Imprimir

Sigamos jugando a héroes sin causa - por Isidro Santana León

lacasademitia.opennemas.com | 26 de mayo de 2017

 

isidro santana leónNo es una cuestión de reconciliación por asuntos personales, para mí la soberanía nacional de Canarias está por delante de las trivialidades, celos, cainismo y el menosprecio o ninguneo que fomentan la división y la confusión entre los que puedan acercarse a tratar de hacer algo por Canarias.

Sigamos jugando a héroes sin causa - por Isidro Santana León *

No es una cuestión de reconciliación por asuntos personales, para mí la soberanía nacional de Canarias está por delante de las trivialidades, celos, cainismo y el menosprecio o ninguneo que fomentan la división y la confusión entre los que puedan acercarse a tratar de hacer algo por Canarias.

Hablo de ser pragmáticos, coherentes y convincentes, si verdaderamente se quiere avanzar para lograr los objetivos que tantos promulgan pero no ejercen.

Es de suponer que si todos perseguimos el mismo fin, la soberanía nacional de Canarias, no tiene por qué existir ningún obstáculo que lo impida. Lo peor que le puede ocurrir a un supuesto militante, es hacer juicios parciales por habladurías y no ocuparse de la parte esencial que es la cohesión y el compromiso diario e incesante por concienciar a nuestra gente con argumentos de rigor y no con folclorismos y ramplonerías.

La lógica para la búsqueda de la soberanía no es fomentar cada vez más grupos, sino buscar una estructura que aglutine a toda nuestra sociedad dentro de un proyecto común para poder combatir la lacra colonialista.

Mientras los grupos independentistas se tiran tierra a los ojos por tratar de llevar la hegemonía de su proyecto y su “organización”, los partidos sucursalistas españoles se unen, de forma pragmática y estructural, para mantener el estatus de subyugación en nuestra patria.

Para ganar hay que perder y, efectivamente, hay que perder el protagonismo y el mesianismo que nos ata a una situación de inacción perpetua: más de 30 años presentando propuestas y pactos por la unidad, que han logrado todo lo contrario de lo deseado, porque algunos llamados líderes no renuncian a su caduco profetismo.

Recuerdo que culpaban a Antonio Cubillo de ser el mal de la unión de Canarias… Cubillo ya no está físicamente entre nosotros ¿a quién culparemos ahora?, ¿al que destapa lo que nadie quiere oír?

A veces un hombre solo atrae y conciencia más que lo que hacen los grupos… ¿por qué se le aparta de la desinformada o manipulada militancia, como si él fuera el peligro de la libertad de Canarias y no son tan contundentes con el inclemente colonialismo? ¿Es que tienen miedo a dar la cara e impiden que otros digan lo que ellos no se atreven?

Algunos compatriotas y el que escribe, nos hemos visto en sui-géneris e incomprensibles situaciones, cuando hemos tenido la capacidad de articular un proyecto ilusionante que los Popes creían imposible, o no tenían ideas ni originalidad para llevarlo a cabo y, al no sentirse ellos protagonistas directos de la positividad y el logro que iba alcanzando –y finalmente alcanzó–, nos boicoteaban desde dentro y finalmente reventaron el proyecto para hacer otro parecido que no les funcionó: aquello fue como si se sintieran desautorizados y resentidos, ésta es sólo una de la experiencias vividas, por algo camino solo, pero siempre con la aguja marcando el norte.

No hay excusa para tanta atomización y fratricidio si lo que peligra es el bien y la dignificación general del pueblo canario y su derecho a la soberanía.

O ¿quizás imiten al colonialismo para entrar en su estructura y vivir parasitariamente de ella? Sabemos de los tantos elementos que del independentismo pasaron a las administraciones coloniales y ahí llevan decenas de años viviendo y medrando bajo las consignas del latente y cada vez más voraz colonialismo español. ¿Es a lo anterior a lo que se aspira, o a lograr una patria libre aunque te toque el puesto de barrendero, con toda la dignidad que conlleva el oficio? Es inadmisible que sin tener nada, ninguna herramienta eficaz para combatir a quien nos oprime, ya existan individuos que se creen los ministros y presidente de la hipotética futura república canaria.

No, compatriotas, así no vamos a ningún sitio y todo se reduce a lo de siempre: celebraciones épicas de nuestros ancestros, Día de la Bandera, Ruta de no sé qué, reverencias a los iconos catolicistas… ¿y qué pasa con la militancia activa, consciente, organizada y disciplinada dentro de ese ansiado proyecto común…?

No hay tiempo, el colonialismo lo devora todo y mientras se le pone una tirita al cáncer la supuración sigue a la vez manado por otros lados.

Sigamos jugando a héroes sin causa y dejemos la causa en manos del colonialismo español para que nos la administre.

* En La casa de mi tía por gentileza de Isidro Santana León

isidro santana león reserña

Puede ver este artículo en la siguitente dirección /articulo/firmas/sigamos-jugando-heroes-causa-isidro-santana-leon/20170526074946067862.html


© 2020 La casa de mi tía