Graves incidentes policiales en la pacífica manifestación del 20-O en Maspalomas: La violencia desmedida pone en peligro a miles de personas Reporta Javier Marrero
Abuso policial en la manifestación del 20-O en Gran Canaria
Reporta Javier Marrero
Lo que debía ser una jornada pacífica de reivindicación social se transformó en un caos absoluto el pasado 20 de octubre en Maspalomas, Gran Canaria. Miles de manifestantes que habían iniciado su marcha de manera tranquila desde el Expomelonera, recorriendo la turística zona sur de la isla, vivieron momentos de extrema tensión cuando la intervención policial se tornó violenta e indiscriminada.
A su llegada a la altura del Hotel Riu, en pleno corazón de la zona turística, la brutalidad policial hizo acto de presencia de manera repentina y sin previo aviso. Uno de los manifestantes, que se encontraba grabando la marcha con su teléfono móvil, fue agredido sin mediar palabra por agentes antidisturbios. El caos no se limitó a quienes participaban en la manifestación; varios turistas que observaban los hechos fueron también víctimas de esta violencia absurda. La situación se volvió crítica cuando la policía, por razones que aún no han sido explicadas, comenzó a emplear porras y a arrojar al suelo a manifestantes, creando una atmósfera de pánico generalizado.
La respuesta de los presentes no se hizo esperar. Un grupo de jóvenes, horrorizados ante la agresión, intentó dialogar con los agentes, exigiendo la liberación de la persona detenida. Otras personas, entre ellas residentes locales y turistas, apelaron a la calma de la policía, temiendo que la situación escalara aún más, dado que la multitud se encontraba junto a unas peligrosas escaleras que conducían a la avenida. Un descontrol en ese momento podría haber generado una tragedia de dimensiones catastróficas.
A pesar de los llamados a la calma, la violencia no cesó. Al menos media docena de manifestantes fueron brutalmente golpeados, y uno de ellos fue detenido en circunstancias aún confusas. La presencia de un abogado, que intentó interceder por los heridos y por la persona detenida, no fue suficiente para frenar el violento despliegue policial.
Mientras tanto, la manifestación siguió su curso y logró llegar al Faro de Maspalomas, donde, a pesar del clima de tensión, se leyó el manifiesto previsto. Entre las consignas que resonaron con fuerza, los manifestantes denunciaron la explotación turística y el impacto negativo sobre el medioambiente y la sociedad local. Gritos como “Hoteles ilegales en parajes naturales”, “Turista, tu caca la limpian explotadas”, y “El agua pa las papas” se mezclaban con llamados a la justicia social: “No es turismo, es colonialismo” y “Clavijo, escucha, el pueblo está en la lucha”.
La jornada, que comenzó como una muestra de resistencia pacífica, terminó siendo un recordatorio amargo de la violencia y la represión que aún enfrenta la ciudadanía en sus intentos por reclamar un futuro más justo y equitativo. La sociedad canaria, conmocionada, sigue esperando respuestas sobre lo ocurrido y demanda justicia ante lo que, a todas luces, parece un uso desproporcionado y sin justificación de la fuerza por parte de las autoridades.
La policía sacó sus porras y tiraron a varios manifestantes al suelo, crispando el ambiente.
Detuvieron a un manifestante y golpearon a mas de media docena.
Mientras el abogado se interesaba por el detenido y los heridos, la manifestación llegó al Faro de Maspalomas donde se leyó el manifiesto. Entre las consignas que se escucharon se oyó: Hoteles ilegales en parajes Naturales, Turista tu caca la limpian explotadas, Donde está el dinero del Turismo que no se ve, El agua pa las papas, No es turismo es colonialismo, Clavijo escucha el pueblo está en la lucha…