Canarias al límite: el Archipiélago se levanta el 18M contra un modelo que asfixia al pueblo - por Javier Marrero

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CANARIAS TIENE UN LÍMITE

Canarias al límite: el Archipiélago se levanta el 18M contra un modelo que asfixia al pueblo

Javier Marrero 

“Tamos buenos en Canarias, fleje jartaera ya”. 

Esta frase resume el sentir de un pueblo que ha dicho basta. El 18 de mayo, Canarias volverá a salir a la calle con una movilización que promete ser histórica.

Tras la contundente protesta del 20A, el archipiélago y su diáspora vuelven a alzar la voz bajo un lema claro: Canarias tiene un límite.

Ya no se trata únicamente de turismo, sino de un modelo económico depredador que prioriza el beneficio de unos pocos por encima de la vida digna de la mayoría. Un sistema que especula con el territorio, margina a la población local, agota los recursos naturales y encarece el coste de la vida. 

El mensaje de la calle es claro: no hay progreso posible si conlleva la destrucción del hogar.
Una tierra limitada frente al mito del crecimiento infinito

La ciudadanía canaria está harta. Lo demostró masivamente el 20 de abril y el 20 de octubre de 2024 y lo volverá a demostrar este 18 de mayo. 

Harta de que se le impongan proyectos faraónicos sin participación ni consenso. Harta de normativas regresivas y pactos institucionales que solo benefician al cemento, al hormigón y a las falsas soluciones verdes.

Proyectos como Chira-Soria, Cuna del Alma o el hotel de La Tejita son símbolos de una agresión continua contra el territorio. 

Bajo promesas de bienestar o modernidad, se ocultan intereses privados que expolian espacios naturales, elevan los precios de la vivienda y expulsan a la gente de sus barrios y pueblos.

Mientras tanto y desde el Cabildo de Gran Canaria se pretende justificar la destrucción y entrega del barranco de Arguineguín a una multinacional eléctrica como si fuera una cuestión de seguridad energética. Desde el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria se proyecta una ciudad gris, sin árboles, pero con luces LED y chorros de aguas. Y desde la Presidencia del Gobierno de Canarias, Clavijo habla ahora de ecotasa, pero sin asumir el debate de fondo sobre el modelo turístico y territorial que está en juego.

Es una protesta con demandas claras y urgentes

El 18M no es solo una protesta: es una exigencia colectiva por una Canarias digna, sostenible y justa.

Estas son algunas de las reivindicaciones principales:

    1.    Cancelación y derribo de proyectos destructivos.
    2.    Moratoria hotelera y control del alquiler vacacional.
    3.    Ley de Residencia justa y respetuosa con el territorio.
    4.    Energías renovables sí, pero con soberanía y planificación democrática.
    5.    Protección real de los espacios naturales y una tasa turística efectiva.
    6.    Restauración ecológica y soberanía alimentaria y energética.
    7.    Fin de macroinfraestructuras innecesarias.
    8.    Defensa activa del patrimonio cultural y social canario.
    9.    Cese de vertidos contaminantes al mar.
    10.    Ley de restauración ambiental que repare el daño causado.

Junto a todo esto, en Gran Canaria tiene relevancia el drama de la vivienda.

Uno de los ejes más urgentes es la crisis habitacional. La situación en Gran Canaria exige medidas inmediatas:

    •    Declaración de la isla como zona tensionada.
    •    Bajada y regulación efectiva de los precios del alquiler.
    •    Contratos de alquiler indefinidos.
    •    Ampliación del parque público de vivienda con inmuebles vacíos y de la Sareb.
    •    Límite a los grandes tenedores y especuladores.
    •    Suspensión de desahucios y apoyo a la emancipación juvenil.
    •    Regulación estricta del alquiler vacacional.
    •    Prohibición de empresas de desokupación.
    •    Derogación de leyes que criminalizan la protesta como la Ley Mordaza.

Una lucha que no se detiene

Esta movilización no será la última. Porque si las instituciones no escuchan en las calles, lo oirán en cada acto, en cada evento, en cada escaparate turístico que quieran vender al mundo. La lucha no cesará hasta lograr un cambio de modelo que ponga la vida en el centro.

No es solo una protesta. Es una defensa de lo común. Es una lucha por el futuro.

Porque Canarias tiene un límite. Y lo estamos alcanzando.

CANARIAS TIENE UN LÍMITE
18M
JAVIER MARRERO

 

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