Buscar
jueves, 04 de junio de 2026 09:53h.

Pedagógico gasto militar - por Victoriano Santana Sanjurjo

fr vs s

 

 
 
Pedagógico gasto militar
Victoriano Santana Sanjurjo
 

Reconozco que me encanta la palabra “pedagogía”. Suena bien y significa mejor aún, pues está relacionada con dos maravillosos verbos: “enseñar” y “educar”. ¿Que si mi complacencia por la voz obedece al uso profesional? Quizás. Supongo que del mucho transitar en el ámbito docente algo se me habrá pegado. Por eso, cuando el presidente del Gobierno apunta a la necesidad de hacer “pedagogía” para explicar el gasto militar que, a su juicio, debe realizar España, yo no puedo más que alegrarme por ello porque sí, no lo niego, lo declaro, lo proclamo: me gustaría conocer con precisión en qué consiste ese desembolso que no se vincula con voces que lo reclaman con insistencia, como “sanidad”, “educación”, “cultura”, “servicios sociales”, etc., sino con un término (“militar”) que contiene en su campo léxico, entre otras menos impactantes, vocablos como “guerra”, “destrucción”, “crueldad”, “dolor”, “muerte”.

PEDAGOGÍA
PEDAGOGÍA

Quiero que hagan conmigo “pedagogía” en este asunto y quiero que me convenzan, claro que sí, pues eso significa que los argumentos ofrecidos son irrefutables y, en consecuencia, que por encima de todos los intereses particulares y colectivos de dudosa ética, y derrames políticos manipulados y manipulables, ha vencido el entendimiento; o sea, la inteligencia provechosa, la útil, la que sirve para avanzar como sociedad. De eso va la ciencia. No deseo recibir una opinión (que será subjetiva y, por tanto, discutible) sobre el “gasto militar”; ni una declaración insultante de la que se infiera que nos consideran idiotas porque nos arrojan justificaciones idiotas; ni inmoral («si el sino de los tiempos es el derramamiento de sangre, pues qué se le va a hacer»). No. Eso no. Aspiro a una explicación convincente, razonable, bien compuesta, bien estudiada, con datos fiables, contrastados, procedentes de fuentes rigurosas y obtenidos por personas desideologizadas, conscientes de lo importante que es la verdad científica para tomar buenas decisiones.

USA

Porque si se habla de «retirada del paraguas protector de Estados Unidos», lo que uno imagina es a los yanquis soltando un «ahí se quedan, apáñenselas como puedan» mientras regresan del suelo europeo armígeras tropas (desprovistas de libros, de esas poderosas armas «cargadas de futuro») acompañadas de aviones y barcos repletos de chismes pirotécnicos, a cuál más devastador. Y uno quiere conocer la relación que hay entre esta posible marcha y el machacón hasta la sospecha «no vamos a entrar en una carrera armamentística», nada de «rearmar» y nada de «discursos belicistas», sentencias que, por insistentes, acaban generando un efecto contrario al previsto: dudar de la franqueza del emisor. Excusatio non petita

GASTO MILITAR ESPAÑA

Porque si el riesgo de España, como se deja caer, «no es tanto un problema de defensa como un reto de seguridad» y para ello conviene invertir en tecnología y desarrollo industrial «para reforzar las seguridades frente a los ciberataques», y en atender a la emergencia climática, y el mejorar las comunicaciones satelitales…, entonces está claro que la expresión “gasto militar” en realidad significa ‘gasto en educación’; y ahí sí, ahí se me vuelve más luminosa la pedagogía. Balas, no; libros, sí. Cuarteles, no; centros educativos, sí. Dicho así, más didáctico, imposible.

LIBROS BALAS
MANIOBRAS MILITARES
________________________________
Victoriano Santana Sanjurjo
 
«La conversación, como todas las que mantengo con él, fue grata.
Enriquecedora. Mucho. Aquella tarde del siete de marzo de no sé
ahora bien qué año (¿2023, quizás?), hablamos por teléfono de no
pocos temas: de educación superior (su ámbito) y de educación
secundaria (el mío); de cuestiones familiares que el azar quiso
que nos emparejaran; de la meteorología de este continente en
miniatura que disocia los calores capitalinos de los sureños; de…
En fin, de tanto; y, sobre todo, de literatura, por supuesto, aquello
que amamos y que nos ama. Aunque surgieron bastantes nombres, 
títulos y acontecimientos, me quedo con un tiempo, un espacio y
una luminosa voz que supo habitarnos y que acabó envolviendo
por completo la conversada: 
___última década del siglo XX, 
___Facultad de Filología de la ULPGC, 
___Eugenio Padorno».
 
VICTORIANO SANTANA SANJURJO
VICTORIANO SANTANA SANJURJO
CHEMA TANTE
mancheta en 2025