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jueves, 04 de junio de 2026 08:36h.

Canarias ya ha tocado techo, negar el límite es irresponsable - por Jacinto Ortega del Rosario

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Canarias ya ha tocado techo, negar el límite es irresponsable

Jacinto Ortega del Rosario

 

Las recientes declaraciones del Gobierno de Canarias reconociendo una "crisis reputacional" en el sector turístico son un tímido avance, pero se quedan cortas. Hablar de "mejorar el modelo" o de "aumentar la calidad" sin establecer límites claros a la carga turística es como intentar apagar un incendio con un cubo de agua. La realidad es clara: Canarias ya ha sobrepasado su capacidad de carga. Y cuanto más se tarde en reconocerlo, más irreversibles serán los daños.

Desde hace décadas, Canarias ha apostado casi exclusivamente por el turismo como motor económico. Hoy representa más del 35% del PIB del archipiélago y cerca del 40% del empleo. Sin embargo, esa dependencia ha generado una economía frágil, volátil y tremendamente desigual. A pesar del crecimiento constante de turistas —más de 16 millones en 2023— más del 35% de la población está en riesgo de pobreza o exclusión social. ¿De qué sirve batir récords turísticos si la riqueza no se distribuye y la calidad de vida de los residentes empeora.

El modelo de turismo masivo ha transformado el paisaje canario. Urbanización descontrolada, colapso del transporte, presión sobre acuíferos y vertidos en costas protegidas son algunos de los síntomas de un sistema que está colapsando. El paraíso natural que se vendía al visitante está muriendo por el éxito del propio modelo.

Además, la proliferación de viviendas vacacionales ha distorsionado el mercado de la vivienda. En islas como Lanzarote o Tenerife, los alquileres se han disparado, y muchos residentes no pueden acceder a una vivienda digna. La gentrificación y la pérdida de identidad barrial son ya una realidad cotidiana.

El Gobierno no escucha el clamor social.

El movimiento "Canarias tiene un límite", que movilizó a decenas de miles de personas el pasado 20 de abril, ha puesto sobre la mesa una verdad incómoda: la ciudadanía está cansada. Cansada de ser espectadora de un expolio. Cansada de ver cómo se anteponen los intereses de grandes cadenas hoteleras e inversores internacionales al bienestar común. La respuesta del Gobierno ha sido, en el mejor de los casos, evasiva. En lugar de aplicar una moratoria, regular la compra de viviendas por extranjeros o implementar una ecotasa, se insiste en "reorientar el modelo" sin tocar el volumen. Es como querer adelgazar sin dejar de comer.

Decir basta no es estar contra el turismo, es querer salvarlo.

Reclamar límites no es un ataque al turismo, sino una defensa de su viabilidad a largo plazo. Un modelo turístico descontrolado no solo arruina el territorio, sino que desgasta la percepción del destino, perjudica al residente y, eventualmente, al propio visitante. Nadie quiere vacacionar en una isla congestionada, con problemas de agua, basura y malestar social.

La alternativa existe: un turismo reducido, regulado, con mayor valor añadido, más respetuoso con el entorno y que conviva con otras formas de economía productiva. 

Para ello, es necesario valentía política, visión de futuro y, sobre todo, voluntad de poner los intereses de la ciudadanía por delante del cortoplacismo económico.

Son motivos suficientes para volver a las calles este próximo día 18 de Mayo. 

18M

Jacinto Ortega del Rosario

JACINTO ORTEGA DEL ROSARIO * Gracias a JACINTO ORTEGA DEL ROSARIO
 * Gracias a JACINTO ORTEGA DEL ROSARIO

 

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