos devuelven íntegramente el dinero que empleamos tanto en el saneamiento y disolución de las antiguas cajas de ahorros, como en la creación de Bankia.

Es de esperar que eso se lleve a efecto. Pero mucho más importante sería, quitarnos de encima el yugo de las entidades bancarias privadas que, tanto nos extorsionan y podamos contar a través de Bankia, con el banco del Estado que deseamos y necesitamos.

Si no se hace así y se pierde esta gran oportunidad, es de esperar que el gobierno no se siga autocalificando y arrogando ser de izquierda y progresista. Para ser merecedores de esa denominación tendrían que dar ejemplos concretos, hechos y demostraciones que en ese sentido les acredite.

Si tuvimos servicios esenciales nacionalizados como el energético, ¿por qué no lo renacionalizamos?, ¿Cómo podemos seguir sin derogar la injusta ley laboral que aprovechan muchos empresarios para extorsionar a sus trabajadores y dejar el aumento del SMI (salario mínimo interprofesional) prácticamente sin valor?. Lo mismo que la ley mordaza y en la educación la llamada Wert en “honor” al nefasto ministro del PP que la impuso y tiene ese apellido. 

¿Por qué aprovechando lo que ha salido a relucir con la más que presunta corrupción del rey emérito, no saca a la opinión publica como varias veces se comprometió Pedro Sánchez la lista de grandes defraudadores?. 

El Pueblo Español está necesitado de creer en algo y de verdad, poder confiar en alguien. Si este gobierno fuera consciente y tuviera la suficiente sensibilidad, tomaría las medidas oportunas para revertir esas nefastas leyes e informar sobre la indeseable conducta de los potenciales defraudadores, sea quienes sean y esto les daría mucha más y necesaria credibilidad.

De no hacerlo así, seguirán sembrando desencantos y frustraciones y poniéndoselo cada vez más fácil a las reaccionaras organizaciones políticas de derecha extrema y extrema derecha. 

* La casa de mi tía agradece  la gentileza de Antonio Aguado Suárez

ANTONIO AGUADO RESEÑA

mancheta 24