Victoria de las inquilinas de Catalunya Rodeamos La Caixa: rematar la victoria contra el mayor rentista de Catalunya
Victoria de las inquilinas de Catalunya Rodeamos La Caixa: rematar la victoria contra el mayor rentista de Catalunya
PODER POPULAR
El pasado 26 de noviembre el Sindicato de Inquilinas exhibía una victoria inédita: 1.700 viviendas privadas de La Caixa pasaban a formar parte del parque público de viviendas de la Generalitat de forma permanente. Este hito se conseguía después de años de organización paciente y de meses de huelga de alquileres protagonizada por decenas de familias inquilinas de varios bloques que La Caixa pretendía vender al mejor postor. Los planes de La Caixa eran expulsar a las actuales residentes aprovechando que pasarían a ser pisos sin protección del mercado privado.
Sin embargo, después de 10 meses y 322.000 euros retenidos, la huelga continúa. 150 familias viven todavía con el miedo a ser expulsadas una vez les acabe el contrato actual, hacia finales de 2026. Son las residentes de la promoción de Porta Nord, en Hospitalet de Llobregat, el único bloque que ha quedado fuera de la compra de la Generalitat anunciada el mes pasado.
Es por eso que inquilinos de toda Catalunya se movilizaron en Barcelona en solidaridad con la lucha de estas familias, reiterando su voluntad de ir hasta el final con el enfrentamiento con el mayor tenedor privado del país. En una convocatoria ante las conocidas torres de La Caixa, en la Avenida Diagonal de Barcelona. El acto público consistió en una breve manifestación, un pasillo de honor a las huelguistas, parlamentarios y terminó rodeando el edificio con una cadena humana.
Los parlamentarios no solo expresaron su apoyo al bloque Porta Nord, sino que también aclamaron las victorias recientes y reivindicaron la huelga de alquileres “como herramienta de lucha útil y efectiva para defender la vivienda”. En este sentido, el sindicato hizo entrega de placas simbólicas para colgar en las fachadas de las promociones con el mensaje: "Esta vivienda es pública gracias a la lucha de la comunidad y del Sindicato de Inquilinas".
Asimismo dejaron clara la voluntad de extender la experiencia de la huelga de alquileres. Una experiencia que, dicen, "ha roto el relato que no se puede y ha evidenciado que los derechos no se esperan, sino que se conquistan ofreciéndoles". Enric Aragonès, portavoz del Sindicat de Llogateres (Sindicato de Inquilinas), ha recordado en este sentido que "muchas de las medidas que hoy son ley -como la regulación de los precios, el alargamiento de los contratos o la prohibición de comisiones abusivas- se han conquistado porque antes ha habido conflicto y movilización.
"La huelga de alquileres la estamos ganando, no porque La Caixa o el Gobierno hayan sido generosos, sino porque nos hemos organizado" afirmaba Lio, una inquilina en huelga que insistió en la necesidad de organizarse. "Una huelga de alquileres no aparece sola, se construye con años de asambleas, de red y de poner el cuerpo" recordó. Es por eso que las inquilinas animaron a organizarse en el sindicato para “plantar cara al rentismo y defender nuestra casa”.